martes, 11 de octubre de 2011

Holaa, holaa:D

Bueno, esta entrada no es de la historia como se puede comprobar, si no que es para deciros que tengo: UN NUEVO BLOG! El blog le hemos creado una amiga y yo, Mi amiga sandra del blog : newstorysandphotos.blogspot.com.
El blog va sobre dos hermanas que son separas al nacer porque son...diferentes...!!
El blog es :
-http://unagotadefresa.blogspot.com/
Me gustaria mucho que os pasaseis por el y que comentarais que os parece y tal:) El prologo ya esta en el blog!
Graciaas y un beso enorme a mis encantadoras lectoras♥

viernes, 30 de septiembre de 2011

Capitulo 8: Cuarto día. Tarde.

Ahora se supone que estamos en la siesta, pero Cristina y yo estamos con Javier y Daniel(chico nuevo del hotel con el que Cristina ha hecho migas) jugando al billar en la sala de juegos del hotel.También han venido más gente nueva en plan adolescentes como nosotras. Hay una chica llamada Mercedes que tiene 17 años y que no me cae muy bien la verdad, porque bueno...se ha insinuado a Javier incluso después de dejar bien claro que estábamos juntos, y lo malo es que es guapísima. Otra chica que se llama...Eva...si, Eva, que tiene creo que 16, que es muy mona, un poco rellenita y es super maja. Y por último un chico llamado Oscar que es hermano de Mercedes y tiene 15 o 16, no me acuerdo, que es muy majo(no como la puta de su hermana...perdón...).
-Te toca-me apunta Cristina con su palo(no se su nombre coloquial).
Cristina y yo vamos juntas ya que Daniel y Javier se burlaban de nosotras y creen que no les podríamos ganar...y de momento van ganando.Sinceramente soy muy mala, sin embargo Cristina es buena...
Nosotras vamos a por las rayadas. Visualizo la rayada roja que esta más o menos bien. Miro a Javier. Me a ayudado con dos bolas, asique esta no me la puede negar. Pone los ojos en blanco y se acerca a mi burlón.
-¿No decías que nos podíais ganar?-pregunta burlón.
-Y podemos-respondo.
Sonreímos. Cojo el palo como me ha indicado las dos otras veces, el se pone por detrás de mi, acoplándose perfectamente a mi cuerpo. Me ayuda a situar la mano en el palo y juntos, sincronizados, tiramos. La bola blanca roza una bola rayada que se mete dentro de un agujero , y después impacta sobre la bola rayada roja y se mete también en el agujero. Salto y chillo. Javier me abraza.
-Gracias-susurro o dos centímetros de su boca.
Le beso.Él me agarra de la cintura y me inclina para abajo. Me rio. Nos ponemos bien. Choco las manos con Cristina. Daniel dice un serie de maldiciones.
-La próxima bola sin ayuda, que a este paso nos ganais-dice Daniel.
La verdad es que Javier es muy bueno jugando al billar pero las dos otras veces no había metido ninguna bola, pero esta vez, dos de golpe.
Vuelvo a tirar ya que he metido dos bolas, esta vez sin ayuda. Daniel se ha puesto furioso cuando he metido las dos bolas...Como odian los chicos perder...
Y no, no meto ninguna bola, simplemente, descoloco todas las de la mesa.
Le toca a Javier. Apunta a una naranja y...la mete...¡Que raro!
Sonrío y le abrazo. Seguimos jugando y al final nos ganan ellos...era de esperar...
-¡Bueno, como habéis ganado tenéis que invitar!-digo cuando vamos a la barra del bar.
-A no...-dice Daniel- invitan las perdedoras.
-¿Vas a dejar que paguen las damas?-dice Cristina insinuante.
Javier y yo nos reimos. El me pasa un brazo por los hombros, y yo le paso un brazo por la cintura. Me acerca a él y me besa en la frente.
Cristina y Daniel siguen discutiendo sobre quien va a pagar.
Yo me pido una fanta de naranja, Cristina una de limón, y Daniel y Javier una coca-cola.
Nos sentamos en una mesa de las que se usan para ver los espectaculos que hay por la noche ya que los sillones son muy cómodos.
Estamos charlando y aparecen...¡MERCEDES!...y Óscar. Mercedes viene contoneando las caderas, que parece que se la van a salir e insinuante. Lleva una camiseta ancha blanca y se la transparenta el bikini blanco y azul de lunares, y un azul. La sonrío falsamente. Ella hace lo mismo solo que su sonrisa se nota que es demasiado falsa y que desprende asco y repulsión. Se sienta al otro lado de Javier.
-Chicos, ¿os venis a la piscina?-propone Óscar.
-Vale-dice Daniel.
-Sí-asiente Cristina.
-¿Te vienes?-me pregunta Javier.
-No, mejor me quedo aquí y me termino mi fanta.-digo sonriendo.
-De acuerdo.
Se levanta, baja la cabeza y me da un beso.
Cristina también va. ¡Genial! Me quedo con la puta/zorra.
-No tardeis mucho-grita con voz aguda y horrible y guiña un ojo a Javier.
Javier parece no haberse percatado del guiño porque me miraba a mi, pero yo sí. Mi rabia almacenada va a explotar de un momento a otro. Cuando veo que ya se han metido descargo toda la rabia.
-¡¿Pero es que eres retrasada?!-la suelto.-Javier-es-mi-no-vi-o. Asi que más te vale dejar de insinuarte, porque si no, vamos a acabar muy mal. Guardate esa faceta de zorra poligonera si no quieres acabar mal.
-¿Me estás amenazando?-dice molesta y haciendose la tonta.
-No...cariño...haber como te lo explico...¡o-de-jas-a-mi-no-vi-o-o-te-ma-to,-pu-ta!-digo como si ella fuera retrasada.
-¿Celosa?¿Te pones así porque crees que yo soy mejor que tú o porque al cabo de unos días va a acabar conmigo y te va a dejar como a la mierda?
PUTA.
-No, tranquila, no creo que le gusten las perras, creo que es más de gatos.
-Puta.
Me levanto en plan triunfante y voy al baño. Me sigue a los baños y antes de llegar me coge del pelo y tira hacia atrás.
-A mi nadie me amenaza.-dice y me empuja haciendo que caiga al suelo.
Me levanto.La rabia me cega. La doy una bofetada. Ella me intenta dar un puñetazo pero apenas me roza la mejilla. Me empuja.Me doy contra la pared. Me vuelve a empujar y caemos las dos al suelo. Se sienta encima mio y me empieza a tirar de los pelos y a darme tortas. Me libros de ella y me pongo encima yo. La doy puñetazos y la tiro del pelo. Se intenta librar pero yo sigo dandola bofetadas y puñetazos. Las dos gritamos. Oigo gritos y voces que nos llaman. Alguien me coge por detrás y me arrastra hacia otro lado quitándome de encima de Mercedes. La doy una última patada en el estómago.
-¡ Suéltame!¡ Suéltame!-grito intentando deshacerme de los brazos que me arrastran-¡ Déjame!¡ Déjame! Cuando estoy a un metros de ella grito:-¡Puta!

Javier me ha llevado a unos sofas que hay al otro lado de la barra del bar. Javier está sentado de frente en unos sofás. Yo tengo la cabeza apollada en su pecho y tengo todo el cuerpo apollado en el sofa. Javier me está rodeando con los brazos y con una mano me acaricia el pelo. Solo se ollen mis sollozos.
-Lo siento-digo por enésima vez.
-Eso no tienes que decírmelo a mi.-dice molesto.
-Ya, pero se que estás enfadado conmigo
No contesta, simplemente hace un ruido como indicando que, efectivamente, está enfadado. Las lágrimas caen de mis ojos. Caen porque se que se ha enfadado conmigo aunque no me lo diga, pero preferiría que me lo dijera antes que no dijera nada.
-Es que no lo entiendo-dice al cabo de dos minutos.
Yo tampoco es que lo entienda muy bien. Haber, yo, cegada por la rabia la he amenazado. Pero ella ha empezado la pelea y yo, cegada por la rabia(otra vez), he peleado.
-Lo siento...-es lo único que puedo decir.-No quiero que pienses que soy una loca celosa, no lo soy, no sé como...no sé como a podido pasar, en serio, yo soy muy pacífica, nunca me meto en peleas ni nada...y...no se...Pero por favor no estes enfadado conmigo.-suplico.
-No estoy enfadado contigo, no podría ni aunque quisiera-me dice.
Me besa en la frente.
-Tendrías que pedir perdón a Mercedes.
Voy a protestar pero asiento. Nos levantamos y cogidos de la mano vamos hacia donde seguramente estén todos los demás. Llegamos a donde está la mesa donde nos habíamos sentado antes. Mercedes está histérica y Oscar y Daniel están intentando calmarla. Y mi hermana esta en otra mesa descojonandose por momentos. Cuando me ve se levanta y se acerca a mi.
-¿Qué tal estás?-me pregunta.
-Bien...-respondo.
Me duele la mejilla derecha y creo que tengo herida en el labio y algún moratón me saldra en cualquier parte del cuerpo.
Mercedes se acerca hecha una furia. Me mira con superioridad y después empieza a chillarme como una loca.
-Lo siento-digo cuando termina de chillarme.
-¿A sí?-asiento-Pues yo no lo siento en absoluto.
La rabia vuelve a mi. Javier lo nota y me aprieta la mano. Me tranquilizo.
-Pues peor para ti. Quedas perdonada-digo.
Me mira enfurecida y se va seguida por Óscar.
Cristina no deja de reirse.Todos la miramos.
-Lo siento...-dice entre lágrimas de tanta risa-pero es que...es buenísima...
Sonrío y vamos todos a la piscina(Daniel, Cristina, Javier y yo). Más tarde vienen también Eva y Óscar que ha explicado que su hermana está histerica y no olle a nadie. Decidimos que mañana por la noche haremos una barbacoa en la playa por la noche ya que es la noche de San Pedro y tiran fuegos artificiales(Día 29).
Pasamos toda la tarde todos juntos hablando de la barbacoa y bañándonos en la piscina. Javier me ha perdonado definitivamente(a pesar de que decía que no podía enfadarse conmigo) ya que está todo el rato abrazándome, besándome etc...vamos, mimándome, aunque no me lo merezca mucho...

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Hola, hola:
Siento no haber publicado antes, pero es que no se me ocurría como seguir la historia pero no quería dejarla, asique espere a que me viniera la inspiración. Publicaré más a menudo, o lo intentaré ya que ya he empezado el curso y no tengo casi tiempo.
Si no comento en algunos capitulos en sus blog es porque no me a dado tiempo o cualquier cosa, pero que quiero que sepan que leo todos y cada uno de sus capítulos.
Me han dado unos cuantos premios pero estoy un poco perdida en esto de los premios pero prometo que los premios que me den de ahora en adelante los publicare y nominare a distintos blogs:D Y muchas gracias a todas las que me los han dado.
A las nuevas lectoras quería decirlas que muchas gracias por pasaros por mi blog y que me dejeis el vuestro y que las que me los hayais dejado me pasare, cuando haga algo de tiempo, lo prometo:D
Besoos♥

sábado, 10 de septiembre de 2011

Capitulo 7: Cuarto día. Mañana.

Cristina me desperto tirándome de la cama ya que según ella por más que me daba no me despertaba. Me levanté a duras penas. Diana apareció del baño y me saludó con una sonrisa.Nos preparamos y bajamos a desayunar.
Nuestros padres y Clara ya habían bajado asique entramos en el comedor y nos sentamos con ellos.Cuando voy a coger el desayuno me cruzo con Amanda.
-Hola-me saluda tímidamente.
-Hola Amanda.-saludo.
-Lo siento mucho...lo de anoche...no deberíamos habernos bañado.-se disculpa culpable.
-Oh, no, no lo sientas, no estuvo mal, ya tengo otra experiencia que contar, aparte, no sé, tampoco estuvo del todo mal, excepto porque casi me ahogo, pero bueno, creo que es una nueva experiencia o algo asi... y no sé que más decir porque me estoy empezando a liar.-digo y me rio.
Amanda se rie también.
- De todos modos, lo siento.
-Vale, ¿nos vemos luego?
-Sí.
Nos despedimos y cojo mi desayuno. Cojo un tazón con leche y colacao y un plato con bacon y churros. Practicamente voy haciendo malabarismos hasta que llego a la mesa. Por poco se me cae pero Diana coje mi plato y lo deja en mi sitio.
-Gracias-digo con una sonrisa dejando el tazón de leche en la mesa.- ¡Se me ha olvidado el zumo!-digo llevandome las manos a la cabeza.
-Yo que tú no lo cogería, es agua con polvos básicamente.-informa Cristina sentándose a mi lado.
-De acuerdo.-digo y me siento también.
Desayunamos y después subimos a nuestras habitaciones.En el ascensor nos encontramos con los padres de Javier y Julio.Nuestros padres hablan con ellos como si se conocieran de toda la vida y quedan en ir por la noche a tomarse una copas , vamos en ir a dar un rodeo de bares. El padre de Javier me informa de que esta noche la animadora va a preparar una noche al estilo años sesenta y que reparten trajes a mediodía para hacer una especie de espectáculo y luego para bailar y no se que cosas más. Supongo que iremos porque no podremos ir a otro lado que no sea fuera del hotel con las pequeñas. Llegamos a la habitación y preparamos todo para irnos a la playa. Como tardo mucho se van y dicen que me esperan abajo. Me termino de poner el bikini cuando llaman a la puerta. Abro y es Javier. Entra y cierra la puerta.
-Hola.- saludo desconcertada.
-Hola, siento presentarme así pero no te he visto en el desayuno y tenía que ver como estabas y como he visto que salían todas tus hermanas menos tú he decidido venir a verte.-dice con una enorme sonrisa.
Sonrío y entonces le beso. Me coje de la cintura y yo enredo mis manos en su pelo. Me lleva hacia la cama mientras nos besamos. Me caigo a la cama ya que estamos en el borde y me seguía empujando. Él cae encima de mi. Nos reimos entre los besos pero nos seguimos besando. Entonces suena mi móvil.  Me separo un poco de Javier y hago ademán de cogerle pero Javier me detiene y me vuelve a besar. Me separo sonriendo.
-Me están esperando y si no me doy prisa van a venir a buscarme-le digo.
-De acuerdo.-dice.
Me doy la vuelta de modo que ahora estoy yo encima de él y me levanto pero cuando voy a dar un paso me coge del brazo y tira de mi y me caigo encima de él. Me rio. Me besa y entonces deja que me valla. Me pongo un pareo azul y una camiseta blanca y cojo mis cosas. Salimos de la habitación y nos damos un beso de despedida.
Cogi el ascensor y fui directa hacia la entrada casi corriendo.
-¿Qué hacías?-me pregunta Diana.
-¿Por qué has tardado tanto?-pregunta mi madre.
-Lo siento, no encontraba el móvil.-miento.
-¿Y para que ibas a necesitar el móvil?-pregunta mi padre.
-Me estabais llamando y no sabía quien era.
-Estaba encima de la mesilla-dice Cristina.
-No, no estaba-la amenazo con la mirada.
-Bueno, vamos a la paya.-dice por fin mi madre.
Suspiro aliviada sin que nadie se de cuenta.
Llegamos a la playa y dejamos las cosas en un hueco libre. Nos quitamos la ropa y nos quedamos solo con el bikini. Cristina, Diana, Teresa, Clara y yo nos vamos al agua con la única colchoneta que no es que haya sobrevivido, es que mis padres había traido una barca por si acaso, y hicieron bien. Lo primero es que os preguntareis como hemos pinchado cinco colchonetas, bien, pues somos tan inteligente que nos sentamos encima de ellas ya que las toallas se manchan de arena, y no ponemos nada debajo de las colchonetas y al final pues se acaban pinchando, en solo 4 días hemos conseguido pinchar cinco colchonetas, pero no vamos a pinchar esta última, o al menos, vamos a intentar no pincharla.
Teresa va subida encima de la barca con Clara. Cuando nos cubre a las demás por encima del hombligo decidimos hacer el típico juego de intentar subirnos las cinco en la colchoneta. Pero tenemos que tener cuidado con Teresa que aunque lleve manguitos puede tragar agua. La barca es bastante pequeña y caben como muchísimo tres personas, una de ellas Teresa pero tenemos que conseguir meternos todas y veo qeu va a ser difícil.
Volcamos la barca bastantes veces, creo que todas tragamos algo de agua pero al final y no se como conseguimos subirnos encima de la barca las cinco riéndonos.
Salimos del agua y Clara y Teresa se ponen a hacer castillos de arena y Diana las ayuda. Cristina y yo nos vamos a comprarnos un helado.
Cuando estamos en un chiringuito que hay en la playa vemos a Javier.
-Javier-le llamo.
-Hola-nos saludo.
-Voy a...comprar los helados-dice Cristina.
-¿Qué les has dicho antes?-me pregunta
-Que no encontraba el móvil.
-¿Y se lo han creído?
-Sí...
Me rio. Se acerca a mi insinuándose. Mi rostro dibuja una media sonrisa.
-No puedo desaparecer otra vez-digo mirándolo a los ojos.
-No será mucho tiempo.-dice sonriendo.
Me coge como si fuera un saco de patatas. Grito y me rio.
-¡Cristina!¡Cristina!-la llamo a gritos.
Se gira para mirarme y pone los ojos en blanco y se va con el helado. Genial.
-Te está mirando toda la playa-me informa Javier.
Miro a mi alrededor  y, en efecto, todo el mundo nos está mirando.
-Nos están mirando.-corrigo con un sonrisa.
Entonces me besa. Le aparto de mi y empiezo a correr por donde me llevó el día que me enseñó el acantilado. Corre detrás de mi. Lo sé porque le oigo reirse y llamarme y decirme que me cogera y esas cosas. Corro sin mirar atrás porque sinceramente, en toda película americana o que no sea americana cuando persiguen a alguien mira para atrás cada dos por tres. 1-Si miras para atrás vas más lento por lo que te pueden coger. Y 2-Te puedes chocar contra cualquier cosa y entonces tendrías un buen moratón y además te cogerían. Lo encuentro realmente estúpido eso de girarse cuando te persiguen.
Hice atletismo cuando tenía doce años y he seguido en forma así que de momento no creo que me coja.
No se cuanto llevamos corriendo pero he llegado al sitio donde las hierbas me llegaban casi por la cintura. Javier me coje cuando sin darme cueta he reducido mi velocidad mirando esa especie de campo gigantesco. Nos caemos al suelo. Él encima de mi. Me rio.
-Corres muy rápido-me dice.
-Hice atletismo y me he mantenido en forma-le digo con una sonrisa.
Va a decir algo pero le beso.Corresponde mi beso. Seguimos besándonos bastante tiempo hasta que se separa de mi. Me sonríe. Le sonrío.
-Creo que debemos irnos.-mira su reloj-Un rato creo que no es casi una hora.
Abro bastante los ojos sorpredida.
-¡¿Una hora?!
Asiente.Nos levantamos. Se rie. Le empujo y se cae al suelo.
-Te vas a enterar...-me dice mientras se levanta.
Empiezo a correr por el camino por el que se supone que hemos venido antes. Esta vez llego a mi objetivo sin que me atrape. Me paro jadeando por el esfuerzo. Respiro hondo. Veo que llega hasta a mi también agotado. Entonces me coge en brazos y corre hacia el agua y me tira cuando le cubre por la rodilla.
Salgo del agua sin creerme que haya podido correr en brazos conmigo después de haber estado un rato corriendo. Le salpico y entonces vuelve a por mi. Me vuelve a coger y me lleva mas al fondo y me vuelve a tirar al agua. Seguimos así hasta que consigo salir del agua y voy hacia donde está mi familia. Le sencuentro y al parecer nos han visto a los dos en el agua y sonrien como burlándose de mi. Sonrío roja como un tomate.
A la una y media volvemos al hotel. Ha sido una buena mañana.

martes, 23 de agosto de 2011

Capitulo 6: Tercer día. Noche.

-Ainoa¿Estás bien?-me pregunta Cristina mirandome preocupada.
-Sí,sí, son las nueve, hemos quedado a las nueve y media.Bien. Respira Ainoa, respira.-hablo como si de una loca se tratara
-Ainoa-me llama Cristina.
-¿Si?-digo mirándola a los ojos.
-Estás...palida.
-¡Que raro!-ironizo.
-Lo digo enserio, mirame-me pide.La miro.-Estás nerviosa.-deduce.
Pongo cara de preocupación.
-No...-me doy la vuelta-Sí...porque...porque esto no es una buena idea, va a salir mal, todo mal, si, todo mal, no puede ser, va a salir mal, esto va a salir mal, seguro.
Miro a Cristina. Veo que me va a decir algo pero en seguida suena mi móvil. Corro y lo cojo.
-¿Sí?-pregunto al descolgar el teléfono.
-Ainoa, hola soy Javier.
-Javier...-digo aliviada-Espera, no recuerdo haberte dado mi número.
-Contactos.-hace una pausa.-Olle, ¿estás bien?
-Sí...No...-digo nerviosa.
-Ainoa
-Sí
-Todo va a salir bien.
-NO, no va a salir bien, esto ha sido una mala idea, muy mala idea.
-Te quiero-me dice con eterna dulzura.
Siento que me derrito.
-Yo también te quiero.
-¿Confías en mi?
-Confío en ti.
-Respira hondo y relájate.
-Vale.
Cuelgo. Voy corriendo al baño y me peino el pelo con el que he hecho un semirecogido y me arreglo el maquillaje. Me aseguro que cada parte de mi cuerpo está perfecta para una cena. Respiro hondo y salgo del baño con una sonrisa.
-¿Lista?-pregunta Diana.
-Lista.-respondo.
-Bien, son las nueve y veinticinco asique vamos.
Asentimos todas y salimos de la habitación. Nos dirigimos al ascensor. Bajamos. Vamos al comedor. En la puerta ya están nuestros padres conversando con los de Javier. Veo a Javier y a su hermano. Diana va en seguida a saludar y presentarse. Me quedo un momento quieta mirando el panorama con preocupación. Cristina me apreta el hombro. Voy hacia las dos familias. Javier me sonríe en cuanto ve que me acerco, pero me acerco primero a sus padres. Les muestro la sonrisa más encantadora que puedo dar en ese momento.
-Hola Ainoa-saluda alegre su padre.
-Hola-saludo yo.
Nos damos dos besos. Después veo que su mujer me recibe con una cálida sonrisa.
-Hola, soy Ainoa-digo.
-Hola, yo soy Carmen-dice encantadora.
Nos damos dos besos. Después me dirijo hacia su hermano que está con Diana, muy pegados he de comentar.
-Hola-me saluda-Soy Julio.
-Hola, yo Ainoa-le sonrio pero cuando le voy a dar dos besos susurro en su odio disimuladamente:-Hazla daño y estás muerto.-Le doy los dos besos y vuelvo a mi sonrisa de antes. Pero mi sonrisa se ensancha cuando es el turno de saludar a Javier.
Voy a darle un beso en la boca pero me da uno en la mejilla. Me quedo desconcertada.
-Están nuestros padres acechando, hay que ser disciplinados-me susurra disimuladamente.
-De acuerdo- sonrio.
Me sonríe a mi vez. Me coge de la mano como gesto de apoyo. Nuestros padres entran y nosotros les seguimos. Hay una mesa enorme para los nueve que somos y oigo que mi padre y su padre lo comentan. Nos sentamos y vamos a por la comida mientras los padres van a por las bebidas.
Mientras cojo la comida me encuentro con Amanda.
-¡Amanda!-saludo.
-¡Ainoa!-Nos damos dos besos.-He visto panorama¿Llegarás al concierto?
-Por supuesto-digo con una radiante sonrisa.
-Vale, pues te dejo con tu cena de presentación-me dice con tono burlón.
Termino de coger la comida y me siento en la mesa. Me toca al lado de Teresa y al otro lado Clara, ya que me va tocar ayudarlas con la comida puesto que mis padres estás hablando entretenidamente con los de Javier y parece que se han olvidado de todo.
Ayudo a Teresa con la cena. Se ha cogido patatas y un filete fino y blando como el mio. Se lo parto en trocitos, al igual que las patatas y después ayudo a Clara a partirse lo suyo, que es lo mismo que lo de Teresa. Cuando termino empiezo a cenar. Teresa me coge el vestido para llamar mi atención.
-¿Qué te pasa?-pregunto con cariño.
-No quiero más.-me dice con los ojos llorosos.
-¡Oh! ¡Mi pequeña!No has comido tanto¿ves? Y mira...¡dios mio, Teresa!¿No lo ves.-digo con entusiasmo.Niega con la cabeza- Mira tú cena, se convierten el aviones.-hago una pausa al ver que los mira interesada- Teresa, se le ha asignado una misión.-digo como un jefe soldado- Estos aviones tienen que llegar a su estómago antes de que la fortaleza blanca sea atacada.
-Sí, señora-dice llevandose la mano a la cabeza como un soldado.
-Comencemos.
Le meto los trozos en la boca. Cuando ya se a tomado la mitad digo:
-Soldado Teresa, el general se retira, está agotada, deberá cumplir usted solo su misión, confío plenamente en usted.-me llevo una mano a la frente.
-Sí, señora-ella también se la lleva.
La observo mientras se come los trozos que la quedan y sonrío. Levanto la vista y veo que todos me observan y que practicamente no han tocado su cena. Me sonrojo. Me han estado observando todo el tiempo que he empleado en Teresa para que se comiera su cena.
Teresa me vuelve a tocar el vestido.
-¿Soldado?-pregunto seria pero con una sonrisa en la cara.
-General.¿De postre...?-empieza preguntando pero calla al darse cuenta también de que todos la observan con interés.
-Si cumple su misión habla un helado de fresa y nata, soldado, claro que lo habrá.
Sonríe y "sigue cumpliendo su misión". Vuelvo la vista y me siguen mirando.
-Es la única cosa que la hace comer cuando dice que no quiere más porque no tiene hambre aunque no haya comido-explico.
-Asombroso-resume Carmen.
Sonrío y me como mi cena. Cuando Teresa termina me coge del vestido y me pregunta por su helado. Como ya he acabado la acompaño a por su helado. Llegamos a la máquina donde están los helados. La voy a coger el de fresa y nata pero me dice que lo quiere coger ella. La cojo y recoge su helado, uno de vainilla para mí y uno de chocolate, que no se para quien es. Cogemos tres cucharillas. Antes de sentarse en su sitio da el helado de chocolate y una cucharilla a Clara y un beso, acto seguido se sienta en su sitio y me pone en mi sitio mi helado y mi cucharilla. Sonrío y me siento en mi sitio. Todos la miran embobados. Sonrio con más intentisad. Miro a Javier que se ha quedado mirándome. Me guiña un ojo. Le mando un beso disimulado. Sonreimos.
Terminamos de cenar y nos despedimos.
-Ainoa-me llama Javier. Me doy la vuelta ya que ya me iba yendo hacia el ascensor.Sonrío.-No ha estado tan mal.
-Cierto, menos mal que confié en ti, pero imaginate si hubiera salido mal, ¿Qué pasaría entonces?-digo con una media sonrisa.
-No sé, puede que te enfadaras conmigo-dice mientras se va acercando a mi- o que me odiaras por el desastre de cena...Pero...-le observo interesada para ver lo que va a decir, entonces me besa. Correspondo al beso. Oímos que alguien carraspea. Nos separamos. Nuestras dos familias han estado observando el panorama. Bien por mi. Me alejo roja como un tomate al ascensor. Me giro para ver como se va hacia la salida del hotel, el se gira en el mismo instante que yo y nuestras miradas se cruzan. Mi ascensor se cierra y subimos a la habitación. Mis padres comentan la cena felices. Cada uno se mete en su habitación.
-¡Dios mio!-dice Diana- Menuda cena, que fuerte.
-Se llevan genial-dice Cristina.
-Menos mal.-comento aliviada.
Voy hacia el armario donde hay cosas colgadas, cosas que se puedan arrugar facilmente y cojo una falda. De la maleta saco una camiseta.
-¿Qué haces con eso?-pregunta Cristina.
-Ahora tengo una fiesta.-digo mientras me cambio.
-¡¿Qué?!¿Enserio?-casi grita Diana.
-Sí.-digo tranquila.
-No me lo puedo creer.¿Por qué siempre tú?Siempre quedas con Javier y o te lleva a un sitio genial o a fiestas o...
-No voy con Javier-la interrumpo- Voy con Amanda.
-Tiene mucho morro guapa-dice Diana casi enfadada.
Llaman a la puerta.
-Voy yo- dice Cristina.Va hacia la puerta y la abre. Se olle que habla con alguien- ¡Diana!-grita.
Diana va hacia la puerta malhumorada pero cuando ve quien hay en la puerta se queda petrificada.
-Diana¿ Qué pasa?- digo preocupada al verla así.
Voy hacia ella y veo que en la puerta está Julio.
-Hola-saludo incómoda.- Diana-digo disimuladamente mientras la doy en el brazo.
-Hola Julio-saluda tensa.
-Hola...venía...por si...te apetecía dar una vuelta conmigo...he oído que hay una fiesta en la playa-dice medio tartamudeando.
Me quedo yo petrificada. Mi hermana pequeña va a ir a la misma fiesta que yo. Genial.
-¿Qué hora es?-pregunto instintivamente. La fiesta es a las once y media.
-Son las once, pero es por dar antes una vuelta-comenta Julio.
-Vale, esperame en la entrada del hotel que me tengo que cambiar-dice Diana feliz.
-Vale.
Se va y Cristina cierra la puerta.
-Genial-comenta Cristina.
-Cristina te iba a decir que te vinieras conmigo a la fiesta pero...¿donde dejamos a Teresa?-digo culpable.
-Da igual, me quedo yo con ella-dice apenada.
-Lo siento-dice Diana.
-¿Y tú? Vas a ir a la misma fiesta que yo.¡Enana!-digo con seriedad
-NO es mi problema, y ahora si no os importa me voy a cambiar.-sonríe y se va hacia el armario
Voy al baño indignada y me rotoco el maquillaje. Salgo. Voy a acostar a Teresa. La meto en la cama.
-Cristina,¿te importa contarla un cuento?Van a ser y cuarto y me voy a tener que ir.-la pregunto.
-Vale-dice y se tumba al lado de Teresa.
Diana se va.
En unos minutos llaman a la puerta. Es Amanda. Salgo cuando veo que Cristina está contando el cuento, y Teresa escucha con interés.

Llegamos a la fiesta pasadas las once y media y ya ha empezado. La playa está con antorchas y hay algunas hogueras. De las antorchas cuelgan lazos de colores. La gente se reúne por grupos y hacen lo que les da la gana. Amanda y yo nos sentamos solas cerca de la orilla del mar. Me quito las manoletinas que me he puesto.
-¿Nos bañamos?-sugiere Amanda.
-No sé, está totalmente oscuro y no se ve nada, ¿no te da cosa?-digo reacia.
-Las cosas solo se viven una vez en la vida, y la vida son dos días.-dice pensativa.
-Vale-digo no muy convencida.
Vamos hacia el agua. Dejo que el agua acaricie mis pies. No está fría, de hecho está muy buena. Nos vamos metiendo más dentro. Llega un momento en el que ya me he mojado la falda y el agua me llega por la cintura.
-Menuda fiesta-comento burlona.
-Siempre había querido hacer esto y yo me esperaba otra cosa de fiesta ¿sabes?-dice sonriendo.
Nos metemos más adentro y cuando casi nos cubre nadamos hacia donde no hacemos pie. Reimos y nos salpicamos. No nos damos cuenta de que nos estamos adentrando demasiado. Una ola me arrastra a un metro de Amanda.
-Deberíamos volver-comenta Amanda entre el ruido de las olas.
-Sí.-digo antes de que una ola me lleve al fondo del mar.
Nadamos hasta que conseguimos hacer pie. Las olas son bastante fuertes. Nos cubre por los hombros. Amanda avanza hasta que el agua la llega por la cintura. De repente una ola me traga. Amanda grita mi nombre. Consigo salir a la superficie pero no hago pie. Otra ola me traga y me lleva hasta el fondo. Intento nadar hacia la superficie pero las corrientes submarina me llevan una y otra vez la fondo. Me estoy quedando sin respiración. Salgo a la superficie y veo lo lejos que estoy de la orilla.Intento nada pero otra ola me traga. Amanda grita mi nombre y pide ayuda. Sigo en el fondo del mar y me estoy quedando sin respiración. Mis esfuerzos de salir a la superficie son nulos. Llega un momento en el que pierdo el conocimiento.Mi último pensamiento va dedicado a Javier.

Mis pulmones se llenan de aire. Toso todo el agua que me ha entrado antes de abrir los ojos. Cuando los abro veo a Javier mirándome aliviado pero preocupado y quizás algo enfadado. Amanda está a su lado y tiene los ojos llenos de lágrimas. Diana también está y también llora. Se me quedan mirando. Vuelvo a toser y me incorporo. Seguimos en la playa y estaba tumbada en la arena Hay demasiada gente a mi alrededor. Me agovio con demasiados ojos puestos en mi.
-Me agovio-digo con un hilo de voz.
Vuelvo a toser. Javier indica que se vallan, ya que me agovian. Me mira lentamente y después me abraza demasiado fuerte para mi gusto. Sonrio cuando nos separamos.
-Lo siento Ainoa, lo siento, no deberíamos habernos bañado.-dice Amanda preocupada y sin dejar de llorar.
-Las cosas...solo se viven...una vez...en la...vida...yo está vez...casi...me ahogo...y también...me he bañado de noche...en el mar.-mi voz suena ronca y muy baja. Vuelvo a toser.
-¡¿Cómo se te ocurre?!¡¿Eres tonta?!¡¿Suicida?!¿En que estabas pensando?-grita Diana mientras lagrimas caen de sus ojos.
-Lo siento-digo sonriendo.
Me intento levantar. Al principio con la ayuda de Javier bien pero entonces me mareo y si no llega a ser por él me caigo al suelo. Me coge en brazos. Entierro mi cabeza en su pecho y cierro los ojos.
Despierto cuando me acaban de dejar en la habitación. Diana acaba de salir del baño. Me mira con una expresión indescifrable.
-Lo siento-digo.
-Lo he pasado fatal-dice acercándose a mi.
-Lo sé, fui muy estúpida bañandome de noche y alejándome tanto.
Asiente. Me abraza. Se mete en su cama y yo me duermo esperando el día siguiente.

jueves, 18 de agosto de 2011

Capitulo 5:Tercer día.Tarde.

-¡Ainoa!¡Mama no deja de llamarme!¡Tenemos que bajar a comer ya!-me grita Diana.
-¡Ya voy!-grito.
Voy hacia la puerta donde Diana me está esperando.
-Teresa y Cristina se han ido ya.
-Vale.
-Por cierto, si mamá te pregunta, te has ido de compras.
-Vale.
Salimos de la habitación y bajamos en ascensor. Nos dirigimos hacia el comedor cuando me choco con una chica.
-Lo siento.-digo.
-No es nada.-dice la chica.
La miro la cara.
-Mi-miranda-digo tartamudeando.
-Vaya...¿Cómo sabes mi nombre?-dice sorprendida.
-Tu...tu primo...es...bueno...él y yo...
-¡Oh!Tú...tú debes de ser Ainoa, sí.
-Sí, soy...Ainoa.
-Encantada de conocerte.
-Igualmente.
Nos despedimos bastante cortadas y Diana y yo vamos al comedor.
-¿Quien era esa?-me susurra
-La prima de Javier.
-¿Y de que la conoces?
-Una larga historia-termino y enseguida dibujo una sonrisa totalmente falsa en mi cara.-Hola.
Diana hace lo mismo ya que acabamos de llegar a la mesa donde están mis padres y estában mirándonos con cara rara.
-¿Qué tal de compras?-me pregunta mi madre.
Se lo ha creido.¿Se lo ha creido?.
-Bien...-como siempre miento fatal.-He ido por distintas calles y he conseguido llegar al centro pero luego al volver me he perdido y por eso he llegado más tarde.
Asiente.Diana y yo nos vamos a por la comida. Cojo paella, bastante ya que me encanta, y también cojo un poco de pasta ya que también me encanta.Voy hablando con Diana mientras vamos hacia la mesa donde está nuestra familia, cuando veo a Javier mirándome. En mi cara se dibuja una sonrisa tonta. Me resbalo con algo del suelo y me caigo hacia atrás llevandome conmigo a otra persona que estaba detrás mio y tirándo la comida hacia atrás. Maldigo en voz baja. Me levanto con la ayuda de Diana quien no puede evitar taparse un poco para que no se queden con su cara. Ayudo a levantarse a la chica a la que he tirado. Veo que es Amanda.
-Lo siento muchísimo, me he resbalado y...lo siento mucho enserio.-digo roja como un tomate.
-¡Ainoa!Vaya...no...no es nada...iba detrás de ti y en realidad quería darte un susto y mira por donde te resbalas y te caes encima de mi, osea que ha sido solo culpa mia, enserio.-dice sonriente.
Nos reimos.
-Creo que ha tenido más culpa el suelo resbaladizo-digo riendo.
-Tranquila estoy acostumbrada, soy sumamente torpe.
-Yo tambien soy como tú, pero no es que seamos torpes es que detectamos cuando el suelo necesita un abrazo.
-Me gusta, utilizare eso más a menudo.
Veo que parte de mi comida a caido en su pelo y ropa.
-¡Ohdiosmio!, tu pelo y tu ropa, lo siento-digo intentando sacudirla la ropa.
-No te preocupes, también me pasa mucho.
Se rie. Me doy cuenta también de que el plato se ha roto y hay más comida en el suelo. En seguida sale un camarero.
-¿Que ha pasado aqui?-dice mirando el espectaculo.
-Es que...me he resbalado y ella estaba detrás y la he tirado, y también he tirado la comida al suelo por la caida. Lo siento-digo poniendome otra vez roja como un tomate.
-No pasa nada, pero ten más cuidado la próxima vez.
Las dos asentimos. Vuelvo a coger otro plato con paella y pasta.
-Ainoa-me llama Amanda.-¿Que te parece si esta noche vienes conmigo a una fiesta en la playa?-dudo-Bueno es que un chico me ha invitado esta mañana y no conozco a nadie y como me caes muy bien pues me gustaria que vinieras.
-Suponiendo que te he tirado la comida encima y he caido encima de ti creo que aceptaré-digo burlona.
-Muy bien-dice burlona-La fiesta empieza creo que a las 23:30 asique te paso a buscar por tu habitación a las 23:15.-hace una pausa-¿Numero de habitación?
-823.
-¡Que casualidad!¡Mi habitación es la 822!
-Genial, así no tendrás que andar mucho.
-Exacto.
-Bueno pues hasta luego-se despide.
-Hasta luego.
Nos despedimos con dos besos en las mejillas Diana ya se ha ido a la mesa y al parecer todos me están esperando. Me siento en la mesa y comenzamos a comer. Luego vamos a por el segundo plato y finalmente a por el postre. Diana, Cristina y yo decidimos que después de comer vamos a ir a la piscina, asique Teresa se queda en la habitación de mis padres.
Subimos a por las cosas para la piscina y bajamos. Cogemos también la cámara. A pesar de llevar tres días no habíamos ido todavía a la piscina. La piscina tiene un enorme tobogán. Amo los toboganes en las piscinas.Mi rostro se ilumina con una sonrisa.
-¡Es enorme!-grito.
-¡Sí!-grita Diana.
Cogemos rapido tres hamacas libres y dejamos las toallas encima de ellas y las cosas a un lado. Nos quitamos la ropa quedándonos con el bikini. Cristina decide quedarse tomando el sol y haciendonos fotos. Diana y yo subimos corriendo las escaleras puesto que no hay nadie. Al llegar arriba le indicamos a Cristina que nos haga una foto. Le indicamos tambien que queremos una cuando estemos flotando antes de llegar al agua. Primero se tira Diana sentada y después de unos segundos yo, sentada también. En la piscina nos tiramos mientras Cristina nos hace fotos, También hacemos el pino y un poco el pavo. Veo que Javier acaba de salir y está en la puerta mirando hacia dentro del hotel. Me salgo de la piscina y voy hacia el sin hacer ruido. Le tapo los ojos con las manos caladas ya que voy chorreando agua de arriba a abajo. Se sorprende pero enseguida dice tocandome las manos:
-Miranda, se que eres tú.
Sonrio. Le doy la vuelta y sin destaparle los ojos le susurro al odio:
-Creo que Miranda no haría esto-veo su cara de sorpresa pero antes de que pueda hacer ni decir nada le retiro las manos y le beso enredando mis dedos en su suave pelo. Me apreto contra el todo lo que puedo para mojarle.Me retiro un poco y sonrío aún con los ojos cerrados, pero le vuelvo a besar. Nos separamos.Me mira sorprendido.
-Me has calado-dice sonriendo.
-Esa era la idea- digo remolona acercándome otra vez a él.
Me acoge en sus brazos y me vuelve a besar. Sonrio entre besos. Me besa también por toda la cara y comienzo a reirme.
-Para-digo riendo mientras le empujo.
Con la mano cogida nos quedamos mirándonos mientras sonreimos.
-Ven-digo mientras le llevo hacia donde está mi hamaca. Diana ha salido del agua y está junto a Cristina, ambas nos miran con la boca abierta. Cuando ven que nos acercamos cambian la cara, para disimular.
-Están son Cristina-la señalo-y Diana-la señalo-Dos de mis hermanas.
-Encantado de conoceros-dice mientras va a darlas dos besos.
Sonrío.
-Lo mismo digo-dicen a la vez.
-Olle-dice Diana-Julio...¿Dónde está? No le veo desde el concurso de baile.
Javier saca una media sonrisa.
-Julio, me ha hablado de ti. Está con fiebre, pero podrías ir a verle, su habitación es la 947.
-Mmmm...vale.-dice con una gran sonrisa en la cara. Se viste aunque esté mojada y desaparece enseguida.
Le doy en el brazo.
-¿Qué?-dice frotándose el brazo.
Niego con la cabeza mientras sonrío. Veo que se está quitando la camiseta. Miro el tobogán, pero de repente unos brazos me cogen en brazos y Javier(supongo que es él) corre y de un salto se tira al agua conmigo cogida en brazos. Salgo del fondo de la piscina y veo que Javier sale a mi lado. Le empiezo a salpicar riéndome, pero me coge otra vez y me vuelve a meter en el fondo de la piscina. Salimos y entonces me besa.
Me separo y le salpico cuando va a intentar volver a besarme Sonrio satisfecha mientras cierra los ojos y tose.
-Serás...-dice y me coge de la cintura. Me levanta y me tira.
Salgo del agua y corro hacia el tobogán. Me sigue. Subo las escaleras corriendo y justo antes de que me consiga coger me tiro por el tobogán. Él se tira seguido. Cae unos segundos después que yo, nado hacia el bordillo y me salgo. Corro dentro del hotel. Voy mirando hacia atrás y me sigue de cerca. Me choco con un hombre que va con traje. En seguida me pongo seria y miro al hombre con el que me he chocado.
-Lo siento mucho señor, enserio, no le he visto, lo siento-digo agachando la cabeza.
Javier se sitúa a mi lado.
-Padre, lo siento.-dice Javier mirándole serio.
Miro a Javier con los ojos muy abiertos.
-¿Cuántas veces te he dicho que no se puede entrar mojado?-dice su padre.
-Muchas, lo siento, no nos dimos cuenta.
-No pasa nada-entonces me mira con interes.
-¿Quién es ella?-pregunta.
-Es...-le interrumpo.
-Me llamo Ainoa.-digo ofreciéndole mi mano. Me la estrecha.
-¿Eres la novia de mi hijo, la Ainoa de la que tamto me habla?-dice sonriendo.
Me sonrojo. Sonrío. Miro a Javier.
-Si, es ella-dice él.
-Es un placer conocerte Ainoa.-hace una pausa y se queda pensativo.-¿Qué te parece si cenamos hoy tu familia y la nuestra?
-¡Oh!...Eh...-dudo-Bueno...
-Venga, seguro que será fantástico.
-Está bien, le preguntaré a mis padres y luego se lo confirmo a su hijo.
-De acuerdo.-se despide y se va.
-¡Dios mio!-digo.
Me pongo nerviosa.
-Tranquila, todo saldrá bien.
-No.
-Sí, estoy seguro.
Me sonrie y me besa. Sonrio.


-Mamá, hoy...hoy...he quedado para que cenemos con la familia de...de...mi...no-novio...-digo tartamudeando cuando estamos en la playa, después de salir del agua.
-¿Tu novio?-me dice con tranquilidad.
-Sí
-¿Desde cuando tienes novio?
-Desde hace dos días o así.
-¿Dos días?
-Sí
-¿Y cómo es que ya vamos a cenar con su familia?
-Nos hemos encontrado a su padre y se ha empeñado.
-De acuerdo, no es mala idea.
-¿Entonces si?
Asiente. Me pongo nerviosa solo de pensar en lo que puede pasar. Genial.

sábado, 13 de agosto de 2011

Capitulo 4: Tercer día. Mañana. Parte 2.

Cuando terminamos de desayunar nos fuimos a la playa.
Mis padres se fueron a dar un paseo con Clara y Teresa por lo que nos quedamos Diana, Cristina y yo solas.
-¿Por qué llevas todo la mañana con esa sonrisa tonta?-dice Diana.
-Por nada- soy pésima mintiendo.
-Mentira-dice sonriendo triunfante-Cuenta.
-Bueno...
Conté todo lo que había pasado antes de desayunar. Cada vez se la fue abriendo mas la boca a Diana y Cristina miraba hacia otro lado como molesta.
-¡¿QUÉ?!-pudo decir Diana-Es muy fuerte ¿sabes? Y, dios, nose, es tambien muy raro porque, sinceramente, ¿él besó a la chica esa y luego te dice que te quiere?Es muy raro y más con lo que pasó por la noche, que os peleasteis porque él no te¿comprende?No sé, esto me huele mal, sinceramente, porque...lo vuelvo a repetir...es muy raro...no sé, no me fio mucho, se que te gusta a pesar de que antes le odiabas, que por cierto, nosé como has dado ese cambio de mentalidad, pero no sé si él te corresponde o solo está jugando conmigo.
Suspiro mientras medito las palabras de Diana.
-No lo sé.-digo con otro largo suspiro- Lo único que se es que a pesar de todo le quiero.
Nos quedamos en silencio y al cabo de un rato nos vamos a bañar con mi colchoneta, que es la única que a sobrevivido. En el agua nos peleamos un buen rato pero de coña por la colchoneta, pero estuvimos todas más tiempo en el agua que encima de la colchoneta, aunque hubo un momento en el que nos pusimos las tres encima y aguantó la colchoneta unos segundos hastas que se dio la vuelta y caimos al agua. Salimos del agua riendonos y respirando entrecortadamente. Vi una nota en una de las sillas: "Mira por la playa y me encontraras para pasar el resto de la mañana juntos. Tequiero, no lo olvides"
Apreto la nota contra mi pecho suspirando. Comienzo a dar vueltas sobre mi misma hasta que veo un cuerpo perfecto, un pelo castaño claro y un bañador azul. Dejo caer la nota al suelo y voy andando hasta el lugar donde se encuentra. Está en el agua por lo que al llegar hasta el hago ruido y se gira en el momento en que llego frente a él. Me mira sonriendo. Me peina mi pelo mojado con una mano. No puedo aguantar más a solo tener ese contacto asique lo beso. El beso es un señor beso, con lengua incluida. Me separa de él al ver que podemos perder el control. No soy tan fuerte como creía, a sus brazos soy sumamente vulnerable. En ese momento no me importa, solo me importa él y yo. Él y yo. Él y yo. Sonrío.
-Quiero llevarte a un sitio-dice mientras me abraza por detrás.
-Son las once y pico, tienes hasta la hora de comer-digo sonriendo.
-Tranquila, respetaré el horario familiar.
Me rio.
Me coge de la mano y me lleva fuera del agua, me doy cuenta de que no llevo calzado asique vuelvo donde estaban mis hermanas y cojo mis chanclas. Las digo que se inventen una escusa para papá y mamá y que iré a las dos a la habitación.
Y cogidos de la mano me lleva a ese misterioso lugar. Por el camino le intento sonsacar que es ese lugar pero se niega rotundamente a decírmelo. Llegamos en media hora o así, tras atravesar un camino con hierbas que me llegaban por la rodilla.
-Si lo llego a saber me pongo las deportivas-comenté cuando ibamos por ese camino de hierbas tan altas.
Me sonrió.
Tuvimos que ir tambien por unas rocas y después más camino. Cuando ya creía que no llegabamos me cogió y me llevó en brazos hasta que cinco minutos después llegamos al lugar deseado por mi novio.Espera...espera...¿Novio?.No.¿O si?.De momento no habíamos dicho nada de novios ¿no?. Aunque lo deseara no habíamos hablado de ello y por el momento sería así, no quería estropear mi felicidad.
Me tapó los ojos con sus manos y andamos unos pasos más. Me destapó los ojos. Estábamos al borde de un enorme acantilado, que tendría...muchísimos metros de caida al mar. Se veía a lo lejos el sol. Estudié cada alrededor del acantilado con la mirada, también la caida desde donde nos encontrábamos que al parecer era el punto más alto de ese acantilado y una isla con forma de corazón,que se veía perfectamente desde allí.
Noto que Javier me abraza por detrás. Me recuesto un poco en su cuerpo.
-¿Te gusta?-noto su aliento en mi oido. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo.
Ahora mismo estoy sin habla, soy incapaz de pronunciar palabra. Cierro los ojos y escucho los sonidos de las olas rompiendo en lo más bajo de aquel enorme y alto acantilado.
-¿Por qué me has traido aquí?-digo cuando puedo recuperar la voz.
-Hace un año me tiré por aquí.-ahogué un grito pero me encongí sobre mi misma y me fallaron la piernas. Los brazos de Javier me sujetan impidiendo que me caiga-Caí al mar y consiguieron rescatarme, a pesar de que esta era una zona muy peligrosa, a petición de mi padre. Durante tres mesese estuve completamente desarientado, hasta que me di cuenta de todo.-hizo una pausa-¿Sabes por qué me suicidé?-Niego con la cabeza- Porque una chica me rompió el corazón, me emborraché y en ese momento solo pensé que mi vida era una mierda, asique me tiré.
Había estado escuchando con el corazón encogido, temblando, pensando que por culpa de una chica no habría podido conocerle, no habría podido compartir mi amor...
-Yo también intenté suicidarme, hace dos años, por un chico.Nunca volví a enamorarme, hasta ahora. Supongo que soy debil para cumplir ese tipo de promesas.
-No habría soportado la idea de no conocerte.
-Supongo  que estabamos destinados a cruzarnos, nuestros corazones estaban destinados a conocerse y esperimentar las mismas sensaciones.
Suspiro. Le miro con mucho significado. Él me corresponde.
Nos sentamos en un trozo de hierba a unos metros del borde del acantilado. Apoyo la cabeza en su pecho. Comenzamos a besarnos con intensidad, dando lo mejor de nosotros en cada beso. Me doy cuenta de que él se a quedado sin camiseta y yo sin mi camiseta y mis pantalones(que han quedado mojados porque mi bikini estaba mojado),pero no me importa hasta donde lleguemos. Él se sitúa encima de mi y yo me dejo llevar. Al cabo de unos minutos él se separa y se sienta a mi lado poniéndose la camiseta. Me incorporo jadeando.
-Contigo noto que no tengo límites-digo.
-Quiero hacerlo bien.
Asiento.
Él se apoya en un árbol y yo me apoyo en su pecho.
A la una y media salimos de el acantilado para volver al hotel. Siempre agarrados de la mano y lo más juntos que podamos. Al llegar al hotel, en recepción,cuando tenemos que despedirnos me dice:
-Por cierto, Miranda es mi prima, no fue un beso de verdad, quería comprenderte, pero siento haberlo hecho así.
Se despide con un beso y se va hacia el lado contrario que yo. Subo a la habitación y nada más entrar Cristina y Diana me atiborran con miles de preguntas.

martes, 9 de agosto de 2011

Capitulo 4: Tercer día.Mañana.Parte 1.

Hoola Hoola mis queridisimas lectoras, siento muchisimo haber mas de lo normal en publicar pero esque mi ordenador se a estropeado y estoy desde el portatil y no estoy mucho con este , pero e sacado tiempo para publicar para vosotras:) Y muchisimas gracias por todos los comentarios y el gran apollo que me estan dando, muchisimas gracias:)
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Los gritos de mis querídisimas hermanas me despertaron. Había dormido placidamente despues de horrible noche. Sí, HORRIBLE. Al volver mis hermanas me habían acribillado a preguntas pero estaba tan cansada que me había dormido a pesar de sus voces en mis oidos. Por la noche había llorado aunque no quería.
Suspiré. Me levanté de la cama y mis hermana casi me tiran al suelo al ir a por mi para volver a acribillarme con otro millón de preguntas.
-Horrible-respondí serena como si eso respondiera a todas las preguntas que me habían hecho.
Fui hacia la maleta y me pongo el bikini, ya que después de desayunar nos iremos a la playa, y cojo también un pareo rosa palido y una camiseta basica blanca de tirantes. Me pongo todo y voy al baño. En el baño me peino mi pelo liso y me lo recojo en una coleta alta. Salgo del baño. Veo que Cristina y Diana me miran confundidas, pero enseguida reaccionan y se dirigen a la puerta. Teresa viene hacia mi y la cojo de la mano. Salimos y bajamos al comedor. Llegamos al comedor pero noto que necesito ir al baño, las aviso y las digo que ahora vuelvo. Voy directa al baño. Cuando ya he terminado de hacer mis necesidades salgo y veo que hay otra chica más o menos de mi edad mirándose al espejo.
-Hola-digo sonriente.
-Hola-responde con una voz encantadora.-Soy Amanda.
-Yo Carolina
-¿Has venido hoy?-pregunta
-No, vine hace dos días ¿Y tú?
-Yo sí, he llegad ahora-dice cansada
Ahora me percato de que tiene unas pequeñas ojeras, sera de todo el viaje.
-Bueno, me tengo que ir-dice sonriente-Encantada de conocerte.
-Igualmente,ya nos veremos-respondo igual de sonriente.
-Sí, ya nos veremos.
Amanda. Es bastante maja. Tiene el pelo oscuro y unos ojos negros como el carbón. Es bastante alta y delgada.
Respiro hondo. Me refresco la cara con agua. Sonrio. Salgo del baño y me dirijo al comedor. Tengo que bajar unas escaleras para ello. Bajo un par de escaleras y veo que abajo del todo está Javier. No puedo evitar que mi salga una sonrisa tonta. Bajo otro par de escaleras a toda prisa, pero entonces veo que una chica se acerca corriendo. Se abrazan efusivamente y entonces...se...be-besan. Mis rodillas me fallan noto que todo da vueltas a mi alrededor. Mis mejillas se ponen coloradas y mis ojos húmedos. Las lágrimas empiezan a caer apresuradamente por mis mejillas. Me falta la respiración. Javier y esa chica se separan y entonces bajo las escaleras con paso apresurado pero sin correr ya que soy bastante torpe. Me tropiezo en un escalón y atraigo la atención de ellos dos. Javier me mira al principio sin reconocerme ya que estoy mal puesta en un escalon debido a que me e tropezado y casi no se me ve la cara. Veo que tiene intención de acercarse. Me levanto y subo las escaleras corriendo tropezandome una vez y voy corriendo al baño de chicas donde se supone que estoy a salvo. Me miro al espejo. Las lagrimas siguen brotando de mis ojos.  Mi respiración sigue siendo entrecortada. Mis mejillas están más rojas que nunca. Alguien irrumpe en la sala sacandome de mi examen mental.
-Ainoa-me llama-¿Que te pasa?¿Estas...estas bien?
Esta preocupado- Genial.
-Pues no lo sé.¿Me ves bien?-pregunto. Le fulmino con la mirada-Porque yo creo que no.
-¿Por qué siempre eres tan sumamente borde conmigo?-dice molesto.
-Porque...-voy a contestar pero me callo.
-¿Por que lloras?¿Lloras porque me has visto con Miranda?
-Miranda-murmuro para mi misma pero se olle en un susurro.
-No.-casi grito.
-¿Y porque lloras entonces?
-Porque...porque me e...sentido estúpida-¿Os he dicho que además miento mal cuando estoy nerviosa/enfadada/alterada?.
-Claro, seguro que es eso...
-Pues sí, es simplemente eso, iba a ir a soludarte para pedirte perdón por lo de anoche y de repente...-callo incapaz de seguir.
-¿A sí?¿Te has sentido estúpida...por eso?
-Sí.-respiro hondo pero enseguida más lagrimas brotan de mis ojos y las palabras salen de mi boca-¿Por qué si no?¿Por qué? Porque quizas a lo mejor creía que me querías, que yo era la única, que aunque sea como soy era yo. Me confie porque tu parecía que me acosabas pero bueno...entonces...entonces te...con...ella sabiendo que yo...pero te dio igual porque yo te doy igual, porque te da igual lo que piense, lo que sienta, te da igual porque no puede ser correspondido por tu parte.Porque...-me interrumpió porque simplemente me besó.
Al principio me quedé quieta pero el puso una mano en mi cintura y otra en mi espalda y entonces yo reaccioné e instintivamente enredé mis dedos en su cabello. No se como acabé encima de los lavabos, mi pareo por el suelo y mi camiseta subida dejando que se me viera el ombligo. Javier estaba sin camiseta. Paramos y nos separamos jadeando. Le miré sorprendida por todo...esto. Se acercó otra vez a mi.
-Yo solo te quiero a ti, pero eres muy dificil de comprender y no te dejas comprender, por eso he recurrido a lo otro, pero no pienses que no me importas porque ahora mismo eres la persona más importante para mi y no quiero que lo olvides¿vale?.
Asiento mareada por el efusivo beso. Me da un pequeño beso, un pico. Le acerco más a mi y le beso con pasión, me para.
-Tienes que ir a desayunar, te estarán echando de menos.-dice con una media sonrisa.
-Cierto-digo con una sonrisa tonta.
Salimos del baño agarrados de la mano pero el va por el lado contrario, nos despedimos con un pico. Bajo las escaleras atrpelladamente con la sonrisa tonta que no se me borra de la cara, casi me tropiezo en el último escalón pero alguien me sujeta. Cristina.
-Siento haber tardado tanto¿Qué haces aquí?-las mentiras salen de mi boca haciendose creibles.
-¿Qué hacías en el baño?Nos estabas preocupado.
-Nada, lo siento-respiro y sonrio como lo hago normalmente para que no se note lo que ha pasado-¿Vamos a desayunar?
Asiente confundida.Vamos hacia en comedor, voy a entrar pero Cristina me retiene por la muñeca.
-He visto lo que ha pasado-dice seria- espero que sepas lo que haces porque has bajado muy contenta.
Me suelta y entra en el comedor con aspecto tranquilo. La sigo soltando antes un bufido.