jueves, 23 de febrero de 2012

Capitulo 14:Sexto día.Tarde.

Después de ese sueño horrible que había tenido estaba aún más cansada que cuando me dormí. Después de media hora, Javier se fue, ya que tenía que comer con su familia, al igual que yo. Cristina, Diana y Teresa aparecieron a las dos para dejar las cosas de la playa y de la piscina y bajar a comer. Cristina y yo nos aplicamos una capa de maquillaje para tapar las ojeras.
-Yo quedo pintad-nos dice Teresa cuando entra al baño.
-¿Te quieres pintar, princesa?-la pregunta agachandome hasta quedar a su altura.
-Siiiiiii-dice Teresa asintiendo muchas veces con la cabeza.
-Pero peque...
-Pofiiis, pofiiis, pofiiis, pofiiis, pofiiis...
-Vale, vale.
-Bieeeeeen-grita mientras salta y da palmadas.
Cristina y yo nos reimos. La ponemos un poco de brillo de labios rosa brillante y un poquito de colorete rosa.
-¡Pero mira que guapa!¡Pareces una princesita!-exclamo con una sonrisa.
-Habeeer, habeeer, habeeer-nos pide saltando.
La levantamos y la ponemos frente al espejo.
-Estoy guapa, guapa, guapa.-dice sonriendo.
-¡Claro que si!-exclama Cristina.
Nos reimos y bajamos a comer. Cuando salimos de la habitación, también sale Amaya de la suya.
-¡Ey guapa!-digo mientras la doy en el culo.
Se sobresalta, se rie y se da la vuelta hacia nosotras.
-¡Haber si nos tapamos mejor las ojeras, que se ven a distancia!-dice.
Nos reimos.
-Yo no me he pasado toda la mañana durmiendo como otras, que se te ve la cara de recien levanta-la digo mientras llamamos al ascensor.
Nos volvemos a reir.
-Miiira que guapaa vooy.-dice Teresa mientras se pone delante de nosotras y la enseña como la hemos pintado a Amaya.
-¡Pero dios mio!¡no me lo puedo creer!-exclama Amaya.-¡¿Pero como puedes ser tan guapa?!
-Noa me a pintado.-la dice. Noa es como ella me llama ya que antes no conseguia decir mi nombre entero así que para ella me quedé con Noa.
-¿Noa?-Amaya se ríe.
-Siiii.
-Pues te ha dejado guapisima.
-Ya.
Nos reimos todas y bajamos al comedor. Cuando llegamos a la puerta del comedor, Amaya se va a sentar con su familia y nosotras con la nuestra.
Vemos a mis padres y a Clara sentados en una mesa redonda con siete sillas. Les damos un beso a cada uno en la mejilla y nos vamos a por al comida.
Cojo un plato hondo. No me decido entre si cojer paella o cojer ensalada de pasta. Al final decido paella, ya que no me apetece comer sano en vacaciones.
-Buena elección.-oigo que me dice Javier al oido.
Me sobresalto y casi se me cae el plato al suelo.
-¡Dios!¡Casi se me cae el plato!-exclamo.
-Lo siento, lo siento.-dice reprimiendo la risa.
-¡No te rias!-le digo.
Se me escapa una carcajada al ver su expresión.
-Vente a las tres a la habitación 1000.-me susurra al oido.
-¿Eh?-le digo, pero ya se va hacia la mesa en la que está comiendo.
Vuelvo a mi mesa pensativa, pero cambio mi expresión para que mis padres no pregunten.
-¿Qué tal os lo pasasteis ayer?-pregunta mi madre.
-Muy bien.-respondemos Cristina y yo a la vez.
-¿Qué tal dormisteis?-pregunta mi padre.
Cristina y yo nos miramos a la vez. Reprimimos la risa.
-Bueno...-contesto yo.
-Todo lo bien que se puede dormir en una tienda de campaña.-contesta Cristina.
-Ya claro.-dice mi padre dejando pasar el tema.
-¡Que rica está la paella!-comenta Diana.
-Siii, rica rica.-dice Teresa.
-A mi no me gusta, tiene pimiento.-dice Clara.
-Pues apártalo.-la dice mi madre.
-Es que hay mucho.- protesta Clara gimoteando.
-Bueno, cometelo.
-No quiero, no me gusta.
-He dicho que te lo comas, Clara, no hay tanto.
-¡No quiero!-chilla-No me gusta.-gimotea.
-Clara...-la digo.
-No quiero, no me gusta, no me gusta, no quiero.-se pone a gritar.
-¡Clara!-grita mi madre.-¡Ya basta!
-¡No griteis!¡Parad ya!-esclama mi padre.
- ¡No me mandes callar!-exclama mi madre.
Cristina y yo nos miramos. Ambas tenemos el mismo pensamiento: algo pasó ayer.
-Voy a por el segundo plato.-digo.
-Yo también.-dice Cristina.
-Venga, Teresa y Clara, vamos a por el segundo plato.-digo mientras me levanto.
-Yo también voy, he acabado.-dice Diana.
Cojo en brazos a Teresa y vamos a por el segundo plato. Todas cogemos un filete y unas patatas. Cuando volvemos a la mesa mis padres no están. Cristina, Dian y yo nos miramos.
-¿Y papi y mami?-pregunta Teresa.
-No lo sé, ahora vendrán. Venga, vamos a comer-digo.
Nos sentamos y nos terminamos el segundo plato. Después vamos a por el postre y cogemos un helado para cada una. Mis padres no aparecen en la comida, asique decidimos irnos a mi habitación todas. Cuando llegamos son las tres menos cuarto. Se tumban todas en las camas y Clara se tumba en la mia. Cuando están dormidas me subo a la habitación 1000 donde Javier me a dicho que fuera. La he dejado a Cristina a cargo de todas, y hemos decidido que luego hablamos sobre lo de nuestros padres.
La habitación 1000, está en el último piso del hotel, y es la última llendo por el pasillo de la derecha. Miro el reloj y son las tres y veinte. Estoy enfrente de la puerta. Me doy cuenta de que me sudan las manos y que algunos de mis dedos tiemblan. GENIAL. Me seco las manos en el culo del pantalón corto y, después de respirar hondo como que diez veces llamo con los nudillos. Respiro hondo otra vez. Se abre la puerta y aparece Javier con la ropa que llevaba en la comida. Bien, al menos no soy la única que se ha quedado con la ropa que estaba y que no se a arreglado. Aunque...arreglado ¿para que?. Vale, si...me tendría que haber arreglado un poco.
Javier me impide la vista de la habitación.
-Hola-saludo con un sonrisa.
-Has llegado tarde.-me reprocha sonriente.
-Sí, es que tenía que acostar a Teresa y a Clara y Teresa no se dormía ni a tiros y....-me calla con un beso.-Vale.
Se rie.
-¿Preparada para entrar?-me pregunta.
Le miro fijamente a los ojos. Esos ojos verdes, que desde el momento en que los vi por primera vez me enloquecieron. Le beso.
-Prepara...-me besa otra vez.
Entramos besándonos en la habitación. Vamos abriendo la boca poco a poco y nuestras lenguas realizan un baile perfecto. Javier se separa un poco de mi riendo.
-¿No quieres ver la habitación?-me pregunta.
Aún sigo con los brazos alrededor de su cuello y con los ojos cerrados. Suspiro. Abro los ojos y le miro a la cara. Bajo los brazos de su cuello y le cojo la mano.
-Vale.-respondo.
Miro por primera vez la habitación. Creo que mi boca y mis ojos se han abierto de par en par, porque Javier está intentando contener la risa. Le clavo las uñas en la mano que le tengo cogida. Cierro la boca pero los ojos no consigo que se vuelvan como antes. La habitación es enorme. Hemos dejado atrás el baño que a trvés de la puerta que está abierta de par en par, puedo ver que hay un jacuzzi no muy grande, como para dos persona. En el centro de la gran habitación hay una cama de matrimonio enorme, con sábanas blancas, con algunos adornos en los bordes con hilo dorado. En frente de la cama hay una televisión de pantalla plana bastante grande. La televisión está apoyada en el mismo mueble que tenemos nosotras, solo que en un lado hay como una nevera. La demás decoración es parecida a la que hay en nuestra habitación. Voy a ver como es su terraza cuando me tapa los ojos con sus una de sus manos, ya que la otra se la tengo agarrada fuertemente.
-No tengas miedo, yo te indico por donde vamos.-me dice al oido.
Asiento y me pego a su cuerpo. Me da indicaciones, hasta que siento una suave brisa. Hemos salido a la terraza. Entonces me quita la mano. Abro los ojos y lo primero que veo es el radiante sol que hay enfrente mio. Cuando em acomtumbro a la luz radiante del sol, veo un primer plano de la playa, y del mar, desde mi ventana se ve más pequeño y no hay una vista tan impresionante. El mar está en calma, y mecido por la suave brissa que forma algunas olitas diminutas que o desaparecen cuando llegan a la playa o que rompen en el acantilado que se ve a la izquierda donde me llevó una vez. A la derecha se ve también el puerto, pero es más pequeño, ya que está algo lejos.
-¿Y bien?-la voz de Javier en mi oido me sobresalta ligeramente. Me había quedado tan absorta en el paisaje que no me e dado cuenta de que estaba pegado a mi con sus brazos rodeandome el cuerpo. Aún sigue mi mano aferrando la suya. Me giro y le miro.
-Es genial.-es lo único que puedo decir.
Me quedo embobada mirando sus preciosos ojos verdes que ahora brillan, al igual que los mios. Nuestras sonrisas más radiantes se funden en un beso. Volvemos a entrar en la habitación besándonos. Cuando llegamos a la cama ambos caemos en ella besándonos. Él está encima de mi. Le quito la camiseta y veo sus abdominales bien marcados. Los recorro con los dedos mientras le beso. Él me quita la camiseta y me quedo con mi bikini de rayas blancas y azules, que tienen un lazo de la misma textura en medio. Se quita los pantalones y yo me deshago de los mios cortos. Ambos estamos en bañador con nuestros cuerpos rozándose. Me besa el cuello y dejo escapar un gemido de satisfacción. Va bajando y me besa el pecho, sin quitarme el bikini, y recorre mi tripa dejando varios besos. Deposita un beso debajo de hombligo y roza las bragas de mi bikini.Suelto una carcajada. Le beso apasionadamente. Me aprieto más contra él. Le beso en el cuello y sin querer le muerdo. El suelta un gemido de dolor. Me rio. Le beso la parte donde le he mordido. Le vuelvo a besar en los labios y me muerde el labio. Suelto una carcajada. Le clavo las uñas en la espalda y le araño. Suelta un gritito.
-Eso duele-me susurra.
-Mi labio está sangrando-le digo.
Me chupa la gotita de sangre que se me había formado en donde me había mordido. Me rio y nos volvemos a besar. Me vuelve a morder en labio justo donde me había mordido antes. Deslizo mis labios hasta su cuello y le beso donde le había mordido antes, para luego volver a morderle. Ambos nos reimos. Me pone debajo de él y nos volvemos a besar.
De repente oimos un carraspeo. Javier se quita de encima mio y ambos nos sobresaltamos. Vemos que su padre está en frente nuestro. Javier se levanta. Yo estoy paralizada.
-Íbamos a ir ahora al jacuzzi-dice Javier.
-Claro. Por eso estais en bikini.-dice su padre.
-Sí.-afirma Javier.
Yo sigo en la cama paralizada y roja como un tomate.
-Yo venia a coger una cosa-dice su padre.
-Pues cógelo-dice Javier.
Su padre se pone a buscar por los armarios. Se pasa más de cinco minutos buscando.
-Vaya, parece que no está aquí.-dice al fin.
-Vale-dice Javier secamente.
-Lo siento, adios chicos.Por cierto, Ainoa-me dice. Le miro- Te sangra el labio, parece que te has cortado.
Me quedo de piedra y me llevo la mano instintivamente al labio.
-Adios-dice Javier.
En cuanto se cierra la puerta y pasan unos segundos me desplomo en el suelo y me rio a carcajada limpia.
-¿Por qué te ries?-me pregunta Javier.
-No lo sé... yo creo...que por no llorar...-sigo con ese ataque de risa.
Al cabo de unos pocos minutos me levanto ya sin reirme.
-¿Tú has visto mi cara cuando de repente oigo que tu padre carraspea y que nos está mirando?¿Y cuando se va a ir y me dice te sangra el labio, parece que te has cortado?¡Dios, casi me da algo!-digo.
-Sí, pues ese era mi padre, el mío, imaginate.
-Sí, pero tu has sabido disimular.
Se rie.
-¿Entonces vamos al jacuzzi?-me pregunta acercándose a mi.
Me rio. Le vuelvo a besar y asiento. Vamos al jacuzzi y como estamos en bañador nos metemos directamente. El agua está caliente y las burbujas son muy relajantes. Nos sentamos los dos juntos. Me rodea con sus brazos y yo apoyo la cabeza en su pecho.
-Estoy agotada.-digo.
-No lo parecía hace quince minutos.-me dice aguantando la risa.
Le doy un golpe en el pecho.
-¡Eres idiota!-le digo.
-No creo que lo pensaras hace quince minutos.-me vuelve a decir con el mismo tono de antes.
Me separo de él y le miro a la cara. Se está mofando de mi.
-¡Eres idiota, enserio!-le digo dándole puñetazos en el pecho.
-¡Para!-me dice riendo.
-¡¿Por qué te ries de mi?!- le grito enfadada.
-Porque es facil burlarse de ti, te lo tomas todo en serio.-me dice.
-¡¿QUÉ?!-le grito.
Me levanto y salgo del jacuzzi.
-Ven aquí.-me dice.
-¡No quiero!
-¿Por qué gritas?
-¡Por qué me has cabreado!¡Eres idiota!
-Oh vamos, ¿ves como te tomas todo en serio?
-¡No me tomo todo en serio!
-Sí.
-No.
-Sí.
Me rio.  Se me queda mirando. Me rio más con su expresión.Me fulmina con la mirada.
-Vale, vale, lo siento, lo siento-digo con las manos en alto.
Sonrío.
-Eres imposible.-me dice.
-Lo sé.-sonrío más ampliamente.
Me vuelvo a meter en el jacuzzi. El cruza los brazos en el pecho y me mira enfadado. Me siento a su lado.
-Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo sientoo...-le pongo pucheros. Me sigue mirando enfadado.-Oh!Por favor! Perdoname, no podré vivir sin que me perdones, por favor, por favor, perdoname!-me rio.
El también se rie aunque intenta disimularlo.
-Lo he visto-le señalo con el dedo con una gran sonrisa.-Ya no puedes seguir fingiendo que estas enfadado.
Me vuelve a mirar serio.
-Por favor.-me pongo de rodillas y juntos las manos como si fuera a rezar y pongo pucheros.-Por favor, por favor, por favor...
-Vale, vale-se rie.-Tu cara de cordero degollado me ha convencido.
Me rio. Me vuelvo a sentar a su lado.Le miro con una sonrisa. Me besa.Correspondo su beso de buen agrado. Me pongo encima de él. Me besa por el cuello. Al cabo de medio minuto me doy cuenta de que me esta haciendo un chupetón. Me aparto de él riendo.
-¡¿Eres tonto?!¡No me hagas un chupetón!-salgo del jacuzzi mojada de pies a cabeza.
Me retiro el pelo y me miro el sitio donde me a hecho el chupetón en el espejo. Parece que tengo un moratón, solo que con puntitos rojos. Me coloco un poco el pelo. Vale, no se me ve mucho a no ser que te fijes directamente en el cuello.
-No se te nota mucho-me dice.
Me rio.
-Noooo, no se me nota tantoooo.-digo sarcástica.
-Es peor el mordisco que me has dado tú, yo no tengo pelo para taparme.
-Pobrecito, ¿que vas a decir cuando te pregunten tus padres?-pregunto.-Papi, papi, que antes, cuando nos has visto, pues Ainoa sin querer me ha dado un mordisco, y no, no estábamos a punto de meternos al jacuzzi,  creo que ya te imaginas que hacíamos, y el labio de Ainoa, la he mordido yo sin querer, porque me he puesto...-paro porque Javier ha salido del jacuzzi y va a por mi.
Salgo corriendo del baño, con él pisándome los talones. Como estamos mojados vamos dejando un camino de huellas y gotas.
Llego a la cama, me voy a girar para ver por donde va y entonces nuestros cuerpos se chocan y caemos a la cama. Ambos nos reimos. No se como, pero yo he acabado encima de él. Me aparto y me siento en la cama y me apoyo en todas las almohadas grandes y cómodas que hay en la parte del cabecero.
-Voy a abrir la terraza, para que se seque la moqueta, que la hemos calado.-me dice levantándose.
-Vale.-le digo.
Veo que va hacia la terraza. Los ojos se me quieren cerrar del cansancio, de no haber dormido apenas en todo el día.
-Son ya casi las cinco.-oigo que me dice desde la terraza.
-Humm...-murmuro.
Me pregunta algo, a lo que no contesto ya que se me han cerrado los ojos y me he dormido.
      ***
Me despierto y voy abriendo los ojos poco a poco. Noto que la habitación está más oscura, practicamente parece de noche, que cuando me dormí. Abro los ojos del todo. Las cortinas de la terraza están cerradas. Sigo en la habitación de Javier, en la cama de matrimonio blanca. Veo que hay luz en el baño. De él sale una silueta que identifico como Javier. Lleva puesto el bañador de antes y va sin camiseta. Se acerca a la cama, se sienta a mi lado.
-Buenos días, bella durmiente.-me da un beso.
-¿Qué hora es?-pregunto estirándome y bostezando.
-Las ocho y diez.
-¿Tan tarde?
-Sí, has dormido más de tres horas.
Se tumba a mi lado. Apoyo la cabeza en su torso desnudo.
-¿Tú no has dormido?
-He dormido dos horas más o menos, me he despertado hace un rato.
-Haberme despertado.
-No, me gusta verte dormir, hoy no has gritado pero si has susurrado cosas.
-¿ A sí?-no recuerdo lo que he soñado, pero siempre que sueño o grito o hablo.
-Sí.
-¿Y qué he dicho?
-Al principio no lo entendía, decias cosas muy rapido, pero he oido varias veces mi nombre, es lo único que entendía, lo decías más claramente.
Me río.
-Bueno, entonces si no he gritado, ha sido un sueño bueno.
-¿Si es una pesadilla gritas?
-Sí, pero si es un sueño normal solo hablo o susurro cosas.
-¿Siempre?
-Casi siempre.
Me acaricia el pelo.
-Se duerme muy bien en esta cama, contigo-añado
-Ni siquiera te has enterado de que he dormido contigo.
-Eso no quita que me guste dormir contigo.
-Puedes venir siempre que quieras.
-Lo tendré en cuenta.
Nos quedamos unos minutos en silencio. Él acariciendome el pelo y yo haciendo círculos con los dedos en su pecho.
-Creo que va siendo hora de prepararnos.-dice.-Son las ocho y media, y tendremos que bajar a cenar en media hora.
Suspiro.
-Vale...-me incorporo.
Nos levantamos de la cama. Me pongo la camiseta y los pantalones cortos. Me voy hacia la puerta. Él viene detrás de mi.
-Nos vemos en la cena-me susurra al oido.
-Vale.Te quiero.
-Yo también.
Compartimos un beso, rodeo su cuello con mis brazos. Se separa de mi.
-Nos vemos en un rato-.me dice.
Le fulmino con la mirada, y luego sonrío.
-Vale, adios.
Abro la puerta. Compartimos otro rápido beso y salgo. Cierra la puerta en cuanto voy hacia los ascensores. Voy a mi habitación y me preparo para la cena.

sábado, 4 de febrero de 2012

Capítulo 13: Sexto día. Mañana.

Durante el viaje en tren me acomodé en el pecho de Javier y me dormí, al igual que todos. Cuando llegamos al hotel todos fuimos a nuestras habitaciones a cambiarnos, ducharnos y despejarnos.
Cuando entramos en nuestra habitación estaban Diana y Teresa recién levantadas.
-Hola-saludó Teresa.-¿Que tal la acampada?
-¡Ainoaaaaaa!-chilló Teresa.
Puse cara de dolor mientras me ponía la mano en la frente. ¡Que horror! Me quité las gafas de sol. Intenté sonreir a pesar del horrible dolor de cabeza y del revuelto de tripa.
-¿Que pasa cariño?-la dije mientras la cogía en brazos.
-¿Que tal en paya?-me pregunta.
-Muy bien, nos hemos divertido mucho.
-Nosotas, ayer nos divetimos muchuu.-me cuenta.
-¿A sí?
Asiente con la cabeza.
-Montamos una casa con sábanas, como la que tu has dormido.
-¡Que guay!
-Buenos, veo que os lo habeis pasado genial, traéis muy buenas caras, como recién sacadas del videoclip de Thriller de Michael Jackson.
-Muy graciosa.-dice Cristina.-Yo me voy a duchar a ver si me despejo.
-Date prisa que después voy yo.-digo.
Dejo a Teresa en su cama para que se vista ya que ahora van a ir a desayunar. Mientras se preparan yo me dedico a buscar un Ibuprofeno para la cabeza y la tripa. No encuentro Ibuprofeno pero si Gelocatil, así
que me le tomo con un poco de agua.
Teresa y Diana se despiden y bajan a desayunar. Yo me dedico a ordenar las cosas de la acampada mientras que Cristina se ducha. Cuando termina me ducho yo. Después de intentar arreglarnos un poco la cara de muertas que tenemos bajamos a la piscina con las gafas de sol puestas.
Vemos que Daniel y Javier también están allí, tumbados en unas hamacas. Hay unas cuantas hamacas libres a su lado así que cogemos una para cada una. Ellos también llevan las gafas de sol. Nos damos cuenta por las muecas de sus caras que están dormidos.Cristina y yo nos echamos a reir. Cogemos una vaso de agua cada una y se los echamos en la cara. De repente de despiertan y se levantan de un salto. Nos echamos a reir sonoramente mientras ellos nos miran malhumorados.
-Idiotas-masculla Daniel.
-¿Has visto...el...salto...que han dado?-casi no podemos ni hablar de la risa.
-Sí...
Entonces nos cogen en brazos y corren a la piscina y nos tiran con ropa, gafas de sol y toalla(que nos a dado tiempo a dejar) incluida.
Cuando sacamos la cabeza todo la gente que hay en la piscina nos mira.
-¡¿Estais mal de la cabeza?!-grita Cristina.
Yo me rio. Miro la toalla empapada y la saco de la piscina. Me quito la ropa y las gafas y las dejo en la hamaca. Me tiro a la piscina y voy a por Javier. Cristina sigue gritando a Daniel ya que esos pantalones suyos destiñen o nosequé. Intento hacerle una aguadilla a Javier pero me coge por la cintura y me tira lejos de él. Vuelvo a ir hasta a él para intentar ahogarle otra vez pero me coge por las muñecas, se acerca a mi y me besa. Correspondo su beso de buen agrado y luego consigo librarme las muñecas y le consigo hacer la aguadilla. Voy a huir pero me coje del tobillo y me hunde con él. Le saco la lengua debajo del agua y subo a la superficie. Él sube conmigo y me dedica una de sus sonrisas radiantes. Le vuelvo a besar.
Luego nos salimos del agua y nos tumbamos los dos en una hamaca tras debatir si aguantará el peso de los dos. El se sienta con las piernas abiertas y yo delante de él y me apoyo en su pecho. Nos ponemos las gafas de sol.
-He visto tus ojeras, son peores que las mías.-le digo.
-Mentirosa, ahora que se te a ido el maquillaje he podido comprobar que no.-me dice.
-No se por qué se me habrá ido el maquillaje, yo no pensaba meterme en la piscina.
-Pobre, yo tampoco pensaba acabar mojado.
-Pobre, te has quedado dormido en una hamaca, que poco aguantas la fiesta.
-Habló la que las aguanta peor que yo.
-Já.Ahora solo me duele levemente la cabeza.
-Es lo que tienen los gelocatiles.
-Apuesto a que no te has tomado uno.
-Apuesta ganada, no lo necesito.
-Ya claro, evitaré gritarte.
-Me parece bien.
-Vale, pero no me grites tú tampoco.
-Acepto el trato.
Sonrío.
-Dime...¿cuánto dormiste ayer?-le pregunto.
-Menos de una hora.
-¿No te dormiste en el tren?
-No, pero vi como dormías tú.
-¿Interesante?
-No me interesó hasta que susurraste mi nombre.
Se me tensaron todos los músculos.
-¿A...sí?
-Sí.
-Casi siempre hablo en sueños.
-¿Y es bueno que hayas dicho mi nombre?
Sonrío relajada.
-Sí, claro que sí.
Me besa en la cabeza.
-Te quiero.-me susurra.
Vuelvo a sonreir.
Seguimos así tumbados en silencio. Oigo su corazón. Con ese ritmo lento y relajado, pero constante me sumo en un sueño.
Me despierto y estoy en una habitación parecida a la que estoy en el hotel solo que más grande. Hay una cama de matrimonio en medio y yo estoy en ella. Oigo sonidos en el baño y entonces aparece Javier.
-Ey!Hola.-le saludo con una gran sonrisa.
Me mira serio. Sus ojos son como un gran vacio. Me estremezco.
-Javier...-empiezo a decirle.
Él empieza a andar hacia el balcón que ahora está abierto. De pronto todo cambia. Antes mis ojos es todo piedra y arena y una gran brecha se abre donde antes estaba el balcón. Javier avanza hacia ella. Grito su nombre desesperada. Corro hacia el pero no avanzo. Luego todo vuelve a cambiar y ante mi hay una acantilado. Javier avanza hacia él. Vuelvo a intentar detenerle, pero mis esfuerzos son nulos. El paisaje vuelve a cambiar. Estamos en la cima de una volcán. Javier avanza hacia el cráter. Sigo gritando e intentando correr. Todo vuelve a cambiar y ante mi me encuentro mi cara. Javier avanza hacia ella. Suspiro de alivio, pero entonces mi cara se deforma y se convierte en la boca de una enorme serpiente con unos colmillos rebosantes de veneno y una enorme lengua bífida. Mi cara refleja horror y vuelvo a intentar detenerle hasta que todo vuelve a cambiar. Todo está negro. Javier está enfrente de mi, me sonríe. Yo le sonrío pero me mantengo cautelosa. Intento avanzar hacia el pero cuanto más intento avanzar más alejado está él. Entonces desaparece en ese abismo negro. Mi garganta suelta un grito desgarrados.
Entonces abro los ojos. Mi respiración es agitada y las sabanas de mi cama están mojadas de sudor. ¿Sabanas?¿Cama?¿Qué hago en mi habitación? Me froto los ojos. Me encuentro con la mirada de Javier. Parece...preocupado.
-¿Estas bien?-me pregunta.
Mis ojos se llenan de lágrimas.
-Has gritado. Estaba asustado. Has empezado a gritar mi nombre desesperada y más cosas como "No, por favor", "No me dejes" y volvías a gritar mi nombre una y otra vez.
Las lágrimas amontonadas en mis ojos caen. Entierro la cabeza en su hombro.
-Tú...desaparecías...yo...-intenté calmarme para completar una frase al menos.-Por favor, prométeme que nos me vas a dejar, por favor.
-No te voy a dejar, te lo prometo. Te amo demasiado. No lo olvides.
-Vale...
-Te amo. Te amo. Te amo.
Me lo sigue repetiendo hasta que mi respiración se calma y mis ojos se quedan sin lágrimas.
Me doy cuenta de lo mucho que lo quiero. De lo mucho que le amo. Y me doy cuenta de lo mucho que él me ama a mi. 

sábado, 17 de diciembre de 2011

Capítulo 12: Quinto día. Noche.

Cuando llegamos a la pequeña cala donde se podía acampar montamos las tiendas. Buenos, las montaron los chicos mientras nosotras incordiabamos un poco intentando ayudar. Las tiendas eran bastante grandes y la temperatura era bastante cálida por lo que ibamos a dormir bien, si es que dormíamos, cosa que dudaba. Cuando terminamos de habilitar las tiendas eran las 10 y pico. Nos dimos un baño, menos Mercedes que pasaba de meterse a esaas hora en el agua.Casi a las doce nos salimos del agua, porque ya empezaba a refrescar. Hicimos una hoguera pequeña para secarnos y para alumbrar un poco. Nos sentamos alrededor. Cristina y Daniel juntos abrazados, al igual que Javier y yo. Pusimos música de ambiente y empezamos a comer las guarrerias que habíamos traido, esparciendo las bolsas abiertas por una esterilla que milagrosamente no estaba machada de arena. Nos comimos casi todas las bolsas ya que teníamos un hambre feroz. A la una y media o así empezamos a beber a la vez que empezabamos a poner canciones más bailables. Me eché en un mini mitad Brugal mitad Fanta de naranja. Cristina y yo empezamos a motivarnos cuando sonó la de Danza Kuduro y empezamos a bailar y cantar mientras bebíamos nuestros cubatas. Amanda, Mercedes y Eva no bailaban , solo tarareaban el estribillo de la canción y los chicos intentaban bailar un poco pero estabamos tan motivadas bailando entre nosotras que no les prestamos atención. Acabó la canción y hubo unos cinco segundos para que respiráramos para que luego empezara a sonar La Despedida de Dady Yankee. Esa canción era una de nuestras favoritas asique la cantamos a grito pelao mientras bailabamos como locas. Javier se acercó para bailar conmigo, yo me apreté contra el y bajabamos moviendo las caderas pegados al ritmo de la música, subimos y nos besamos. Fue un pico ya que luego di un largo trago a mi mini dejándolo a la mitad, por los tragos que ya había dado anteriormente. Sonaron también las canciones de Ayer la vi y Ella no sigue modas de Juan Magán que Cristina y yo bailamos y cantamos como si nos fuera la vida en ellos ya que amábamos esas canciones. Cuando todos nos terminamos nuestros minis decidimos jugar al Yo nunca y dejar la música y el baile para más tarde. Nos rellenamos otra vez nuestros minis. Yo otra vez de Brugal con Fanta de naranja. Las dos botellas de Brugal se acabaron ya que fue lo primero que todos bebimos, y la de Beefeater estaba casi a la mitad.
Nos pusimos todos en un corro para jugar al yo nunca, Cristina y yo ya íbamos mareadas y diciendo tonterias, ya que el alcohol se nos estaba subiendo.
-¡Esperad!-dije cuando ya estabamos sentados.-Necesito mear.
-Yo también.-dijo Cristina.
Todos asintieron poniendo los ojos en blanco,sobretodo Javier y Daniel.
Nos alejamos bastante y meamos en medio de la playa. Luego volvimos y nos sentamos al lado de nuestros novios.
-Ya estamos.-anuncié.
-Vale, empieza tú.-dijo Mercedes.
-Vale.-dije.-Yo nunca...he follado con nadie.
-Mercedes, Javier y Daniel bebieron de su mini.
-¡Vaya!-esclamamos Cristina y yo, seguidamente nos reimos como unas tontas.
-Te toca.-la dije a Mercedes.
-Yo nunca le he puesto los cuernos a mi novio.-dijo como orgullosa.
Eva, Amanda, Óscar , Cristina y Daniel bebieron.
-Te toca.-dijo Mercedes a Javier.
-Yo nunca me he emborrachado hasta el punto de no acordarme de nada el día siguiente.
Yo bebí un cuarto de mi mini, junto con Mercedes y Amanda.
Seguimos diciendo cosas y bebiendo hasta que se nos va acabando la bebida, por lo que nos lo volvemos a llenar. Daniel saca un paquete de tabaco y saca un cigarro para él, otro para Mercedes, otro para Eva y otro para mi hermana. Volvemos a poner la música y bailamos y cantamos. Mientras que los demás bailan Amanda y yo cogemos una botella de Vodka que está a la mitad. Como nos hemos terminado nuestro tercer mini y no encontramos las fantas ni la Coca-Colas decidimos tomarnos chupitos. Nos servimos el chupito en el tapón de la botella. Me tomo yo el primero. Frunzo el entrecejo y los labios.
-¡Sabe a colonia!-digo y me rio.
Amanda se sirve uno y hace lo mismo solo que sacude la cabeza.
-¡Es verdad!-esclama ella.
Nos bebemos otros tres más cada una hasta que le cogemos el gustillo y nos terminamos la botella a morro. Después volvemos con los demas dando tumbos. Bailamos juntas y hacemos el tonto.
-Estais borrachas.-dicen Javier, Daniel y Cristina mirándonos mientras damos tumbos a punto de caernos.
-No-decimos mientras negamos con la cabeza.-Vamos bien.
Nos reimos.
-No vais bien.-dice Javier serio.
-Que si, que si, mira.-digo yo.
Acto seguido nos ponemos las dos con la pierna izquierda levantada y la mano derecha con el dedo pulgar en la nariz y el meñique el la rodilla.En el mismo segundo en el que conseguimos hacerlo nos caemos hacia un lado la una encima de la otra. Nos reimos mientras nos intentamos levantar. Javier y Daniel nos ayudan a levantarnos. Me aferro a la camiseta de Javier para no caerme y Amanda a la de Daniel.Luego nos soltamos y nos cogemos de la mano.
-Que si que vamos bien, mirad otra vez.-decimos y antes de que puedan hacer nada hechamos a corer por la calita.
A los diez pasos de estar corriendo nos caemos sobre la arena y nos reimos. Javier, Daniel y Cristina vienen a por nosotras mientras que nos seguimos riendo. Javier y Cristina me levantan y prácticamente Javier me mantiene en pie cargando con mi peso ya que estoy tan mareada que no puedo dar pasos sin que me sujeten.
-Tengo pis.-digo.
-Yo la llevo.-dice mi hermana a la que se la han pasado los efectos del alcohol.
-Vale.-dice Javier algo mosqueado.
Nos alejamos de los demás.
-Javier está enfadado contigo.-dice mi hermana mientras me bajo los pantalones
-¿Por qué?.-pregunto.
-Porque estás borracha perdida idiota.
-Tu también estás enfadada.
-Pues sí, porque no te has controlado.
Me tiro como que medio minuto haciendo pis. Finalmente me subo la braga del bikini y los pantalones.
-Me voy a disculpar.-digo y echo a correr hacia donde están todos mientras Cristina grita mi nombre.
Llego a donde Javier tambaleandome y practicamente me tiro en sus brazos. Me sujeta a duras penas.
-Lo siento.-le digo con lágrimas en los ojos.-Lo siento, lo siento, lo siento...
-¿Qué pasa?.-pregunta.
-Lo siento mucho, enserio, no quiero que te enfades conmigo por favor.-la lágrimas salen de mis ojos y rompo en sollozos.
-Vale, no pasa nada, no estoy enfadado contigo.
-Si que lo estás...y lo siento...lo siento...
-No lo estoy, enserio.
Entonces me separo bruscamente de él para seguidamente vomitar. Me arrodillo en el suelo.
-¡Mierda!-exclama mi hermana.
Todos tienen expresiones de asco. Mi hermana me sujeta la frente y el pelo mientras que sigo vomitando. Cuando termino estoy pálida, sudorosa y me escuece la garganta. Javier y Cristina me levantan y entonces me doy cuenta de que estoy temblando de pies a cabeza. Me ponen dos sudaderas y me echan una manta por encima. Nos sentamos todos alrededor del fuego. Yo me pongo encima de Javier con la cabeza apollada en su pecho tiritando. Hablan durante una hora. A Amanda y a mi se nos pasan los efectos de alcohol. Son las cuatro de la madrugada. Deciden empezar a contar historias de miedo. Debido a las historias de miedo me aprieto mas contra Javier y el me envuelve con sus brazos. A las cinco y media de la mañana decidimos recoger un poco la basura y después nos metemos en nuestras tiendas. Javier y yo nos metemos en la nuestra de dos personas y los demás en las dos de cuatro.
Me acomodo en la tienda envuelta en el saco doble y en las mantas y apoyo la cabeza en el pecho de Javier.
-Gracias y lo siento.-le digo.
-No pasa nada, esas cosas pasan, quedas perdonada.
Vuelvo la cabeza. Nos besamos apasionadamente. Cuando nos separamos me vuelvo a acomodar en su pecho y me cubro lo que puedo con las mantas.
A las seis y media se levantan Óscar y Daniel y nos despiertan a gritos a los demás. Nos levantamos a duras penas y recogemos las cosas que nos quedan, desmontamos las tiendas, nos cambiamos y nos arreglamos. Hasta que Javier no grita a Daniel para que no haga nose qué con la tienda no me doy cuenta del horrible dolor de cabeza y de lo revuelto que está mi estómago. Todos nos ponemos nuestras gafas de sol. Cojo una bolsa de patatas fritas y una de revuelto y me las como enteras del hambre que tengo. Luego con todo recogido, vamos a la estación de trenes como si fueramos zombies.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Capitulo 11:Quinto día.Tarde.

-Vale, entonces ¿cuantas tiendas de campaña tienes?-pregunta Amanda.
-Tengo dos de cuatro y una de dos personas.-responde Javier.
-¡Me pido la de dos!-salto.
-Adjudicada.-dice Javier.-Pero solo si la compartes conmigo.
-Mmm...me lo pensaré-digo con una sonrisa pícara.
-Haber concentraos, tenemos que hablar de lo de esta noche.-dice Cristina.
Bueno, ahora estamos en donde hacen los espectaculos por la noche sentados en una mesa hablando de la acampada de hoy, para ver los juego artificiales. Javier tiene varias tiendas de campaña, y tenemos que ver como compramos la comida, al final no vamos a hacer barbacoa, y ver como vamos hasta allí y demás.
-Haber, hay suficientes tiendas ¿no?¿Cuantos vamos al final?-pregunto.
-Javier, Mercedes,Oscar, Eva, Daniel,Amanda, tú y yo.-enumera mi hermana.
-Pues genial. Llevamos las 3 tiendas para que no tengais que dormir apretujados en una de cuatro los seis,porque sinceramente, sería demasiado pequeña.
-Yo en una con Cristina.-dice Daniel.
Cristina sonríe.
-Sí claro no te jode, y los cuatro que sobran en una tienda ¿no?-protesta Mercedes.
-A mi me da igual, no me parece tan mal, parejitas con parejitas...-dice Amanda sonriendo.
-Bueno apañaos como podais.-digo.-¿Cómo hacemos lo de la comida?
-Podemos ir a comprarla luego, cuando habran.-dice Óscar.
-Es buena idea, vamos dentro de un rato compramos todas las guarradas que queramos y luego preparamos las cosas y vamos para allá.-digo.
-El problema es¿Cómo vamos?-dice Eva.
-Bueno...podrían llevarnos.-dice Daniel.
-Sería muy cutre-dice Mercedes
Siempre positiva.
-¿Entonces como lo hacemos?-pregunta Javier.
-¿Alguno de aquí conduce?-pregunta Mercedes.
-No-respondemos todos a coro.
-¿Se puede ir en tren?-pregunto
-Sí.-dice Javier.
-Pues ya está, vamos en tren.
-Vale, cogemos las billetes después de comprar la comida.-dice Daniel.
-¿A que hora?-pregunta Eva.
-Hay a las seis, a las ocho, a las diez, a las doce y asi sucesivamente.
-Cojemos el de las ocho.-dice Amanda.
-Si, mejor.-decimos todos.
-¿Se puede ir andando a la estación?-pregunta mi hermana.
-Claro.-responde Javier.
-Bien pues todo arreglado.-finaliza Mercedes.
-¿Cuánto vamos a poner cada uno?-pregunta Daniel.
-Diez euros.
-¡¿Diez euros?!-dice Mercedes.
-¿Hola?Claro, tamién vamos a comprar alcohol ¿no?-digo yo.
-Por supuesto-dice Cristina.
-Me parece bien.-corrobora Amanda.
Todos asienten.
-Bueno pues a las cuatro y media en la entrada del hotel.-digo.-Adios.
Todos nos despedimos y cada uno se va a su habitación.

Las 16:34.
-¡Oh, vamos!Hay que ser puntual.-exclamo.
Han pasado cinco minutos y Mercedes y Oscar no llegan.
-Dios que mujer...porque estoy segura que la culpa el de Mercedes-dice Amanda.
-Seguro que está en su habitación sentada esperando X minutos para desesperarnos.-dice Cristina.
Entonces llegan.
-¡Por fin!.-digo.-¿Vuestros diez euros?
Mercedes me da un billete de veinte y lo guardo junto con lo demás.
Vamos a un supermercado no muy lejos del hotel.
Cuando llegamos vamos directamente a la zona de las guarrerías. Cogemos cuatro bolsas de patatas, dos de gusanitos, otras dos de gusanitos rojos, dos de Doritos, dos de Fritos, dos de Gublins grandes, dos de pajitas, dos de risquetos, dos de pipas, dos de quicos, una de cacahuetes, dos de revuelto, una caja de tronquitos de fresa, otra caja de gominolas diversas, una bolsa de nubes para hacerlas quemándolas, cuatro Coca-Colas, cuatro Fantas de naranja, tres de limón, dos botellas de Brugal, dos de Vodka y una de Befeater.
Javier conoce a la dependienta que nos atiende, a si que no ha problema con el alcohol, y además nos deja la mitad de las bolsas gratis. Eso si que es suerte.
Metemos las botellas de alcohol y las que no tienen alcohol en mochilas que llevan los chicos, y las chuches las llevamos las chicas, que vamos cargadas con una bolsas en cada mano cada una. Lo llevamos al hotel, dejando las botellas de alcohol escondidas. Javier dice que luego cogerá varias neveras portátiles con hielos y demás para que las bebidas estén frías. Luego vamos andando hasta la estación de trenes que está a veinte minutos andando y cogemos ocho billetes para ir a esa cala que conoce Javier, más los de vuelta a las ocho de la mañana.¡A las ocho de la mañana!. En tren se tarda una hora y media o así, y la estación esta a unos diez minutos andando de la calita. Volvemos al hotel y quedamos a las siete y media en al entrada.
En una bolsa de la playa meto el pijama, ropa de cambio la cámara y lo necesario.
Me cambio y me pongo unos pantalones cortos vaqueros claros con rotos, una camiseta de colores ancha y mis converse All Star rosas. Avisamos a mis padres de que ya nos vamos, y que llegaremos mañana a las 10 de la mañana o así.
A las siete y media bajamos a la entrada del hotel. Cuando estamos todos vamos a la estación y cogemos el tren rumbo a la diversión. Va a ser un desmadre. Una noche inolvidable.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Capitulo 10: Quinto día. Mañana.

Nos despertamos a las nueve. Yo parezco un zombie ya que apenas he dormido esta noche. Voy al baño y veo que tengo bajo los ojos unas sombras que no parece que se noten mucho pero si que se ven. Y por no hablar de mis pelos, que del mono de ayer parezco un león. Decido ponerme un moño alto y listo, y con mis ojeras no se puede hacer nada porque si me pongo algo de maquillaje se me va a correr todo al bañarme en la piscina o en la playa y va a quedar peor. 
Me pongo mi bikini "palabra de honor, con tiras que van desde el centro y se atan al cuello blanco con lunares azules, una camiseta blanca básica y unos pantalones cortos vaqueros, y de zapatillas una de la tienda Maripaz blancas de loneta.
Bajamos unos 20 minutos después. Como el desayuno acaba a las diez y nosotras bajamos a las nueve y media no quedaba mucha gente, asique nos pusimos en una mesa las cuatro, ya que nuestros padres y Clara habían bajado antes. 
Yo me cogí un tazon con leche y cola cao y una tostada, y le cogí a Teresa un tazón con leche y Cola Cao, dos churros y una loncha de bacon. 
Nos sentamos en la mesa y la partí a Teresa el bacon y empezo a comerselo. 
Cristina y Diana se habían cogido una tazón de leche con Cola Cao, dos churros y dos lonchas de bacon.
Empezamos a desayunar y hubo un momento en el que me quedé en babia.
-¿En que piensas?-Diana rompió mis pensamientos en diminutos pedazos.
-En que no he dormido nada.
-¿Y eso?-pregunta.
-Entre el calor y que no paraba de pensar en una cosa que hablamos Cristina y yo ayer.
-No os hareis daño-dice Diana.
-¿Qué?
-Os escuché ayer hablar y no creo que os hagais daño, no...te quiere...
Suspiro.
-Ya veremos lo que nos depara el destino.
Terminamos el desayunos en silencio y subimos a la habitación a coger las cosas.

                                                   ***
-Hoy hace mucho calor-comenta Diana.
Me quito mis gafas de sol Ray Ban.
-Lo sé.¿Nos vamos otra vez al agua?-pregunto.
-No me apetece.-dice Diana mientras vuelve la vista a la revista que está leyendo.
Resoplo. Cojo el móvil y busco el numero de Javier.
-¿A quien vas a llamar?-pregunta Cristina.
-A Javier, vosotras sois unas aburridas.
Marco la tecla de llamada. Me alejo para que no me oigan hablar. Contesta al tercer timbrazo.
-Buenos días.-digo.
-Buenos días.-dice.
-Soy Ainoa.
-Lo sé.
-¿Dónde andas?
-En la playa.¿Tú?
-También.
-¿Quedamos en el chiringuito?
-Vale.Adios, te quiero.
-Te quiero.
Cuelgo.
-Me voy, os veo para comer. Adios.
-Adios-contestan al unisono Cristina y Diana.
Suspiro.
Voy hacia el chiringuito. Veo que no está asique me siento en la arena al lado de este.
Al cabo de unos minutos alguien me besa mi hombro desnudo. Me sobresalto y mi pulso se acelera. Javier.
-Hola guapisima.-me saluda.
-Hola feisimo.-digo sacándole la lengua.
-Oh, muy bonito, eos duele ¿sabes?.
Me rio. Me levanto y le beso. 
-¿Que tal?-le pregunto mientras vamos por la orilla de la playa a andando cogidos de la mano.
-Bien ¿Y tú?.
-Bien.
-No tienes muy buena cara-comenta.
-No he dormido mucho.
-¿Y eso?
-No podia dormir entre el calor y demás.
-¿Y demás?
-Y sabes chorradas que te entretienen por la noche.
-¿Qué clase de chorradas?.
Ahora me mira serio y preocupado.
-Nada, en serio, esta todo bien.-le sonrío.
Él también sonríe.
-De acuerdo.
Nos sentamos en unas rocas que hay cerca de la orilla, detro del agua que son bastante grandes y no están mojadas ni nada. Estamos en un lugar apartado donde practicamente no hay nadie.
Me siento y él me abraza por detrás.
-¿Puedo hacerte una pregunta?-le digo al cabo de un rato.
-Claro que sí.
-¿Qué somos ahora?
Se queda en silencio. Su aliento me hace cosquillas en la nuca.
-Somos novios.-concluye.
-¿Novios?
-Sí.
-Suena bien.
-Muy bien.
Entonces le miro y sonrío. Él corresponde mi sonrisa. Vuelvo a mirar al horizonte, hacia el extenso mar.
Me empieza a besar desde el hombro lentamente ascendiendo hacia el cuello. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo. Me besa en él lóbulo de la oreja.
-Te amo, no lo olvides nunca.-me susurra en el oido.
Siento que me estremezco entera. Asiento. Ese es uno de los momentos más felices de mi vida. Ese momento en el que por fin tu amor es correspondido.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Capitulo 9.Cuarto día.Noche.

Hoy tocaba noche en plan esos años en los que la gente iba hortera, o quizás iba hortera para nosotros, pero antes eso que se ponían se llevaba, pero supongo que nosotros no somos capaces de entenderlo.
Cristina, Diana y yo nos estamos arreglando para ahora, la noche de los años 60 o 70 u 80, no sé,  pero que más nos daba. Cristina se ha hecho un enorme tupé y todo el pelo liso liso y ropa...bueno...extravagante. Diana había optado por un peinado con diadema con el flequillo hacia un lado y pelo cardado por detrás en plan tupé sin horquillas. Y yo...yo me había hecho un mono con el flequillo a un lado de esos tiempos.
No creíamos que iba a haber nadie vestido así asique íbamos sabiendo que íbamos a dar la nota, pero no nos importaba.
Cuando terminamos de prepararnos bajamos al salón enorme donde la animadora hacia cosas por las noches. Efectivamente nadie venia vestido como era el tema de la noche, pero el salon estaba lleno porque iba a haber un espectáculo como bailes o algo así. Todo el mundo nos miraba en plan: ¿Y estas de que van?. Vimos a nuestros padres que se quedaron mirandonos practicamente igual y nos sentamos con ellos.
-¡Estais genial!-dice mi madre-¡Madre mia!, recordarme que os haga una foto.
Todos asentimos pero en realidad es un no rotundo.
Busco a Javier por todo el salón.
-No esté-me dice Teresa.
-¿Quién?-pregunto desconcertada.
-Javier.Por cierto, estás muy guapa.
-Muchas gracias peque.Tu también.-la doy un beso en la mejilla.
Sonríe. Dirijo una última mirada al salón antes de que empiece el espectáculo. El espectáculo son bailes que han hecho gente del hotel y están bastante bien, de hecho está genial para el poco tiempo que han ensallado.
Después del espectáculo hay mini-disco. Teresa me lleva a bailar y Clara, Diana y Cristina nos siguen. Bailamos el chu-chu-hua, el veo veo y otra canción más y hace la animadora un descanso. Estamos en la zona de baile cuando alguien por detrás me coge. Grito no muy alto del susto y giro la cabeza.
-Estúpido-le espeto dandole en el pecho cuando me ha bajado.-Me has dado un susto de muerte.
-Lo siento mucho, la próxima vez seré más discreto.-dice sonriente.
Me besa. Noto que alguien tira de mi vestido. Teresa.
-Ya va a empezar otra vez, vamos donde antes-me dice Teresa.
-Claro, vamos.-la cojo la mano.
-Tu también Javier.-le dice ofreciéndole la otra mano.
-Lo siento princesa, yo no bailo.-dice.
Yo sonrío.
-Me da igual.-Teresa sonríe pícara.
Le coje la mano y nos arrastra a los dos hasta la primera fila. Diana, Cristina y Clara ya están allí. Bailamos todas las canciones que ponen y la última, como siempre, es la de Pecho Pechuga, y al fin me a conseguido salir, ya que el baile no es que sea muy complicado pero es muy rápido. Javier también ha estado bailando, más que nada porque Teresa le ha obligado. Nuestros padres se han subido con Clara a la habitación hace un rato ya que estaba agotada. Luego Diana se ha subido con Teresa. Han venido a las once o asi Amanda, Eva, Daniel, Oscar y Mercedes. Nos hemos quedado tomando algo y hablando. Mercedes se la nota que está molesta como siempre y los demás están normales...más o menos. Hablamos de la barbacoa en la playa de mañana que la vamos a hacer en una cala pequeña que está a media hora o asi y vamos a hacer acampada también. Cristina, Javier, Amanda y yo nos subimos a nuestras habitaciones a las doce y algo, pero los demás se quedan un rato más hablando. Cristina, Diana,Amanda y yo nos bajamos en el octavo y le dio un beso de despedida a Javier.
-Haceis buena pareja-comenta Amanda cuando se cierran las puertas del ascensor.
-Supongo-digo yo.
Amanda se mete en su habitación y nosotras en la nuestra. Nos ponemos el pijama, nos desmaquillamos y nos quitamos nuestros peinados. Cuando me quito el moño parezco un león, pero decido no darle importancia. Nos metemos silenciosamente en las camas. Las camas están distribuidas todas juntas de forma que de derecha izquierda sería: Cristina, yo, Teresa y Diana. Teresa va entre medias de dos de nosotras para no caerse de la cama.
-¿Crees que me quiere de verdad?-pregunto al cabo de unos minutos a Cristina.
Se gira y se pone en frente de mi.
-¿Y tu?¿Le quieres?
-Demasiado.
Me doy la vuelta.
-Creo que él te quiere de verdad, y mucho.-dice al cabo de un rato de silencio.
-No se si eso es bueno.
-Solo sé una cosa, que os terminareis haciendo daño.
Me giro y la miro. Suspiro.
**************************************
Hola, hola, lo sieeeeeeeeeento muchisimo por tardar en publica, en serio, lo siento, y siento no comentar a menudo y siento no pasarme por blogs nuevos pero estoy de examenes hasta el moño ._. No tengo apenas tiempo pero lo sacaré de algún lado.
Paula sé que me has puesto tu blog y me has dado un premio, me pase por el pero no me dio apenas tiempo a nada y se que me tengo que pasar y lo siento, eres genial y gracias:)
Me encantaría recomendaros un blog: http://smiles-dreams-loves.blogspot.com/
Este blog es de Rommi que es un persona genial, maravillosa, y de seguidora no digo nada. Su blog es ALUCINANTE y me encanta. Me ha dado un montón de premios, siempre comenta en mis entradas, en fin, es una seguidora genial y me encantaría que las que nos conoceis el blog os pasaseis por él.
Algún día, pondré todos los premios que me habeis dado en una entrada, algún día, en serio.
Intentaré publicar más seguido y me comentare en vuestros blogs. Si no comento no os penseis que no os leo, es que no tengo tiempo para comentar pero creanme leo todas sus entradas y he de decir que me encantan:D
Besoos, Andrea♥

martes, 11 de octubre de 2011

Holaa, holaa:D

Bueno, esta entrada no es de la historia como se puede comprobar, si no que es para deciros que tengo: UN NUEVO BLOG! El blog le hemos creado una amiga y yo, Mi amiga sandra del blog : newstorysandphotos.blogspot.com.
El blog va sobre dos hermanas que son separas al nacer porque son...diferentes...!!
El blog es :
-http://unagotadefresa.blogspot.com/
Me gustaria mucho que os pasaseis por el y que comentarais que os parece y tal:) El prologo ya esta en el blog!
Graciaas y un beso enorme a mis encantadoras lectoras♥