-Ainoa¿Estás bien?-me pregunta Cristina mirandome preocupada.
-Sí,sí, son las nueve, hemos quedado a las nueve y media.Bien. Respira Ainoa, respira.-hablo como si de una loca se tratara
-Ainoa-me llama Cristina.
-¿Si?-digo mirándola a los ojos.
-Estás...palida.
-¡Que raro!-ironizo.
-Lo digo enserio, mirame-me pide.La miro.-Estás nerviosa.-deduce.
Pongo cara de preocupación.
-No...-me doy la vuelta-Sí...porque...porque esto no es una buena idea, va a salir mal, todo mal, si, todo mal, no puede ser, va a salir mal, esto va a salir mal, seguro.
Miro a Cristina. Veo que me va a decir algo pero en seguida suena mi móvil. Corro y lo cojo.
-¿Sí?-pregunto al descolgar el teléfono.
-Ainoa, hola soy Javier.
-Javier...-digo aliviada-Espera, no recuerdo haberte dado mi número.
-Contactos.-hace una pausa.-Olle, ¿estás bien?
-Sí...No...-digo nerviosa.
-Ainoa
-Sí
-Todo va a salir bien.
-NO, no va a salir bien, esto ha sido una mala idea, muy mala idea.
-Te quiero-me dice con eterna dulzura.
Siento que me derrito.
-Yo también te quiero.
-¿Confías en mi?
-Confío en ti.
-Respira hondo y relájate.
-Vale.
Cuelgo. Voy corriendo al baño y me peino el pelo con el que he hecho un semirecogido y me arreglo el maquillaje. Me aseguro que cada parte de mi cuerpo está perfecta para una cena. Respiro hondo y salgo del baño con una sonrisa.
-¿Lista?-pregunta Diana.
-Lista.-respondo.
-Bien, son las nueve y veinticinco asique vamos.
Asentimos todas y salimos de la habitación. Nos dirigimos al ascensor. Bajamos. Vamos al comedor. En la puerta ya están nuestros padres conversando con los de Javier. Veo a Javier y a su hermano. Diana va en seguida a saludar y presentarse. Me quedo un momento quieta mirando el panorama con preocupación. Cristina me apreta el hombro. Voy hacia las dos familias. Javier me sonríe en cuanto ve que me acerco, pero me acerco primero a sus padres. Les muestro la sonrisa más encantadora que puedo dar en ese momento.
-Hola Ainoa-saluda alegre su padre.
-Hola-saludo yo.
Nos damos dos besos. Después veo que su mujer me recibe con una cálida sonrisa.
-Hola, soy Ainoa-digo.
-Hola, yo soy Carmen-dice encantadora.
Nos damos dos besos. Después me dirijo hacia su hermano que está con Diana, muy pegados he de comentar.
-Hola-me saluda-Soy Julio.
-Hola, yo Ainoa-le sonrio pero cuando le voy a dar dos besos susurro en su odio disimuladamente:-Hazla daño y estás muerto.-Le doy los dos besos y vuelvo a mi sonrisa de antes. Pero mi sonrisa se ensancha cuando es el turno de saludar a Javier.
Voy a darle un beso en la boca pero me da uno en la mejilla. Me quedo desconcertada.
-Están nuestros padres acechando, hay que ser disciplinados-me susurra disimuladamente.
-De acuerdo- sonrio.
Me sonríe a mi vez. Me coge de la mano como gesto de apoyo. Nuestros padres entran y nosotros les seguimos. Hay una mesa enorme para los nueve que somos y oigo que mi padre y su padre lo comentan. Nos sentamos y vamos a por la comida mientras los padres van a por las bebidas.
Mientras cojo la comida me encuentro con Amanda.
-¡Amanda!-saludo.
-¡Ainoa!-Nos damos dos besos.-He visto tú panorama¿Llegarás al concierto?
-Por supuesto-digo con una radiante sonrisa.
-Vale, pues te dejo con tu cena de presentación-me dice con tono burlón.
Termino de coger la comida y me siento en la mesa. Me toca al lado de Teresa y al otro lado Clara, ya que me va tocar ayudarlas con la comida puesto que mis padres estás hablando entretenidamente con los de Javier y parece que se han olvidado de todo.
Ayudo a Teresa con la cena. Se ha cogido patatas y un filete fino y blando como el mio. Se lo parto en trocitos, al igual que las patatas y después ayudo a Clara a partirse lo suyo, que es lo mismo que lo de Teresa. Cuando termino empiezo a cenar. Teresa me coge el vestido para llamar mi atención.
-¿Qué te pasa?-pregunto con cariño.
-No quiero más.-me dice con los ojos llorosos.
-¡Oh! ¡Mi pequeña!No has comido tanto¿ves? Y mira...¡dios mio, Teresa!¿No lo ves.-digo con entusiasmo.Niega con la cabeza- Mira tú cena, se convierten el aviones.-hago una pausa al ver que los mira interesada- Teresa, se le ha asignado una misión.-digo como un jefe soldado- Estos aviones tienen que llegar a su estómago antes de que la fortaleza blanca sea atacada.
-Sí, señora-dice llevandose la mano a la cabeza como un soldado.
-Comencemos.
Le meto los trozos en la boca. Cuando ya se a tomado la mitad digo:
-Soldado Teresa, el general se retira, está agotada, deberá cumplir usted solo su misión, confío plenamente en usted.-me llevo una mano a la frente.
-Sí, señora-ella también se la lleva.
La observo mientras se come los trozos que la quedan y sonrío. Levanto la vista y veo que todos me observan y que practicamente no han tocado su cena. Me sonrojo. Me han estado observando todo el tiempo que he empleado en Teresa para que se comiera su cena.
Teresa me vuelve a tocar el vestido.
-¿Soldado?-pregunto seria pero con una sonrisa en la cara.
-General.¿De postre...?-empieza preguntando pero calla al darse cuenta también de que todos la observan con interés.
-Si cumple su misión habla un helado de fresa y nata, soldado, claro que lo habrá.
Sonríe y "sigue cumpliendo su misión". Vuelvo la vista y me siguen mirando.
-Es la única cosa que la hace comer cuando dice que no quiere más porque no tiene hambre aunque no haya comido-explico.
-Asombroso-resume Carmen.
Sonrío y me como mi cena. Cuando Teresa termina me coge del vestido y me pregunta por su helado. Como ya he acabado la acompaño a por su helado. Llegamos a la máquina donde están los helados. La voy a coger el de fresa y nata pero me dice que lo quiere coger ella. La cojo y recoge su helado, uno de vainilla para mí y uno de chocolate, que no se para quien es. Cogemos tres cucharillas. Antes de sentarse en su sitio da el helado de chocolate y una cucharilla a Clara y un beso, acto seguido se sienta en su sitio y me pone en mi sitio mi helado y mi cucharilla. Sonrío y me siento en mi sitio. Todos la miran embobados. Sonrio con más intentisad. Miro a Javier que se ha quedado mirándome. Me guiña un ojo. Le mando un beso disimulado. Sonreimos.
Terminamos de cenar y nos despedimos.
-Ainoa-me llama Javier. Me doy la vuelta ya que ya me iba yendo hacia el ascensor.Sonrío.-No ha estado tan mal.
-Cierto, menos mal que confié en ti, pero imaginate si hubiera salido mal, ¿Qué pasaría entonces?-digo con una media sonrisa.
-No sé, puede que te enfadaras conmigo-dice mientras se va acercando a mi- o que me odiaras por el desastre de cena...Pero...-le observo interesada para ver lo que va a decir, entonces me besa. Correspondo al beso. Oímos que alguien carraspea. Nos separamos. Nuestras dos familias han estado observando el panorama. Bien por mi. Me alejo roja como un tomate al ascensor. Me giro para ver como se va hacia la salida del hotel, el se gira en el mismo instante que yo y nuestras miradas se cruzan. Mi ascensor se cierra y subimos a la habitación. Mis padres comentan la cena felices. Cada uno se mete en su habitación.
-¡Dios mio!-dice Diana- Menuda cena, que fuerte.
-Se llevan genial-dice Cristina.
-Menos mal.-comento aliviada.
Voy hacia el armario donde hay cosas colgadas, cosas que se puedan arrugar facilmente y cojo una falda. De la maleta saco una camiseta.
-¿Qué haces con eso?-pregunta Cristina.
-Ahora tengo una fiesta.-digo mientras me cambio.
-¡¿Qué?!¿Enserio?-casi grita Diana.
-Sí.-digo tranquila.
-No me lo puedo creer.¿Por qué siempre tú?Siempre quedas con Javier y o te lleva a un sitio genial o a fiestas o...
-No voy con Javier-la interrumpo- Voy con Amanda.
-Tiene mucho morro guapa-dice Diana casi enfadada.
Llaman a la puerta.
-Voy yo- dice Cristina.Va hacia la puerta y la abre. Se olle que habla con alguien- ¡Diana!-grita.
Diana va hacia la puerta malhumorada pero cuando ve quien hay en la puerta se queda petrificada.
-Diana¿ Qué pasa?- digo preocupada al verla así.
Voy hacia ella y veo que en la puerta está Julio.
-Hola-saludo incómoda.- Diana-digo disimuladamente mientras la doy en el brazo.
-Hola Julio-saluda tensa.
-Hola...venía...por si...te apetecía dar una vuelta conmigo...he oído que hay una fiesta en la playa-dice medio tartamudeando.
Me quedo yo petrificada. Mi hermana pequeña va a ir a la misma fiesta que yo. Genial.
-¿Qué hora es?-pregunto instintivamente. La fiesta es a las once y media.
-Son las once, pero es por dar antes una vuelta-comenta Julio.
-Vale, esperame en la entrada del hotel que me tengo que cambiar-dice Diana feliz.
-Vale.
Se va y Cristina cierra la puerta.
-Genial-comenta Cristina.
-Cristina te iba a decir que te vinieras conmigo a la fiesta pero...¿donde dejamos a Teresa?-digo culpable.
-Da igual, me quedo yo con ella-dice apenada.
-Lo siento-dice Diana.
-¿Y tú? Vas a ir a la misma fiesta que yo.¡Enana!-digo con seriedad
-NO es mi problema, y ahora si no os importa me voy a cambiar.-sonríe y se va hacia el armario
Voy al baño indignada y me rotoco el maquillaje. Salgo. Voy a acostar a Teresa. La meto en la cama.
-Cristina,¿te importa contarla un cuento?Van a ser y cuarto y me voy a tener que ir.-la pregunto.
-Vale-dice y se tumba al lado de Teresa.
Diana se va.
En unos minutos llaman a la puerta. Es Amanda. Salgo cuando veo que Cristina está contando el cuento, y Teresa escucha con interés.
Llegamos a la fiesta pasadas las once y media y ya ha empezado. La playa está con antorchas y hay algunas hogueras. De las antorchas cuelgan lazos de colores. La gente se reúne por grupos y hacen lo que les da la gana. Amanda y yo nos sentamos solas cerca de la orilla del mar. Me quito las manoletinas que me he puesto.
-¿Nos bañamos?-sugiere Amanda.
-No sé, está totalmente oscuro y no se ve nada, ¿no te da cosa?-digo reacia.
-Las cosas solo se viven una vez en la vida, y la vida son dos días.-dice pensativa.
-Vale-digo no muy convencida.
Vamos hacia el agua. Dejo que el agua acaricie mis pies. No está fría, de hecho está muy buena. Nos vamos metiendo más dentro. Llega un momento en el que ya me he mojado la falda y el agua me llega por la cintura.
-Menuda fiesta-comento burlona.
-Siempre había querido hacer esto y yo me esperaba otra cosa de fiesta ¿sabes?-dice sonriendo.
Nos metemos más adentro y cuando casi nos cubre nadamos hacia donde no hacemos pie. Reimos y nos salpicamos. No nos damos cuenta de que nos estamos adentrando demasiado. Una ola me arrastra a un metro de Amanda.
-Deberíamos volver-comenta Amanda entre el ruido de las olas.
-Sí.-digo antes de que una ola me lleve al fondo del mar.
Nadamos hasta que conseguimos hacer pie. Las olas son bastante fuertes. Nos cubre por los hombros. Amanda avanza hasta que el agua la llega por la cintura. De repente una ola me traga. Amanda grita mi nombre. Consigo salir a la superficie pero no hago pie. Otra ola me traga y me lleva hasta el fondo. Intento nadar hacia la superficie pero las corrientes submarina me llevan una y otra vez la fondo. Me estoy quedando sin respiración. Salgo a la superficie y veo lo lejos que estoy de la orilla.Intento nada pero otra ola me traga. Amanda grita mi nombre y pide ayuda. Sigo en el fondo del mar y me estoy quedando sin respiración. Mis esfuerzos de salir a la superficie son nulos. Llega un momento en el que pierdo el conocimiento.Mi último pensamiento va dedicado a Javier.
Mis pulmones se llenan de aire. Toso todo el agua que me ha entrado antes de abrir los ojos. Cuando los abro veo a Javier mirándome aliviado pero preocupado y quizás algo enfadado. Amanda está a su lado y tiene los ojos llenos de lágrimas. Diana también está y también llora. Se me quedan mirando. Vuelvo a toser y me incorporo. Seguimos en la playa y estaba tumbada en la arena Hay demasiada gente a mi alrededor. Me agovio con demasiados ojos puestos en mi.
-Me agovio-digo con un hilo de voz.
Vuelvo a toser. Javier indica que se vallan, ya que me agovian. Me mira lentamente y después me abraza demasiado fuerte para mi gusto. Sonrio cuando nos separamos.
-Lo siento Ainoa, lo siento, no deberíamos habernos bañado.-dice Amanda preocupada y sin dejar de llorar.
-Las cosas...solo se viven...una vez...en la...vida...yo está vez...casi...me ahogo...y también...me he bañado de noche...en el mar.-mi voz suena ronca y muy baja. Vuelvo a toser.
-¡¿Cómo se te ocurre?!¡¿Eres tonta?!¡¿Suicida?!¿En que estabas pensando?-grita Diana mientras lagrimas caen de sus ojos.
-Lo siento-digo sonriendo.
Me intento levantar. Al principio con la ayuda de Javier bien pero entonces me mareo y si no llega a ser por él me caigo al suelo. Me coge en brazos. Entierro mi cabeza en su pecho y cierro los ojos.
Despierto cuando me acaban de dejar en la habitación. Diana acaba de salir del baño. Me mira con una expresión indescifrable.
-Lo siento-digo.
-Lo he pasado fatal-dice acercándose a mi.
-Lo sé, fui muy estúpida bañandome de noche y alejándome tanto.
Asiente. Me abraza. Se mete en su cama y yo me duermo esperando el día siguiente.
En verano es tiempo de relax, adios estudiar, adios todo, solo existe el relax...aunque con alguna que otra complicacion de por medio.¿Amor?¿Decisiones importantes?...
martes, 23 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
Capitulo 5:Tercer día.Tarde.
-¡Ainoa!¡Mama no deja de llamarme!¡Tenemos que bajar a comer ya!-me grita Diana.
-¡Ya voy!-grito.
Voy hacia la puerta donde Diana me está esperando.
-Teresa y Cristina se han ido ya.
-Vale.
-Por cierto, si mamá te pregunta, te has ido de compras.
-Vale.
Salimos de la habitación y bajamos en ascensor. Nos dirigimos hacia el comedor cuando me choco con una chica.
-Lo siento.-digo.
-No es nada.-dice la chica.
La miro la cara.
-Mi-miranda-digo tartamudeando.
-Vaya...¿Cómo sabes mi nombre?-dice sorprendida.
-Tu...tu primo...es...bueno...él y yo...
-¡Oh!Tú...tú debes de ser Ainoa, sí.
-Sí, soy...Ainoa.
-Encantada de conocerte.
-Igualmente.
Nos despedimos bastante cortadas y Diana y yo vamos al comedor.
-¿Quien era esa?-me susurra
-La prima de Javier.
-¿Y de que la conoces?
-Una larga historia-termino y enseguida dibujo una sonrisa totalmente falsa en mi cara.-Hola.
Diana hace lo mismo ya que acabamos de llegar a la mesa donde están mis padres y estában mirándonos con cara rara.
-¿Qué tal de compras?-me pregunta mi madre.
Se lo ha creido.¿Se lo ha creido?.
-Bien...-como siempre miento fatal.-He ido por distintas calles y he conseguido llegar al centro pero luego al volver me he perdido y por eso he llegado más tarde.
Asiente.Diana y yo nos vamos a por la comida. Cojo paella, bastante ya que me encanta, y también cojo un poco de pasta ya que también me encanta.Voy hablando con Diana mientras vamos hacia la mesa donde está nuestra familia, cuando veo a Javier mirándome. En mi cara se dibuja una sonrisa tonta. Me resbalo con algo del suelo y me caigo hacia atrás llevandome conmigo a otra persona que estaba detrás mio y tirándo la comida hacia atrás. Maldigo en voz baja. Me levanto con la ayuda de Diana quien no puede evitar taparse un poco para que no se queden con su cara. Ayudo a levantarse a la chica a la que he tirado. Veo que es Amanda.
-Lo siento muchísimo, me he resbalado y...lo siento mucho enserio.-digo roja como un tomate.
-¡Ainoa!Vaya...no...no es nada...iba detrás de ti y en realidad quería darte un susto y mira por donde te resbalas y te caes encima de mi, osea que ha sido solo culpa mia, enserio.-dice sonriente.
Nos reimos.
-Creo que ha tenido más culpa el suelo resbaladizo-digo riendo.
-Tranquila estoy acostumbrada, soy sumamente torpe.
-Yo tambien soy como tú, pero no es que seamos torpes es que detectamos cuando el suelo necesita un abrazo.
-Me gusta, utilizare eso más a menudo.
Veo que parte de mi comida a caido en su pelo y ropa.
-¡Ohdiosmio!, tu pelo y tu ropa, lo siento-digo intentando sacudirla la ropa.
-No te preocupes, también me pasa mucho.
Se rie. Me doy cuenta también de que el plato se ha roto y hay más comida en el suelo. En seguida sale un camarero.
-¿Que ha pasado aqui?-dice mirando el espectaculo.
-Es que...me he resbalado y ella estaba detrás y la he tirado, y también he tirado la comida al suelo por la caida. Lo siento-digo poniendome otra vez roja como un tomate.
-No pasa nada, pero ten más cuidado la próxima vez.
Las dos asentimos. Vuelvo a coger otro plato con paella y pasta.
-Ainoa-me llama Amanda.-¿Que te parece si esta noche vienes conmigo a una fiesta en la playa?-dudo-Bueno es que un chico me ha invitado esta mañana y no conozco a nadie y como me caes muy bien pues me gustaria que vinieras.
-Suponiendo que te he tirado la comida encima y he caido encima de ti creo que aceptaré-digo burlona.
-Muy bien-dice burlona-La fiesta empieza creo que a las 23:30 asique te paso a buscar por tu habitación a las 23:15.-hace una pausa-¿Numero de habitación?
-823.
-¡Que casualidad!¡Mi habitación es la 822!
-Genial, así no tendrás que andar mucho.
-Exacto.
-Bueno pues hasta luego-se despide.
-Hasta luego.
Nos despedimos con dos besos en las mejillas Diana ya se ha ido a la mesa y al parecer todos me están esperando. Me siento en la mesa y comenzamos a comer. Luego vamos a por el segundo plato y finalmente a por el postre. Diana, Cristina y yo decidimos que después de comer vamos a ir a la piscina, asique Teresa se queda en la habitación de mis padres.
Subimos a por las cosas para la piscina y bajamos. Cogemos también la cámara. A pesar de llevar tres días no habíamos ido todavía a la piscina. La piscina tiene un enorme tobogán. Amo los toboganes en las piscinas.Mi rostro se ilumina con una sonrisa.
-¡Es enorme!-grito.
-¡Sí!-grita Diana.
Cogemos rapido tres hamacas libres y dejamos las toallas encima de ellas y las cosas a un lado. Nos quitamos la ropa quedándonos con el bikini. Cristina decide quedarse tomando el sol y haciendonos fotos. Diana y yo subimos corriendo las escaleras puesto que no hay nadie. Al llegar arriba le indicamos a Cristina que nos haga una foto. Le indicamos tambien que queremos una cuando estemos flotando antes de llegar al agua. Primero se tira Diana sentada y después de unos segundos yo, sentada también. En la piscina nos tiramos mientras Cristina nos hace fotos, También hacemos el pino y un poco el pavo. Veo que Javier acaba de salir y está en la puerta mirando hacia dentro del hotel. Me salgo de la piscina y voy hacia el sin hacer ruido. Le tapo los ojos con las manos caladas ya que voy chorreando agua de arriba a abajo. Se sorprende pero enseguida dice tocandome las manos:
-Miranda, se que eres tú.
Sonrio. Le doy la vuelta y sin destaparle los ojos le susurro al odio:
-Creo que Miranda no haría esto-veo su cara de sorpresa pero antes de que pueda hacer ni decir nada le retiro las manos y le beso enredando mis dedos en su suave pelo. Me apreto contra el todo lo que puedo para mojarle.Me retiro un poco y sonrío aún con los ojos cerrados, pero le vuelvo a besar. Nos separamos.Me mira sorprendido.
-Me has calado-dice sonriendo.
-Esa era la idea- digo remolona acercándome otra vez a él.
Me acoge en sus brazos y me vuelve a besar. Sonrio entre besos. Me besa también por toda la cara y comienzo a reirme.
-Para-digo riendo mientras le empujo.
Con la mano cogida nos quedamos mirándonos mientras sonreimos.
-Ven-digo mientras le llevo hacia donde está mi hamaca. Diana ha salido del agua y está junto a Cristina, ambas nos miran con la boca abierta. Cuando ven que nos acercamos cambian la cara, para disimular.
-Están son Cristina-la señalo-y Diana-la señalo-Dos de mis hermanas.
-Encantado de conoceros-dice mientras va a darlas dos besos.
Sonrío.
-Lo mismo digo-dicen a la vez.
-Olle-dice Diana-Julio...¿Dónde está? No le veo desde el concurso de baile.
Javier saca una media sonrisa.
-Julio, me ha hablado de ti. Está con fiebre, pero podrías ir a verle, su habitación es la 947.
-Mmmm...vale.-dice con una gran sonrisa en la cara. Se viste aunque esté mojada y desaparece enseguida.
Le doy en el brazo.
-¿Qué?-dice frotándose el brazo.
Niego con la cabeza mientras sonrío. Veo que se está quitando la camiseta. Miro el tobogán, pero de repente unos brazos me cogen en brazos y Javier(supongo que es él) corre y de un salto se tira al agua conmigo cogida en brazos. Salgo del fondo de la piscina y veo que Javier sale a mi lado. Le empiezo a salpicar riéndome, pero me coge otra vez y me vuelve a meter en el fondo de la piscina. Salimos y entonces me besa.
Me separo y le salpico cuando va a intentar volver a besarme Sonrio satisfecha mientras cierra los ojos y tose.
-Serás...-dice y me coge de la cintura. Me levanta y me tira.
Salgo del agua y corro hacia el tobogán. Me sigue. Subo las escaleras corriendo y justo antes de que me consiga coger me tiro por el tobogán. Él se tira seguido. Cae unos segundos después que yo, nado hacia el bordillo y me salgo. Corro dentro del hotel. Voy mirando hacia atrás y me sigue de cerca. Me choco con un hombre que va con traje. En seguida me pongo seria y miro al hombre con el que me he chocado.
-Lo siento mucho señor, enserio, no le he visto, lo siento-digo agachando la cabeza.
Javier se sitúa a mi lado.
-Padre, lo siento.-dice Javier mirándole serio.
Miro a Javier con los ojos muy abiertos.
-¿Cuántas veces te he dicho que no se puede entrar mojado?-dice su padre.
-Muchas, lo siento, no nos dimos cuenta.
-No pasa nada-entonces me mira con interes.
-¿Quién es ella?-pregunta.
-Es...-le interrumpo.
-Me llamo Ainoa.-digo ofreciéndole mi mano. Me la estrecha.
-¿Eres la novia de mi hijo, la Ainoa de la que tamto me habla?-dice sonriendo.
Me sonrojo. Sonrío. Miro a Javier.
-Si, es ella-dice él.
-Es un placer conocerte Ainoa.-hace una pausa y se queda pensativo.-¿Qué te parece si cenamos hoy tu familia y la nuestra?
-¡Oh!...Eh...-dudo-Bueno...
-Venga, seguro que será fantástico.
-Está bien, le preguntaré a mis padres y luego se lo confirmo a su hijo.
-De acuerdo.-se despide y se va.
-¡Dios mio!-digo.
Me pongo nerviosa.
-Tranquila, todo saldrá bien.
-No.
-Sí, estoy seguro.
Me sonrie y me besa. Sonrio.
-Mamá, hoy...hoy...he quedado para que cenemos con la familia de...de...mi...no-novio...-digo tartamudeando cuando estamos en la playa, después de salir del agua.
-¿Tu novio?-me dice con tranquilidad.
-Sí
-¿Desde cuando tienes novio?
-Desde hace dos días o así.
-¿Dos días?
-Sí
-¿Y cómo es que ya vamos a cenar con su familia?
-Nos hemos encontrado a su padre y se ha empeñado.
-De acuerdo, no es mala idea.
-¿Entonces si?
Asiente. Me pongo nerviosa solo de pensar en lo que puede pasar. Genial.
-¡Ya voy!-grito.
Voy hacia la puerta donde Diana me está esperando.
-Teresa y Cristina se han ido ya.
-Vale.
-Por cierto, si mamá te pregunta, te has ido de compras.
-Vale.
Salimos de la habitación y bajamos en ascensor. Nos dirigimos hacia el comedor cuando me choco con una chica.
-Lo siento.-digo.
-No es nada.-dice la chica.
La miro la cara.
-Mi-miranda-digo tartamudeando.
-Vaya...¿Cómo sabes mi nombre?-dice sorprendida.
-Tu...tu primo...es...bueno...él y yo...
-¡Oh!Tú...tú debes de ser Ainoa, sí.
-Sí, soy...Ainoa.
-Encantada de conocerte.
-Igualmente.
Nos despedimos bastante cortadas y Diana y yo vamos al comedor.
-¿Quien era esa?-me susurra
-La prima de Javier.
-¿Y de que la conoces?
-Una larga historia-termino y enseguida dibujo una sonrisa totalmente falsa en mi cara.-Hola.
Diana hace lo mismo ya que acabamos de llegar a la mesa donde están mis padres y estában mirándonos con cara rara.
-¿Qué tal de compras?-me pregunta mi madre.
Se lo ha creido.¿Se lo ha creido?.
-Bien...-como siempre miento fatal.-He ido por distintas calles y he conseguido llegar al centro pero luego al volver me he perdido y por eso he llegado más tarde.
Asiente.Diana y yo nos vamos a por la comida. Cojo paella, bastante ya que me encanta, y también cojo un poco de pasta ya que también me encanta.Voy hablando con Diana mientras vamos hacia la mesa donde está nuestra familia, cuando veo a Javier mirándome. En mi cara se dibuja una sonrisa tonta. Me resbalo con algo del suelo y me caigo hacia atrás llevandome conmigo a otra persona que estaba detrás mio y tirándo la comida hacia atrás. Maldigo en voz baja. Me levanto con la ayuda de Diana quien no puede evitar taparse un poco para que no se queden con su cara. Ayudo a levantarse a la chica a la que he tirado. Veo que es Amanda.
-Lo siento muchísimo, me he resbalado y...lo siento mucho enserio.-digo roja como un tomate.
-¡Ainoa!Vaya...no...no es nada...iba detrás de ti y en realidad quería darte un susto y mira por donde te resbalas y te caes encima de mi, osea que ha sido solo culpa mia, enserio.-dice sonriente.
Nos reimos.
-Creo que ha tenido más culpa el suelo resbaladizo-digo riendo.
-Tranquila estoy acostumbrada, soy sumamente torpe.
-Yo tambien soy como tú, pero no es que seamos torpes es que detectamos cuando el suelo necesita un abrazo.
-Me gusta, utilizare eso más a menudo.
Veo que parte de mi comida a caido en su pelo y ropa.
-¡Ohdiosmio!, tu pelo y tu ropa, lo siento-digo intentando sacudirla la ropa.
-No te preocupes, también me pasa mucho.
Se rie. Me doy cuenta también de que el plato se ha roto y hay más comida en el suelo. En seguida sale un camarero.
-¿Que ha pasado aqui?-dice mirando el espectaculo.
-Es que...me he resbalado y ella estaba detrás y la he tirado, y también he tirado la comida al suelo por la caida. Lo siento-digo poniendome otra vez roja como un tomate.
-No pasa nada, pero ten más cuidado la próxima vez.
Las dos asentimos. Vuelvo a coger otro plato con paella y pasta.
-Ainoa-me llama Amanda.-¿Que te parece si esta noche vienes conmigo a una fiesta en la playa?-dudo-Bueno es que un chico me ha invitado esta mañana y no conozco a nadie y como me caes muy bien pues me gustaria que vinieras.
-Suponiendo que te he tirado la comida encima y he caido encima de ti creo que aceptaré-digo burlona.
-Muy bien-dice burlona-La fiesta empieza creo que a las 23:30 asique te paso a buscar por tu habitación a las 23:15.-hace una pausa-¿Numero de habitación?
-823.
-¡Que casualidad!¡Mi habitación es la 822!
-Genial, así no tendrás que andar mucho.
-Exacto.
-Bueno pues hasta luego-se despide.
-Hasta luego.
Nos despedimos con dos besos en las mejillas Diana ya se ha ido a la mesa y al parecer todos me están esperando. Me siento en la mesa y comenzamos a comer. Luego vamos a por el segundo plato y finalmente a por el postre. Diana, Cristina y yo decidimos que después de comer vamos a ir a la piscina, asique Teresa se queda en la habitación de mis padres.
Subimos a por las cosas para la piscina y bajamos. Cogemos también la cámara. A pesar de llevar tres días no habíamos ido todavía a la piscina. La piscina tiene un enorme tobogán. Amo los toboganes en las piscinas.Mi rostro se ilumina con una sonrisa.
-¡Es enorme!-grito.
-¡Sí!-grita Diana.
Cogemos rapido tres hamacas libres y dejamos las toallas encima de ellas y las cosas a un lado. Nos quitamos la ropa quedándonos con el bikini. Cristina decide quedarse tomando el sol y haciendonos fotos. Diana y yo subimos corriendo las escaleras puesto que no hay nadie. Al llegar arriba le indicamos a Cristina que nos haga una foto. Le indicamos tambien que queremos una cuando estemos flotando antes de llegar al agua. Primero se tira Diana sentada y después de unos segundos yo, sentada también. En la piscina nos tiramos mientras Cristina nos hace fotos, También hacemos el pino y un poco el pavo. Veo que Javier acaba de salir y está en la puerta mirando hacia dentro del hotel. Me salgo de la piscina y voy hacia el sin hacer ruido. Le tapo los ojos con las manos caladas ya que voy chorreando agua de arriba a abajo. Se sorprende pero enseguida dice tocandome las manos:
-Miranda, se que eres tú.
Sonrio. Le doy la vuelta y sin destaparle los ojos le susurro al odio:
-Creo que Miranda no haría esto-veo su cara de sorpresa pero antes de que pueda hacer ni decir nada le retiro las manos y le beso enredando mis dedos en su suave pelo. Me apreto contra el todo lo que puedo para mojarle.Me retiro un poco y sonrío aún con los ojos cerrados, pero le vuelvo a besar. Nos separamos.Me mira sorprendido.
-Me has calado-dice sonriendo.
-Esa era la idea- digo remolona acercándome otra vez a él.
Me acoge en sus brazos y me vuelve a besar. Sonrio entre besos. Me besa también por toda la cara y comienzo a reirme.
-Para-digo riendo mientras le empujo.
Con la mano cogida nos quedamos mirándonos mientras sonreimos.
-Ven-digo mientras le llevo hacia donde está mi hamaca. Diana ha salido del agua y está junto a Cristina, ambas nos miran con la boca abierta. Cuando ven que nos acercamos cambian la cara, para disimular.
-Están son Cristina-la señalo-y Diana-la señalo-Dos de mis hermanas.
-Encantado de conoceros-dice mientras va a darlas dos besos.
Sonrío.
-Lo mismo digo-dicen a la vez.
-Olle-dice Diana-Julio...¿Dónde está? No le veo desde el concurso de baile.
Javier saca una media sonrisa.
-Julio, me ha hablado de ti. Está con fiebre, pero podrías ir a verle, su habitación es la 947.
-Mmmm...vale.-dice con una gran sonrisa en la cara. Se viste aunque esté mojada y desaparece enseguida.
Le doy en el brazo.
-¿Qué?-dice frotándose el brazo.
Niego con la cabeza mientras sonrío. Veo que se está quitando la camiseta. Miro el tobogán, pero de repente unos brazos me cogen en brazos y Javier(supongo que es él) corre y de un salto se tira al agua conmigo cogida en brazos. Salgo del fondo de la piscina y veo que Javier sale a mi lado. Le empiezo a salpicar riéndome, pero me coge otra vez y me vuelve a meter en el fondo de la piscina. Salimos y entonces me besa.
Me separo y le salpico cuando va a intentar volver a besarme Sonrio satisfecha mientras cierra los ojos y tose.
-Serás...-dice y me coge de la cintura. Me levanta y me tira.
Salgo del agua y corro hacia el tobogán. Me sigue. Subo las escaleras corriendo y justo antes de que me consiga coger me tiro por el tobogán. Él se tira seguido. Cae unos segundos después que yo, nado hacia el bordillo y me salgo. Corro dentro del hotel. Voy mirando hacia atrás y me sigue de cerca. Me choco con un hombre que va con traje. En seguida me pongo seria y miro al hombre con el que me he chocado.
-Lo siento mucho señor, enserio, no le he visto, lo siento-digo agachando la cabeza.
Javier se sitúa a mi lado.
-Padre, lo siento.-dice Javier mirándole serio.
Miro a Javier con los ojos muy abiertos.
-¿Cuántas veces te he dicho que no se puede entrar mojado?-dice su padre.
-Muchas, lo siento, no nos dimos cuenta.
-No pasa nada-entonces me mira con interes.
-¿Quién es ella?-pregunta.
-Es...-le interrumpo.
-Me llamo Ainoa.-digo ofreciéndole mi mano. Me la estrecha.
-¿Eres la novia de mi hijo, la Ainoa de la que tamto me habla?-dice sonriendo.
Me sonrojo. Sonrío. Miro a Javier.
-Si, es ella-dice él.
-Es un placer conocerte Ainoa.-hace una pausa y se queda pensativo.-¿Qué te parece si cenamos hoy tu familia y la nuestra?
-¡Oh!...Eh...-dudo-Bueno...
-Venga, seguro que será fantástico.
-Está bien, le preguntaré a mis padres y luego se lo confirmo a su hijo.
-De acuerdo.-se despide y se va.
-¡Dios mio!-digo.
Me pongo nerviosa.
-Tranquila, todo saldrá bien.
-No.
-Sí, estoy seguro.
Me sonrie y me besa. Sonrio.
-Mamá, hoy...hoy...he quedado para que cenemos con la familia de...de...mi...no-novio...-digo tartamudeando cuando estamos en la playa, después de salir del agua.
-¿Tu novio?-me dice con tranquilidad.
-Sí
-¿Desde cuando tienes novio?
-Desde hace dos días o así.
-¿Dos días?
-Sí
-¿Y cómo es que ya vamos a cenar con su familia?
-Nos hemos encontrado a su padre y se ha empeñado.
-De acuerdo, no es mala idea.
-¿Entonces si?
Asiente. Me pongo nerviosa solo de pensar en lo que puede pasar. Genial.
sábado, 13 de agosto de 2011
Capitulo 4: Tercer día. Mañana. Parte 2.
Cuando terminamos de desayunar nos fuimos a la playa.
Mis padres se fueron a dar un paseo con Clara y Teresa por lo que nos quedamos Diana, Cristina y yo solas.
-¿Por qué llevas todo la mañana con esa sonrisa tonta?-dice Diana.
-Por nada- soy pésima mintiendo.
-Mentira-dice sonriendo triunfante-Cuenta.
-Bueno...
Conté todo lo que había pasado antes de desayunar. Cada vez se la fue abriendo mas la boca a Diana y Cristina miraba hacia otro lado como molesta.
-¡¿QUÉ?!-pudo decir Diana-Es muy fuerte ¿sabes? Y, dios, nose, es tambien muy raro porque, sinceramente, ¿él besó a la chica esa y luego te dice que te quiere?Es muy raro y más con lo que pasó por la noche, que os peleasteis porque él no te¿comprende?No sé, esto me huele mal, sinceramente, porque...lo vuelvo a repetir...es muy raro...no sé, no me fio mucho, se que te gusta a pesar de que antes le odiabas, que por cierto, nosé como has dado ese cambio de mentalidad, pero no sé si él te corresponde o solo está jugando conmigo.
Suspiro mientras medito las palabras de Diana.
-No lo sé.-digo con otro largo suspiro- Lo único que se es que a pesar de todo le quiero.
Nos quedamos en silencio y al cabo de un rato nos vamos a bañar con mi colchoneta, que es la única que a sobrevivido. En el agua nos peleamos un buen rato pero de coña por la colchoneta, pero estuvimos todas más tiempo en el agua que encima de la colchoneta, aunque hubo un momento en el que nos pusimos las tres encima y aguantó la colchoneta unos segundos hastas que se dio la vuelta y caimos al agua. Salimos del agua riendonos y respirando entrecortadamente. Vi una nota en una de las sillas: "Mira por la playa y me encontraras para pasar el resto de la mañana juntos. Tequiero, no lo olvides"
Apreto la nota contra mi pecho suspirando. Comienzo a dar vueltas sobre mi misma hasta que veo un cuerpo perfecto, un pelo castaño claro y un bañador azul. Dejo caer la nota al suelo y voy andando hasta el lugar donde se encuentra. Está en el agua por lo que al llegar hasta el hago ruido y se gira en el momento en que llego frente a él. Me mira sonriendo. Me peina mi pelo mojado con una mano. No puedo aguantar más a solo tener ese contacto asique lo beso. El beso es un señor beso, con lengua incluida. Me separa de él al ver que podemos perder el control. No soy tan fuerte como creía, a sus brazos soy sumamente vulnerable. En ese momento no me importa, solo me importa él y yo. Él y yo. Él y yo. Sonrío.
-Quiero llevarte a un sitio-dice mientras me abraza por detrás.
-Son las once y pico, tienes hasta la hora de comer-digo sonriendo.
-Tranquila, respetaré el horario familiar.
Me rio.
Me coge de la mano y me lleva fuera del agua, me doy cuenta de que no llevo calzado asique vuelvo donde estaban mis hermanas y cojo mis chanclas. Las digo que se inventen una escusa para papá y mamá y que iré a las dos a la habitación.
Y cogidos de la mano me lleva a ese misterioso lugar. Por el camino le intento sonsacar que es ese lugar pero se niega rotundamente a decírmelo. Llegamos en media hora o así, tras atravesar un camino con hierbas que me llegaban por la rodilla.
-Si lo llego a saber me pongo las deportivas-comenté cuando ibamos por ese camino de hierbas tan altas.
Me sonrió.
Tuvimos que ir tambien por unas rocas y después más camino. Cuando ya creía que no llegabamos me cogió y me llevó en brazos hasta que cinco minutos después llegamos al lugar deseado por mi novio.Espera...espera...¿Novio?.No.¿O si?.De momento no habíamos dicho nada de novios ¿no?. Aunque lo deseara no habíamos hablado de ello y por el momento sería así, no quería estropear mi felicidad.
Me tapó los ojos con sus manos y andamos unos pasos más. Me destapó los ojos. Estábamos al borde de un enorme acantilado, que tendría...muchísimos metros de caida al mar. Se veía a lo lejos el sol. Estudié cada alrededor del acantilado con la mirada, también la caida desde donde nos encontrábamos que al parecer era el punto más alto de ese acantilado y una isla con forma de corazón,que se veía perfectamente desde allí.
Noto que Javier me abraza por detrás. Me recuesto un poco en su cuerpo.
-¿Te gusta?-noto su aliento en mi oido. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo.
Ahora mismo estoy sin habla, soy incapaz de pronunciar palabra. Cierro los ojos y escucho los sonidos de las olas rompiendo en lo más bajo de aquel enorme y alto acantilado.
-¿Por qué me has traido aquí?-digo cuando puedo recuperar la voz.
-Hace un año me tiré por aquí.-ahogué un grito pero me encongí sobre mi misma y me fallaron la piernas. Los brazos de Javier me sujetan impidiendo que me caiga-Caí al mar y consiguieron rescatarme, a pesar de que esta era una zona muy peligrosa, a petición de mi padre. Durante tres mesese estuve completamente desarientado, hasta que me di cuenta de todo.-hizo una pausa-¿Sabes por qué me suicidé?-Niego con la cabeza- Porque una chica me rompió el corazón, me emborraché y en ese momento solo pensé que mi vida era una mierda, asique me tiré.
Había estado escuchando con el corazón encogido, temblando, pensando que por culpa de una chica no habría podido conocerle, no habría podido compartir mi amor...
-Yo también intenté suicidarme, hace dos años, por un chico.Nunca volví a enamorarme, hasta ahora. Supongo que soy debil para cumplir ese tipo de promesas.
-No habría soportado la idea de no conocerte.
-Supongo que estabamos destinados a cruzarnos, nuestros corazones estaban destinados a conocerse y esperimentar las mismas sensaciones.
Suspiro. Le miro con mucho significado. Él me corresponde.
Nos sentamos en un trozo de hierba a unos metros del borde del acantilado. Apoyo la cabeza en su pecho. Comenzamos a besarnos con intensidad, dando lo mejor de nosotros en cada beso. Me doy cuenta de que él se a quedado sin camiseta y yo sin mi camiseta y mis pantalones(que han quedado mojados porque mi bikini estaba mojado),pero no me importa hasta donde lleguemos. Él se sitúa encima de mi y yo me dejo llevar. Al cabo de unos minutos él se separa y se sienta a mi lado poniéndose la camiseta. Me incorporo jadeando.
-Contigo noto que no tengo límites-digo.
-Quiero hacerlo bien.
Asiento.
Él se apoya en un árbol y yo me apoyo en su pecho.
A la una y media salimos de el acantilado para volver al hotel. Siempre agarrados de la mano y lo más juntos que podamos. Al llegar al hotel, en recepción,cuando tenemos que despedirnos me dice:
-Por cierto, Miranda es mi prima, no fue un beso de verdad, quería comprenderte, pero siento haberlo hecho así.
Se despide con un beso y se va hacia el lado contrario que yo. Subo a la habitación y nada más entrar Cristina y Diana me atiborran con miles de preguntas.
Mis padres se fueron a dar un paseo con Clara y Teresa por lo que nos quedamos Diana, Cristina y yo solas.
-¿Por qué llevas todo la mañana con esa sonrisa tonta?-dice Diana.
-Por nada- soy pésima mintiendo.
-Mentira-dice sonriendo triunfante-Cuenta.
-Bueno...
Conté todo lo que había pasado antes de desayunar. Cada vez se la fue abriendo mas la boca a Diana y Cristina miraba hacia otro lado como molesta.
-¡¿QUÉ?!-pudo decir Diana-Es muy fuerte ¿sabes? Y, dios, nose, es tambien muy raro porque, sinceramente, ¿él besó a la chica esa y luego te dice que te quiere?Es muy raro y más con lo que pasó por la noche, que os peleasteis porque él no te¿comprende?No sé, esto me huele mal, sinceramente, porque...lo vuelvo a repetir...es muy raro...no sé, no me fio mucho, se que te gusta a pesar de que antes le odiabas, que por cierto, nosé como has dado ese cambio de mentalidad, pero no sé si él te corresponde o solo está jugando conmigo.
Suspiro mientras medito las palabras de Diana.
-No lo sé.-digo con otro largo suspiro- Lo único que se es que a pesar de todo le quiero.
Nos quedamos en silencio y al cabo de un rato nos vamos a bañar con mi colchoneta, que es la única que a sobrevivido. En el agua nos peleamos un buen rato pero de coña por la colchoneta, pero estuvimos todas más tiempo en el agua que encima de la colchoneta, aunque hubo un momento en el que nos pusimos las tres encima y aguantó la colchoneta unos segundos hastas que se dio la vuelta y caimos al agua. Salimos del agua riendonos y respirando entrecortadamente. Vi una nota en una de las sillas: "Mira por la playa y me encontraras para pasar el resto de la mañana juntos. Tequiero, no lo olvides"
Apreto la nota contra mi pecho suspirando. Comienzo a dar vueltas sobre mi misma hasta que veo un cuerpo perfecto, un pelo castaño claro y un bañador azul. Dejo caer la nota al suelo y voy andando hasta el lugar donde se encuentra. Está en el agua por lo que al llegar hasta el hago ruido y se gira en el momento en que llego frente a él. Me mira sonriendo. Me peina mi pelo mojado con una mano. No puedo aguantar más a solo tener ese contacto asique lo beso. El beso es un señor beso, con lengua incluida. Me separa de él al ver que podemos perder el control. No soy tan fuerte como creía, a sus brazos soy sumamente vulnerable. En ese momento no me importa, solo me importa él y yo. Él y yo. Él y yo. Sonrío.
-Quiero llevarte a un sitio-dice mientras me abraza por detrás.
-Son las once y pico, tienes hasta la hora de comer-digo sonriendo.
-Tranquila, respetaré el horario familiar.
Me rio.
Me coge de la mano y me lleva fuera del agua, me doy cuenta de que no llevo calzado asique vuelvo donde estaban mis hermanas y cojo mis chanclas. Las digo que se inventen una escusa para papá y mamá y que iré a las dos a la habitación.
Y cogidos de la mano me lleva a ese misterioso lugar. Por el camino le intento sonsacar que es ese lugar pero se niega rotundamente a decírmelo. Llegamos en media hora o así, tras atravesar un camino con hierbas que me llegaban por la rodilla.
-Si lo llego a saber me pongo las deportivas-comenté cuando ibamos por ese camino de hierbas tan altas.
Me sonrió.
Tuvimos que ir tambien por unas rocas y después más camino. Cuando ya creía que no llegabamos me cogió y me llevó en brazos hasta que cinco minutos después llegamos al lugar deseado por mi novio.Espera...espera...¿Novio?.No.¿O si?.De momento no habíamos dicho nada de novios ¿no?. Aunque lo deseara no habíamos hablado de ello y por el momento sería así, no quería estropear mi felicidad.
Me tapó los ojos con sus manos y andamos unos pasos más. Me destapó los ojos. Estábamos al borde de un enorme acantilado, que tendría...muchísimos metros de caida al mar. Se veía a lo lejos el sol. Estudié cada alrededor del acantilado con la mirada, también la caida desde donde nos encontrábamos que al parecer era el punto más alto de ese acantilado y una isla con forma de corazón,que se veía perfectamente desde allí.
Noto que Javier me abraza por detrás. Me recuesto un poco en su cuerpo.
-¿Te gusta?-noto su aliento en mi oido. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo.
Ahora mismo estoy sin habla, soy incapaz de pronunciar palabra. Cierro los ojos y escucho los sonidos de las olas rompiendo en lo más bajo de aquel enorme y alto acantilado.
-¿Por qué me has traido aquí?-digo cuando puedo recuperar la voz.
-Hace un año me tiré por aquí.-ahogué un grito pero me encongí sobre mi misma y me fallaron la piernas. Los brazos de Javier me sujetan impidiendo que me caiga-Caí al mar y consiguieron rescatarme, a pesar de que esta era una zona muy peligrosa, a petición de mi padre. Durante tres mesese estuve completamente desarientado, hasta que me di cuenta de todo.-hizo una pausa-¿Sabes por qué me suicidé?-Niego con la cabeza- Porque una chica me rompió el corazón, me emborraché y en ese momento solo pensé que mi vida era una mierda, asique me tiré.
Había estado escuchando con el corazón encogido, temblando, pensando que por culpa de una chica no habría podido conocerle, no habría podido compartir mi amor...
-Yo también intenté suicidarme, hace dos años, por un chico.Nunca volví a enamorarme, hasta ahora. Supongo que soy debil para cumplir ese tipo de promesas.
-No habría soportado la idea de no conocerte.
-Supongo que estabamos destinados a cruzarnos, nuestros corazones estaban destinados a conocerse y esperimentar las mismas sensaciones.
Suspiro. Le miro con mucho significado. Él me corresponde.
Nos sentamos en un trozo de hierba a unos metros del borde del acantilado. Apoyo la cabeza en su pecho. Comenzamos a besarnos con intensidad, dando lo mejor de nosotros en cada beso. Me doy cuenta de que él se a quedado sin camiseta y yo sin mi camiseta y mis pantalones(que han quedado mojados porque mi bikini estaba mojado),pero no me importa hasta donde lleguemos. Él se sitúa encima de mi y yo me dejo llevar. Al cabo de unos minutos él se separa y se sienta a mi lado poniéndose la camiseta. Me incorporo jadeando.
-Contigo noto que no tengo límites-digo.
-Quiero hacerlo bien.
Asiento.
Él se apoya en un árbol y yo me apoyo en su pecho.
A la una y media salimos de el acantilado para volver al hotel. Siempre agarrados de la mano y lo más juntos que podamos. Al llegar al hotel, en recepción,cuando tenemos que despedirnos me dice:
-Por cierto, Miranda es mi prima, no fue un beso de verdad, quería comprenderte, pero siento haberlo hecho así.
Se despide con un beso y se va hacia el lado contrario que yo. Subo a la habitación y nada más entrar Cristina y Diana me atiborran con miles de preguntas.
martes, 9 de agosto de 2011
Capitulo 4: Tercer día.Mañana.Parte 1.
Hoola Hoola mis queridisimas lectoras, siento muchisimo haber mas de lo normal en publicar pero esque mi ordenador se a estropeado y estoy desde el portatil y no estoy mucho con este , pero e sacado tiempo para publicar para vosotras:) Y muchisimas gracias por todos los comentarios y el gran apollo que me estan dando, muchisimas gracias:)
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Los gritos de mis querídisimas hermanas me despertaron. Había dormido placidamente despues de horrible noche. Sí, HORRIBLE. Al volver mis hermanas me habían acribillado a preguntas pero estaba tan cansada que me había dormido a pesar de sus voces en mis oidos. Por la noche había llorado aunque no quería.
Suspiré. Me levanté de la cama y mis hermana casi me tiran al suelo al ir a por mi para volver a acribillarme con otro millón de preguntas.
-Horrible-respondí serena como si eso respondiera a todas las preguntas que me habían hecho.
Fui hacia la maleta y me pongo el bikini, ya que después de desayunar nos iremos a la playa, y cojo también un pareo rosa palido y una camiseta basica blanca de tirantes. Me pongo todo y voy al baño. En el baño me peino mi pelo liso y me lo recojo en una coleta alta. Salgo del baño. Veo que Cristina y Diana me miran confundidas, pero enseguida reaccionan y se dirigen a la puerta. Teresa viene hacia mi y la cojo de la mano. Salimos y bajamos al comedor. Llegamos al comedor pero noto que necesito ir al baño, las aviso y las digo que ahora vuelvo. Voy directa al baño. Cuando ya he terminado de hacer mis necesidades salgo y veo que hay otra chica más o menos de mi edad mirándose al espejo.
-Hola-digo sonriente.
-Hola-responde con una voz encantadora.-Soy Amanda.
-Yo Carolina
-¿Has venido hoy?-pregunta
-No, vine hace dos días ¿Y tú?
-Yo sí, he llegad ahora-dice cansada
Ahora me percato de que tiene unas pequeñas ojeras, sera de todo el viaje.
-Bueno, me tengo que ir-dice sonriente-Encantada de conocerte.
-Igualmente,ya nos veremos-respondo igual de sonriente.
-Sí, ya nos veremos.
Amanda. Es bastante maja. Tiene el pelo oscuro y unos ojos negros como el carbón. Es bastante alta y delgada.
Respiro hondo. Me refresco la cara con agua. Sonrio. Salgo del baño y me dirijo al comedor. Tengo que bajar unas escaleras para ello. Bajo un par de escaleras y veo que abajo del todo está Javier. No puedo evitar que mi salga una sonrisa tonta. Bajo otro par de escaleras a toda prisa, pero entonces veo que una chica se acerca corriendo. Se abrazan efusivamente y entonces...se...be-besan. Mis rodillas me fallan noto que todo da vueltas a mi alrededor. Mis mejillas se ponen coloradas y mis ojos húmedos. Las lágrimas empiezan a caer apresuradamente por mis mejillas. Me falta la respiración. Javier y esa chica se separan y entonces bajo las escaleras con paso apresurado pero sin correr ya que soy bastante torpe. Me tropiezo en un escalón y atraigo la atención de ellos dos. Javier me mira al principio sin reconocerme ya que estoy mal puesta en un escalon debido a que me e tropezado y casi no se me ve la cara. Veo que tiene intención de acercarse. Me levanto y subo las escaleras corriendo tropezandome una vez y voy corriendo al baño de chicas donde se supone que estoy a salvo. Me miro al espejo. Las lagrimas siguen brotando de mis ojos. Mi respiración sigue siendo entrecortada. Mis mejillas están más rojas que nunca. Alguien irrumpe en la sala sacandome de mi examen mental.
-Ainoa-me llama-¿Que te pasa?¿Estas...estas bien?
Esta preocupado- Genial.
-Pues no lo sé.¿Me ves bien?-pregunto. Le fulmino con la mirada-Porque yo creo que no.
-¿Por qué siempre eres tan sumamente borde conmigo?-dice molesto.
-Porque...-voy a contestar pero me callo.
-¿Por que lloras?¿Lloras porque me has visto con Miranda?
-Miranda-murmuro para mi misma pero se olle en un susurro.
-No.-casi grito.
-¿Y porque lloras entonces?
-Porque...porque me e...sentido estúpida-¿Os he dicho que además miento mal cuando estoy nerviosa/enfadada/alterada?.
-Claro, seguro que es eso...
-Pues sí, es simplemente eso, iba a ir a soludarte para pedirte perdón por lo de anoche y de repente...-callo incapaz de seguir.
-¿A sí?¿Te has sentido estúpida...por eso?
-Sí.-respiro hondo pero enseguida más lagrimas brotan de mis ojos y las palabras salen de mi boca-¿Por qué si no?¿Por qué? Porque quizas a lo mejor creía que me querías, que yo era la única, que aunque sea como soy era yo. Me confie porque tu parecía que me acosabas pero bueno...entonces...entonces te...con...ella sabiendo que yo...pero te dio igual porque yo te doy igual, porque te da igual lo que piense, lo que sienta, te da igual porque no puede ser correspondido por tu parte.Porque...-me interrumpió porque simplemente me besó.
Al principio me quedé quieta pero el puso una mano en mi cintura y otra en mi espalda y entonces yo reaccioné e instintivamente enredé mis dedos en su cabello. No se como acabé encima de los lavabos, mi pareo por el suelo y mi camiseta subida dejando que se me viera el ombligo. Javier estaba sin camiseta. Paramos y nos separamos jadeando. Le miré sorprendida por todo...esto. Se acercó otra vez a mi.
-Yo solo te quiero a ti, pero eres muy dificil de comprender y no te dejas comprender, por eso he recurrido a lo otro, pero no pienses que no me importas porque ahora mismo eres la persona más importante para mi y no quiero que lo olvides¿vale?.
Asiento mareada por el efusivo beso. Me da un pequeño beso, un pico. Le acerco más a mi y le beso con pasión, me para.
-Tienes que ir a desayunar, te estarán echando de menos.-dice con una media sonrisa.
-Cierto-digo con una sonrisa tonta.
Salimos del baño agarrados de la mano pero el va por el lado contrario, nos despedimos con un pico. Bajo las escaleras atrpelladamente con la sonrisa tonta que no se me borra de la cara, casi me tropiezo en el último escalón pero alguien me sujeta. Cristina.
-Siento haber tardado tanto¿Qué haces aquí?-las mentiras salen de mi boca haciendose creibles.
-¿Qué hacías en el baño?Nos estabas preocupado.
-Nada, lo siento-respiro y sonrio como lo hago normalmente para que no se note lo que ha pasado-¿Vamos a desayunar?
Asiente confundida.Vamos hacia en comedor, voy a entrar pero Cristina me retiene por la muñeca.
-He visto lo que ha pasado-dice seria- espero que sepas lo que haces porque has bajado muy contenta.
Me suelta y entra en el comedor con aspecto tranquilo. La sigo soltando antes un bufido.
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Los gritos de mis querídisimas hermanas me despertaron. Había dormido placidamente despues de horrible noche. Sí, HORRIBLE. Al volver mis hermanas me habían acribillado a preguntas pero estaba tan cansada que me había dormido a pesar de sus voces en mis oidos. Por la noche había llorado aunque no quería.
Suspiré. Me levanté de la cama y mis hermana casi me tiran al suelo al ir a por mi para volver a acribillarme con otro millón de preguntas.
-Horrible-respondí serena como si eso respondiera a todas las preguntas que me habían hecho.
Fui hacia la maleta y me pongo el bikini, ya que después de desayunar nos iremos a la playa, y cojo también un pareo rosa palido y una camiseta basica blanca de tirantes. Me pongo todo y voy al baño. En el baño me peino mi pelo liso y me lo recojo en una coleta alta. Salgo del baño. Veo que Cristina y Diana me miran confundidas, pero enseguida reaccionan y se dirigen a la puerta. Teresa viene hacia mi y la cojo de la mano. Salimos y bajamos al comedor. Llegamos al comedor pero noto que necesito ir al baño, las aviso y las digo que ahora vuelvo. Voy directa al baño. Cuando ya he terminado de hacer mis necesidades salgo y veo que hay otra chica más o menos de mi edad mirándose al espejo.
-Hola-digo sonriente.
-Hola-responde con una voz encantadora.-Soy Amanda.
-Yo Carolina
-¿Has venido hoy?-pregunta
-No, vine hace dos días ¿Y tú?
-Yo sí, he llegad ahora-dice cansada
Ahora me percato de que tiene unas pequeñas ojeras, sera de todo el viaje.
-Bueno, me tengo que ir-dice sonriente-Encantada de conocerte.
-Igualmente,ya nos veremos-respondo igual de sonriente.
-Sí, ya nos veremos.
Amanda. Es bastante maja. Tiene el pelo oscuro y unos ojos negros como el carbón. Es bastante alta y delgada.
Respiro hondo. Me refresco la cara con agua. Sonrio. Salgo del baño y me dirijo al comedor. Tengo que bajar unas escaleras para ello. Bajo un par de escaleras y veo que abajo del todo está Javier. No puedo evitar que mi salga una sonrisa tonta. Bajo otro par de escaleras a toda prisa, pero entonces veo que una chica se acerca corriendo. Se abrazan efusivamente y entonces...se...be-besan. Mis rodillas me fallan noto que todo da vueltas a mi alrededor. Mis mejillas se ponen coloradas y mis ojos húmedos. Las lágrimas empiezan a caer apresuradamente por mis mejillas. Me falta la respiración. Javier y esa chica se separan y entonces bajo las escaleras con paso apresurado pero sin correr ya que soy bastante torpe. Me tropiezo en un escalón y atraigo la atención de ellos dos. Javier me mira al principio sin reconocerme ya que estoy mal puesta en un escalon debido a que me e tropezado y casi no se me ve la cara. Veo que tiene intención de acercarse. Me levanto y subo las escaleras corriendo tropezandome una vez y voy corriendo al baño de chicas donde se supone que estoy a salvo. Me miro al espejo. Las lagrimas siguen brotando de mis ojos. Mi respiración sigue siendo entrecortada. Mis mejillas están más rojas que nunca. Alguien irrumpe en la sala sacandome de mi examen mental.
-Ainoa-me llama-¿Que te pasa?¿Estas...estas bien?
Esta preocupado- Genial.
-Pues no lo sé.¿Me ves bien?-pregunto. Le fulmino con la mirada-Porque yo creo que no.
-¿Por qué siempre eres tan sumamente borde conmigo?-dice molesto.
-Porque...-voy a contestar pero me callo.
-¿Por que lloras?¿Lloras porque me has visto con Miranda?
-Miranda-murmuro para mi misma pero se olle en un susurro.
-No.-casi grito.
-¿Y porque lloras entonces?
-Porque...porque me e...sentido estúpida-¿Os he dicho que además miento mal cuando estoy nerviosa/enfadada/alterada?.
-Claro, seguro que es eso...
-Pues sí, es simplemente eso, iba a ir a soludarte para pedirte perdón por lo de anoche y de repente...-callo incapaz de seguir.
-¿A sí?¿Te has sentido estúpida...por eso?
-Sí.-respiro hondo pero enseguida más lagrimas brotan de mis ojos y las palabras salen de mi boca-¿Por qué si no?¿Por qué? Porque quizas a lo mejor creía que me querías, que yo era la única, que aunque sea como soy era yo. Me confie porque tu parecía que me acosabas pero bueno...entonces...entonces te...con...ella sabiendo que yo...pero te dio igual porque yo te doy igual, porque te da igual lo que piense, lo que sienta, te da igual porque no puede ser correspondido por tu parte.Porque...-me interrumpió porque simplemente me besó.
Al principio me quedé quieta pero el puso una mano en mi cintura y otra en mi espalda y entonces yo reaccioné e instintivamente enredé mis dedos en su cabello. No se como acabé encima de los lavabos, mi pareo por el suelo y mi camiseta subida dejando que se me viera el ombligo. Javier estaba sin camiseta. Paramos y nos separamos jadeando. Le miré sorprendida por todo...esto. Se acercó otra vez a mi.
-Yo solo te quiero a ti, pero eres muy dificil de comprender y no te dejas comprender, por eso he recurrido a lo otro, pero no pienses que no me importas porque ahora mismo eres la persona más importante para mi y no quiero que lo olvides¿vale?.
Asiento mareada por el efusivo beso. Me da un pequeño beso, un pico. Le acerco más a mi y le beso con pasión, me para.
-Tienes que ir a desayunar, te estarán echando de menos.-dice con una media sonrisa.
-Cierto-digo con una sonrisa tonta.
Salimos del baño agarrados de la mano pero el va por el lado contrario, nos despedimos con un pico. Bajo las escaleras atrpelladamente con la sonrisa tonta que no se me borra de la cara, casi me tropiezo en el último escalón pero alguien me sujeta. Cristina.
-Siento haber tardado tanto¿Qué haces aquí?-las mentiras salen de mi boca haciendose creibles.
-¿Qué hacías en el baño?Nos estabas preocupado.
-Nada, lo siento-respiro y sonrio como lo hago normalmente para que no se note lo que ha pasado-¿Vamos a desayunar?
Asiente confundida.Vamos hacia en comedor, voy a entrar pero Cristina me retiene por la muñeca.
-He visto lo que ha pasado-dice seria- espero que sepas lo que haces porque has bajado muy contenta.
Me suelta y entra en el comedor con aspecto tranquilo. La sigo soltando antes un bufido.
viernes, 5 de agosto de 2011
Capitulo 3: Segundo día. Noche.
Acababamos de terminar de cenar y habíamos decidido que nos quedaríamos a ver lo que la animadora del hotel había preparado para esta noche.
-Esta noche sacaremos a personas jovenes de menos de 18 años o que aparenten menos y bailaran por parejas, chico y chica obvianmente, bailes de salón.-dijo la animadora con voz energica.
Gente que estás en la gran sala en mesas aplauden.
-¿Bailes de salón entre menores?-pregunto indignada.
-Vamos...será divertido,-comenta Diana- Pero si no quieres que te elijan, ya sabes, espalda recta, cabeza firme y mirada impenetrable...-se rie.
-Las parejas las elegiré yo y la que mas me guste ganará un fabuloso premio-dice aún mas enérgica.
-¿Un premio?-digo- Sí, seguro que es fabulosísimo.
-¿Te vas a quejar de todo?-dice Cristina.
Parece que estas vacaciones la están sentando muy bien.
- Si me apetece sí.- sonrio como una niña caprichosa.
Veo como la animadora va cogiendo a niños más pequeños. Coge a Clara y ella accede de buena gana. Sonrio. Empieza a coger a chicos y chicas más mayores. Coge a Diana y con la otra mano a un chico con el pelo casi rubio de ojos verdes que tendrá unos 15 años. Se gira hacia Cristina y hacia mi y nos sonríe coqueta.
-Por lo menos la a tocado una buena pareja- comenta Cristina.
Me río.
Noto de repente que alguien toca mi hombro. Me giro y es la animadora. No me da tiempo a protestar pues ya me arrastra a la pista donde bailaremos. La pista es amplia y esta rodeada de mesas redondas con butacas donde se sientan los huespedes a ver el espectáculo.
Suspiro.Casi al instante vuelve con alguien y le empuja hacia mi y hace que nos choquemos. Veo la pareja que me a tocado y sonrío picara.
-Por lo menos ahora no llevabas un refresco-digo-es uno de mis mejores vestidos.
Me sonríe.
-Habría sido una pena mancharlo porque te queda perfecto-comenta.
Noto como mis mejillas enrojecen. Oh.bien. Aparto la mirada y no puedo evitar echar un vistazo a Diana y s a su pareja. Noto que Diana se siente como en una nube. Sonrio.
Entonces sin previo aviso Javier pone una mano en mi cintura y con la otra coge una de mis manos.Le miro extrañada.
-Tendremos que practicar ¿no?-dice poniendose chulito.
-Si por practicar fuera- digo poniendo mi mano libre sobre su hombro- no tiraríamos media vida.
-¿No sabes bailar?-pregunta burlón.
-No este tipo de bailes-digo indignada.
Se rie. Entonces con aviso de la animadora de que el concurso a empezado Javier se pega más a mi haciendo que me mueva.
-Dejate llevar-me susurra.
Hago lo que me pide. Al principio mis movimientos son torpes pero poco a poco van siendo más elegantes y coordinados. Me dejo llevar por el cuerpo de Javier al ritmo de la musica. Ahora mismo solo existimos él y yo.Él y yo. Él y yo...Suena otra canción. Javier libra el espacio que había entre nosotros. Mi respiración se entrecorta. Mariposas revolotean en mi estómago. Nuestras cabezas se juntan pero seguimos dando vueltas, bailando, mirandonos el uno al otro. El tiempo parece detenerse para nosotros dos. Nuestras narices se juntan, noto su respiración. Su aliento apenas a unos centrimetros de mi boca fusionandose con el mio. Un centimetro de separación. La magia se rompe por culpa de la animadora que finaliza el concurso. Ambos nos separamos con la respiración entrecortada. Nos cogemos de la mano inconscientemente como si ambos necesitasemos estar en contacto.
-Y los ganadores de nuestro concurso son...-hace ruidos como si se asemejaran al ruido de tambores-...esa parejita de ahí.-señala a Diana y a su pareja.
Sonrio y aplaudo como todos. Veo que Diana está roja. Me rio. Ella y su pareja se dan un abrazo. Vuelvo a reirme. Recogen su supuesto fabuloso premio que es una bolsa de chuches para cada uno. Sí, fabuloso premio. Ella y su pareja se despiden.
-No has bailado mal-susurra Javier en mi oído.
-Eso es porque tenía un buen acompañante-digo sonriendo.
Diana llega hasta mi y me embiste sin previo aviso y me lleva corriendo hacia la mesa donde está Cristina que se ha quedado asombrada con el espectáculo, en más de un sentido. La animadora a puesto canciones para bailar con los más pequeños y Teresa a salido corriendo a la pista.
- Se llama Julio y tiene 15 años.- dice Diana emocionada cuando ya estamos sentadas.
-¿Y...?-digo esperando que estalle.
-Y es perfecto, baila genial, es guapisimo, rubio, ojos verdes, alto, y super majo, es genial.-dice casi gritando sacando la emoción que tenía contenida.
Cristina y yo suspiramos.
-¡Ah! Y es hermano de Javier-dice dejándolo caer.
-¿A si?Que bien ¿no?-digo sin darme cuenta de lo que acaba de decir.Reflexiono lo que ha dicho-¡¿Qué?!-grito.
-Sí...pero...¿que tal tu con Javier?Saltaban chispas de vosotros-dice intrigada.
-Eso, eso-dice Cristina incitándome a que cuente todo.
-Normal-digo indiferente.
-¿Normal?-suelta Cristina burlona.
Diana se rie.
-Bueno...-digo y entonces estallo.-¡Ohdiosmio!Creo que me encanta, si, él si que es perfecto y dios mio...-paro.
Cristina y Diana se ríen.Entonces me pongo seria recordando el pasado.
-Ainoa...-dice Cristina.
-No...no pasa nada...él...no es igual...no...-digo y noto como una lagrima cae por mi mejilla derecha.
Miro el reloj:22:48.
-¿Es ya tan tarde?-pregunta Diana asombrada.-Se me ha pasado el tiempo volando.
-¿Dónde están Clara y Teresa?-pregunta Cristina.
-Bailando con los demás.-dice Diana.
-Vamos a bailar-digo yo, energica.
Antes de que puedan decir nada las arrastro a la pista a bailar con los niños pequeños y los no tan pequeños. Bailamos varias canciones populares y luego una final de despedida. Son las 23:28. Recogemos a Clara y a Teresa. Teresa patalea y llora porque se quiere quedar. Al final conseguimos irnos cogiendola a la fuerza. No deja de patalear pero no la suelto. En la entrada están mamá y papá. Subimos a las habitaciones agotados.
En la habitación Teresa se ha quedado dormida en cuanto la hemos puesto el pijama y la hemos tumbado en la cama. Cristina y yo hablamos mientras que Diana va al baño. Al venir va leyendo un papel.
-"Esta noche a las 00:30 en la entrada del hotel. Firmado: Javier."-lee burlona.
Corro hacia ella y la arrebato el papel de las manos.Lo leo y sonrío.Diana y Cristina se ponen una a cada lado.
-¿Vas a ir?-pregunta Cristina.
-¿Qué te vas a poner?-pregunta Diana.
-¿Que querrá?-comenta Cristina.
Voy hacia el armario y cojo una chaqueta fina de punto que me valla con el vestido que llevo puesto. Voy al baño y me miro al espejo. Cristina y Diana me siguen de cerca.
-¿Entonces si que vas a ir?-pregunta Diana.
Me doy la vuelta y las miro a las dos.
- Esto a nadie¿Me oís? A nadie.-digo totalmente enserio.
-Vale-dicen las dos a la vez.
Se rien. Me vuelvo a mirar al espejo y toco mi pelo rubio. Con la humedad se me han ondulado un poco las puntas. Sonrío. Me encanta tener el pelo tan largo y liso.
-Son las doce y tres minutos.-dice Diana.
Esperamos hasta que vemos que quedan unos pocos minutos para las doce y media. Salgo de la habitación y voy hacia el punto de encuentro. Está esperándome. Sonrío cuando le veo. Se gira y sonrie a mi vez.
Entonces siento que esta va a ser una noche mágica.
-Esta noche sacaremos a personas jovenes de menos de 18 años o que aparenten menos y bailaran por parejas, chico y chica obvianmente, bailes de salón.-dijo la animadora con voz energica.
Gente que estás en la gran sala en mesas aplauden.
-¿Bailes de salón entre menores?-pregunto indignada.
-Vamos...será divertido,-comenta Diana- Pero si no quieres que te elijan, ya sabes, espalda recta, cabeza firme y mirada impenetrable...-se rie.
-Las parejas las elegiré yo y la que mas me guste ganará un fabuloso premio-dice aún mas enérgica.
-¿Un premio?-digo- Sí, seguro que es fabulosísimo.
-¿Te vas a quejar de todo?-dice Cristina.
Parece que estas vacaciones la están sentando muy bien.
- Si me apetece sí.- sonrio como una niña caprichosa.
Veo como la animadora va cogiendo a niños más pequeños. Coge a Clara y ella accede de buena gana. Sonrio. Empieza a coger a chicos y chicas más mayores. Coge a Diana y con la otra mano a un chico con el pelo casi rubio de ojos verdes que tendrá unos 15 años. Se gira hacia Cristina y hacia mi y nos sonríe coqueta.
-Por lo menos la a tocado una buena pareja- comenta Cristina.
Me río.
Noto de repente que alguien toca mi hombro. Me giro y es la animadora. No me da tiempo a protestar pues ya me arrastra a la pista donde bailaremos. La pista es amplia y esta rodeada de mesas redondas con butacas donde se sientan los huespedes a ver el espectáculo.
Suspiro.Casi al instante vuelve con alguien y le empuja hacia mi y hace que nos choquemos. Veo la pareja que me a tocado y sonrío picara.
-Por lo menos ahora no llevabas un refresco-digo-es uno de mis mejores vestidos.
Me sonríe.
-Habría sido una pena mancharlo porque te queda perfecto-comenta.
Noto como mis mejillas enrojecen. Oh.bien. Aparto la mirada y no puedo evitar echar un vistazo a Diana y s a su pareja. Noto que Diana se siente como en una nube. Sonrio.
Entonces sin previo aviso Javier pone una mano en mi cintura y con la otra coge una de mis manos.Le miro extrañada.
-Tendremos que practicar ¿no?-dice poniendose chulito.
-Si por practicar fuera- digo poniendo mi mano libre sobre su hombro- no tiraríamos media vida.
-¿No sabes bailar?-pregunta burlón.
-No este tipo de bailes-digo indignada.
Se rie. Entonces con aviso de la animadora de que el concurso a empezado Javier se pega más a mi haciendo que me mueva.
-Dejate llevar-me susurra.
Hago lo que me pide. Al principio mis movimientos son torpes pero poco a poco van siendo más elegantes y coordinados. Me dejo llevar por el cuerpo de Javier al ritmo de la musica. Ahora mismo solo existimos él y yo.Él y yo. Él y yo...Suena otra canción. Javier libra el espacio que había entre nosotros. Mi respiración se entrecorta. Mariposas revolotean en mi estómago. Nuestras cabezas se juntan pero seguimos dando vueltas, bailando, mirandonos el uno al otro. El tiempo parece detenerse para nosotros dos. Nuestras narices se juntan, noto su respiración. Su aliento apenas a unos centrimetros de mi boca fusionandose con el mio. Un centimetro de separación. La magia se rompe por culpa de la animadora que finaliza el concurso. Ambos nos separamos con la respiración entrecortada. Nos cogemos de la mano inconscientemente como si ambos necesitasemos estar en contacto.
-Y los ganadores de nuestro concurso son...-hace ruidos como si se asemejaran al ruido de tambores-...esa parejita de ahí.-señala a Diana y a su pareja.
Sonrio y aplaudo como todos. Veo que Diana está roja. Me rio. Ella y su pareja se dan un abrazo. Vuelvo a reirme. Recogen su supuesto fabuloso premio que es una bolsa de chuches para cada uno. Sí, fabuloso premio. Ella y su pareja se despiden.
-No has bailado mal-susurra Javier en mi oído.
-Eso es porque tenía un buen acompañante-digo sonriendo.
Diana llega hasta mi y me embiste sin previo aviso y me lleva corriendo hacia la mesa donde está Cristina que se ha quedado asombrada con el espectáculo, en más de un sentido. La animadora a puesto canciones para bailar con los más pequeños y Teresa a salido corriendo a la pista.
- Se llama Julio y tiene 15 años.- dice Diana emocionada cuando ya estamos sentadas.
-¿Y...?-digo esperando que estalle.
-Y es perfecto, baila genial, es guapisimo, rubio, ojos verdes, alto, y super majo, es genial.-dice casi gritando sacando la emoción que tenía contenida.
Cristina y yo suspiramos.
-¡Ah! Y es hermano de Javier-dice dejándolo caer.
-¿A si?Que bien ¿no?-digo sin darme cuenta de lo que acaba de decir.Reflexiono lo que ha dicho-¡¿Qué?!-grito.
-Sí...pero...¿que tal tu con Javier?Saltaban chispas de vosotros-dice intrigada.
-Eso, eso-dice Cristina incitándome a que cuente todo.
-Normal-digo indiferente.
-¿Normal?-suelta Cristina burlona.
Diana se rie.
-Bueno...-digo y entonces estallo.-¡Ohdiosmio!Creo que me encanta, si, él si que es perfecto y dios mio...-paro.
Cristina y Diana se ríen.Entonces me pongo seria recordando el pasado.
-Ainoa...-dice Cristina.
-No...no pasa nada...él...no es igual...no...-digo y noto como una lagrima cae por mi mejilla derecha.
Miro el reloj:22:48.
-¿Es ya tan tarde?-pregunta Diana asombrada.-Se me ha pasado el tiempo volando.
-¿Dónde están Clara y Teresa?-pregunta Cristina.
-Bailando con los demás.-dice Diana.
-Vamos a bailar-digo yo, energica.
Antes de que puedan decir nada las arrastro a la pista a bailar con los niños pequeños y los no tan pequeños. Bailamos varias canciones populares y luego una final de despedida. Son las 23:28. Recogemos a Clara y a Teresa. Teresa patalea y llora porque se quiere quedar. Al final conseguimos irnos cogiendola a la fuerza. No deja de patalear pero no la suelto. En la entrada están mamá y papá. Subimos a las habitaciones agotados.
En la habitación Teresa se ha quedado dormida en cuanto la hemos puesto el pijama y la hemos tumbado en la cama. Cristina y yo hablamos mientras que Diana va al baño. Al venir va leyendo un papel.
-"Esta noche a las 00:30 en la entrada del hotel. Firmado: Javier."-lee burlona.
Corro hacia ella y la arrebato el papel de las manos.Lo leo y sonrío.Diana y Cristina se ponen una a cada lado.
-¿Vas a ir?-pregunta Cristina.
-¿Qué te vas a poner?-pregunta Diana.
-¿Que querrá?-comenta Cristina.
Voy hacia el armario y cojo una chaqueta fina de punto que me valla con el vestido que llevo puesto. Voy al baño y me miro al espejo. Cristina y Diana me siguen de cerca.
-¿Entonces si que vas a ir?-pregunta Diana.
Me doy la vuelta y las miro a las dos.
- Esto a nadie¿Me oís? A nadie.-digo totalmente enserio.
-Vale-dicen las dos a la vez.
Se rien. Me vuelvo a mirar al espejo y toco mi pelo rubio. Con la humedad se me han ondulado un poco las puntas. Sonrío. Me encanta tener el pelo tan largo y liso.
-Son las doce y tres minutos.-dice Diana.
Esperamos hasta que vemos que quedan unos pocos minutos para las doce y media. Salgo de la habitación y voy hacia el punto de encuentro. Está esperándome. Sonrío cuando le veo. Se gira y sonrie a mi vez.
Entonces siento que esta va a ser una noche mágica.
lunes, 1 de agosto de 2011
Capitulo 2: Segundo día.Tarde.
A las dos y pico fuimos casi corriendo al comedor del hotel ya que cerraban a las tres y no habiamos comido. Se nos había pasado el tiempo volando y no nos habiamos dado cuenta. No habíamos podido ni ducharnos porque no daba tiempo asique habíamos ido y mi padre se había encargado de dejar las cosas en un momento en la habitación de mis padres.
Cogimos una mesa de 7 como siempre, y nos fuimos todas a coger nuestra comida menos mi madre que se quedó guardando la mesa.
Iba con plato en mano por una fila de comidas que había a ambos lados cuando una voz me sobresaltó:
-¿Que te a pasado esta mañana en la playa, Ainoa?-me susurró Javier casi al odio.
Por poco tiré el plato al suelo.Javier fue rapido y me cogió la mano en la que llevaba el plato sujetandolo para evitar que se callera. El contacto de su mano hizo que me dieran pinchazos en la zona del roce de piel.
-Deberás tener mas cuidado¿Sabes?No siempre voy a estar yo para sujetar lo que se te vaya a caer- susurró en mi oido pegandose más a mi.
Por un momento cerré los ojos dejandome llevar por el contacto de su cuerpo contra el mio. NO. Me separé de el bruscamente saliendo de esa sensacion tan extraña que había experimentado. Suspiré. Me di la vuelta y le miré a los ojos desafiante.
-A ti no te importa lo que me pase a mi en la playa. Y si se cae una cosa al suelo se recoge y punto. Javier.-dije malhumorada sin saber muy bien por qué.
Me di la vuelta hacia la comida y cogí unas pocas patatas fritas(bastantes pocas , raro en mi, ya que me encantan las patatas) y un poco de pasta. El gilipollas de Javier me había quitado el hambre.
Me propuse volver a mi mesa ya que todas mis hermanas habían vuelto, pero me volví a topar con Javier, que se acercó bastante a mi. Suspiré.
-¿Que quieres?Tengo hambre-dije
-¿Sabes? Creo que no hemos empezado con buen pie.-dijo hasta pareciendo amable.
-¿ A si?¿No me digas?¿Sabes?Eso de que me tiren refrescos no es que me agrade la verdad.-dije enfadada.
-Lo sé, y lo siento-dijo poco creible ya que siempre hablaba con chuleria como si fuera el mejor.
Me rei.Me acerqué mas a él para mirarlo directamente a los ojos, tuve que ponerme de puntillas para ello.
-Si no te importa me apetece comer- bajé la vista pero lo volví a mirar directamente a los ojos- Encantada de conocerte Javier-dije hasta con gracia.
Me di la vuelta y fui hasta mi mesa con la mejor elegancia posible.
Al llegar a la mesa vi que Javier todavía me miraba algo confuso. Mi familia nos miraba a los dos confusos también. Me rei. Vi que mi padre ya había llegado y que estaba cogiendo la comida.
Después de la comida fuimos a nuestras respectivas habitaciones.
Al entrar Diana y Cristina me mataron a preguntas.
-¿A pasado algo?-preguntó Diana.
-No.
-¿Te gusta?-preguntó Cristina.
-No.
-¿Estais saliendo?
-No
-¿Entonces?
-Entonces nada
-Que fuerte-comentó Cristina con Diana.
-Ya te digo, estos ya veras como acaban juntos.-Cotillea Diana.
-Ya-simplifica Cristina.
Suspiro y me voy a mi cama. No nos duchamos ninguna ya que luego iremos otra vez a la playa.
Nos disponemos a echarnos la siesta. Estan todas metidas en sus camas menos yo que acabo de salir del baño. Hora: 15:17. Dormiremos un rato hasta las 4 o así ya que si no acabamos agotadas. Me metí en la cama. Al rato me dormí. Soñé algo relacionado con Javier y me despierté bruscamente. Suspiré. Hora: 15:42. Salé de la habitación a hurtadillas comprobando que todas estaban dormidas. Ya fuera me dirigí hacia los ascensores. Me detuve. Prefierí ir a la terraza común donde se ve la playa ya que no pude salir a la mia porque despertaría a mis hermanas. Hace bastante calor. Normal. No hay nadie en la terraza. Me quedé mirando en babia la playa. Entonces una manos me agarran por la cintura. Grité y me di la vuelta dando un puñetazo a la persona que se atrevió a asustarme. Veo que esa persona es del genero masculino y que esta doblado por la cintura jadeando de dolor.
- ¡Oh! Lo siento, perdoneme.-digo angustiada.
El chico se levanta y veo que es Javier.
- Joder, das unos revés que vamos...Me has dejado alucinado-dice aun con cara de dolor.
Me pongo sería pero dibujo una sonrisa pícara.
-¿Que haces aqui?-pregunto.
-Nada vi que estabas mirando como una tonta el horizonte y decidí pegarte un susto-dice con su chuleria.Me rio- Pero ahora me arrepiento.
-Claro.-digo volviendo a la sonrisa pícara.- Pobrecito¿Se ha hecho pupita el niño de papá?
Me mira resignado.
-Si, ¿me vas a curar?-dice acercandose a mi y librando el espacio entre nosotros.
- Me encantaría pero no tengo un botiquín.-digo mirándolo a los ojos.
-Que pena...
-Si...
Viva el sarcasmo.
Me pongo seria.
-En serio, ¿estás bien?-digo ahora totalmente enserio, sin bromear.
-Si, esto en unos días perfecto- se rie
Mi mente vuela a otro lado con su risa. Vuelvo a la realidad al ver que me mira raro.
-¿Que pasa?-pregunto.
-Nada-responde.-¿Vas a ir a la playa esta tarde?
-Supongo-digo preguntandome a donde quiere llegar.
-Bien, nos veremos allí-se va a ir pero se vuelve a girar hacia mi mirandome a los ojos de nuevo.- Vuelve a tu habitación con cuidado, no te vayas a meter en líos.
Voy a contestar pero me quedo anonadada y se va.
Vuelvo a la habitación sigilosamente a petición suya sonriendo.Me meto en la cama y me duermo pensando en esta tarde.
-Serás estúpida-grito de broma a Diana.
Estaba tumbada en mi colchoneta en el mar y me ha tirado de ella.
-Ahora esta es también mi colchoneta-me dice entre risas.
-Mentirosa
-Verdadosa, la de Cristina y la mia se han pinchado asique tendremos que tirar con la tuya para las tres.
-No es mi culpa que se hayan pinchado.
-La mia tampoco.
Entonces Cristina aparece de la nada y salta a mi colchoneta haciendonos caer a Diana y a mi. Salimos del agua riendonos, enseguida vamos a por la colchoneta y nos tiramos las dos encima de ella. Seguimos intentando tirarnos a las otras bastante rato sin saber que Javier nos estaba observando mientras se reía.
Salimos jadeando del agua con la colchoneta en la mano y sin poder parar de reirnos a pesar de que nos duele la tripa. Nos sentamos un rato y hablamos y cotilleamos hasta que decido irme sola al agua sin colchoneta ni nada.
El agua me cubre por el tete. Me quedo mirando el interminable mar que se extiende delante de mi hasta que noto una presencia detrás de mi. Me doy la vuelta pensando en quien puede ser y acierto de lleno.
-Hola Javier-digo.
-Hola Ainoa.¿Que pensabas?-dice
-En que el mar es muy grande.
-Oh...
Me rio y veo que se queda como bobo mirando como me rio. Voy a decir algo pero se me adelanta.
-Tienes...una sonrisa preciosa-dice mirandome a los ojos.
-Gr-gracias-tartamudeo.
Sonrio timidamente.
Veo que tiene un lunar con una forma extraña en el hombro. Se le toco.Veo que disfruta del roce al igual que yo. Me coge la mano que tengo en su hombro. Me entra un escalofrío.
-Para por favor.-dice serio
-Lo...siento...yo....-digo avergonzada
Noto que mis mejillas se van poniendo coloradas. Genial.
Con la mano que le queda libre me aparta un mechón rubio de mi pelo y me lo pone detrás de la oreja. Disfruto de la sensación. Pero paro y me pongo tensa al pensar en lo que puede significar.
Me aparto un poco de él y separo mi mano que había entrelazado con la suya.me doy la vuelta y vuelvo a mirar al mar.
- Tienes un pelo precioso- noto su aliento en mi oreja. Me entra un escalofrío.
Abro la boca para decir algo pero la vuelvo a cerrar. Noto que me mareo. Sus manos me cogen por la cintura y nuestros cuerpos quedan pegados. Cierro los ojos pero los abro enseguida.
-Te advertí de que tuvieras cuidado, que no iba a estar yo para sujetar cuando algo se te caiga.-me susurra.
Sonrio con los ojos cerrados. Me separo de él , me doy la vuelta y le miro a los ojos.
-Tienes unos ojos preciosos-comento.
Me voy hacia la orilla.
Al llegar a donde estaba mi familia veo a Cristina y a Diana mirandome con la boca abierta.
-Madre mia-dicen las dos a la vez.
Me rio y me siento a su lado.
Veo que Javier se ha ido a nadar y contemplo su cuerpo moviendose con elegancia por el agua salada.
Cogimos una mesa de 7 como siempre, y nos fuimos todas a coger nuestra comida menos mi madre que se quedó guardando la mesa.
Iba con plato en mano por una fila de comidas que había a ambos lados cuando una voz me sobresaltó:
-¿Que te a pasado esta mañana en la playa, Ainoa?-me susurró Javier casi al odio.
Por poco tiré el plato al suelo.Javier fue rapido y me cogió la mano en la que llevaba el plato sujetandolo para evitar que se callera. El contacto de su mano hizo que me dieran pinchazos en la zona del roce de piel.
-Deberás tener mas cuidado¿Sabes?No siempre voy a estar yo para sujetar lo que se te vaya a caer- susurró en mi oido pegandose más a mi.
Por un momento cerré los ojos dejandome llevar por el contacto de su cuerpo contra el mio. NO. Me separé de el bruscamente saliendo de esa sensacion tan extraña que había experimentado. Suspiré. Me di la vuelta y le miré a los ojos desafiante.
-A ti no te importa lo que me pase a mi en la playa. Y si se cae una cosa al suelo se recoge y punto. Javier.-dije malhumorada sin saber muy bien por qué.
Me di la vuelta hacia la comida y cogí unas pocas patatas fritas(bastantes pocas , raro en mi, ya que me encantan las patatas) y un poco de pasta. El gilipollas de Javier me había quitado el hambre.
Me propuse volver a mi mesa ya que todas mis hermanas habían vuelto, pero me volví a topar con Javier, que se acercó bastante a mi. Suspiré.
-¿Que quieres?Tengo hambre-dije
-¿Sabes? Creo que no hemos empezado con buen pie.-dijo hasta pareciendo amable.
-¿ A si?¿No me digas?¿Sabes?Eso de que me tiren refrescos no es que me agrade la verdad.-dije enfadada.
-Lo sé, y lo siento-dijo poco creible ya que siempre hablaba con chuleria como si fuera el mejor.
Me rei.Me acerqué mas a él para mirarlo directamente a los ojos, tuve que ponerme de puntillas para ello.
-Si no te importa me apetece comer- bajé la vista pero lo volví a mirar directamente a los ojos- Encantada de conocerte Javier-dije hasta con gracia.
Me di la vuelta y fui hasta mi mesa con la mejor elegancia posible.
Al llegar a la mesa vi que Javier todavía me miraba algo confuso. Mi familia nos miraba a los dos confusos también. Me rei. Vi que mi padre ya había llegado y que estaba cogiendo la comida.
Después de la comida fuimos a nuestras respectivas habitaciones.
Al entrar Diana y Cristina me mataron a preguntas.
-¿A pasado algo?-preguntó Diana.
-No.
-¿Te gusta?-preguntó Cristina.
-No.
-¿Estais saliendo?
-No
-¿Entonces?
-Entonces nada
-Que fuerte-comentó Cristina con Diana.
-Ya te digo, estos ya veras como acaban juntos.-Cotillea Diana.
-Ya-simplifica Cristina.
Suspiro y me voy a mi cama. No nos duchamos ninguna ya que luego iremos otra vez a la playa.
Nos disponemos a echarnos la siesta. Estan todas metidas en sus camas menos yo que acabo de salir del baño. Hora: 15:17. Dormiremos un rato hasta las 4 o así ya que si no acabamos agotadas. Me metí en la cama. Al rato me dormí. Soñé algo relacionado con Javier y me despierté bruscamente. Suspiré. Hora: 15:42. Salé de la habitación a hurtadillas comprobando que todas estaban dormidas. Ya fuera me dirigí hacia los ascensores. Me detuve. Prefierí ir a la terraza común donde se ve la playa ya que no pude salir a la mia porque despertaría a mis hermanas. Hace bastante calor. Normal. No hay nadie en la terraza. Me quedé mirando en babia la playa. Entonces una manos me agarran por la cintura. Grité y me di la vuelta dando un puñetazo a la persona que se atrevió a asustarme. Veo que esa persona es del genero masculino y que esta doblado por la cintura jadeando de dolor.
- ¡Oh! Lo siento, perdoneme.-digo angustiada.
El chico se levanta y veo que es Javier.
- Joder, das unos revés que vamos...Me has dejado alucinado-dice aun con cara de dolor.
Me pongo sería pero dibujo una sonrisa pícara.
-¿Que haces aqui?-pregunto.
-Nada vi que estabas mirando como una tonta el horizonte y decidí pegarte un susto-dice con su chuleria.Me rio- Pero ahora me arrepiento.
-Claro.-digo volviendo a la sonrisa pícara.- Pobrecito¿Se ha hecho pupita el niño de papá?
Me mira resignado.
-Si, ¿me vas a curar?-dice acercandose a mi y librando el espacio entre nosotros.
- Me encantaría pero no tengo un botiquín.-digo mirándolo a los ojos.
-Que pena...
-Si...
Viva el sarcasmo.
Me pongo seria.
-En serio, ¿estás bien?-digo ahora totalmente enserio, sin bromear.
-Si, esto en unos días perfecto- se rie
Mi mente vuela a otro lado con su risa. Vuelvo a la realidad al ver que me mira raro.
-¿Que pasa?-pregunto.
-Nada-responde.-¿Vas a ir a la playa esta tarde?
-Supongo-digo preguntandome a donde quiere llegar.
-Bien, nos veremos allí-se va a ir pero se vuelve a girar hacia mi mirandome a los ojos de nuevo.- Vuelve a tu habitación con cuidado, no te vayas a meter en líos.
Voy a contestar pero me quedo anonadada y se va.
Vuelvo a la habitación sigilosamente a petición suya sonriendo.Me meto en la cama y me duermo pensando en esta tarde.
-Serás estúpida-grito de broma a Diana.
Estaba tumbada en mi colchoneta en el mar y me ha tirado de ella.
-Ahora esta es también mi colchoneta-me dice entre risas.
-Mentirosa
-Verdadosa, la de Cristina y la mia se han pinchado asique tendremos que tirar con la tuya para las tres.
-No es mi culpa que se hayan pinchado.
-La mia tampoco.
Entonces Cristina aparece de la nada y salta a mi colchoneta haciendonos caer a Diana y a mi. Salimos del agua riendonos, enseguida vamos a por la colchoneta y nos tiramos las dos encima de ella. Seguimos intentando tirarnos a las otras bastante rato sin saber que Javier nos estaba observando mientras se reía.
Salimos jadeando del agua con la colchoneta en la mano y sin poder parar de reirnos a pesar de que nos duele la tripa. Nos sentamos un rato y hablamos y cotilleamos hasta que decido irme sola al agua sin colchoneta ni nada.
El agua me cubre por el tete. Me quedo mirando el interminable mar que se extiende delante de mi hasta que noto una presencia detrás de mi. Me doy la vuelta pensando en quien puede ser y acierto de lleno.
-Hola Javier-digo.
-Hola Ainoa.¿Que pensabas?-dice
-En que el mar es muy grande.
-Oh...
Me rio y veo que se queda como bobo mirando como me rio. Voy a decir algo pero se me adelanta.
-Tienes...una sonrisa preciosa-dice mirandome a los ojos.
-Gr-gracias-tartamudeo.
Sonrio timidamente.
Veo que tiene un lunar con una forma extraña en el hombro. Se le toco.Veo que disfruta del roce al igual que yo. Me coge la mano que tengo en su hombro. Me entra un escalofrío.
-Para por favor.-dice serio
-Lo...siento...yo....-digo avergonzada
Noto que mis mejillas se van poniendo coloradas. Genial.
Con la mano que le queda libre me aparta un mechón rubio de mi pelo y me lo pone detrás de la oreja. Disfruto de la sensación. Pero paro y me pongo tensa al pensar en lo que puede significar.
Me aparto un poco de él y separo mi mano que había entrelazado con la suya.me doy la vuelta y vuelvo a mirar al mar.
- Tienes un pelo precioso- noto su aliento en mi oreja. Me entra un escalofrío.
Abro la boca para decir algo pero la vuelvo a cerrar. Noto que me mareo. Sus manos me cogen por la cintura y nuestros cuerpos quedan pegados. Cierro los ojos pero los abro enseguida.
-Te advertí de que tuvieras cuidado, que no iba a estar yo para sujetar cuando algo se te caiga.-me susurra.
Sonrio con los ojos cerrados. Me separo de él , me doy la vuelta y le miro a los ojos.
-Tienes unos ojos preciosos-comento.
Me voy hacia la orilla.
Al llegar a donde estaba mi familia veo a Cristina y a Diana mirandome con la boca abierta.
-Madre mia-dicen las dos a la vez.
Me rio y me siento a su lado.
Veo que Javier se ha ido a nadar y contemplo su cuerpo moviendose con elegancia por el agua salada.
domingo, 31 de julio de 2011
Capitulo 1: Segundo día.Mañana.
Segundo día de playa.Todavía estaba criticando al subnormal de Javier. Dios.Me sacó de quicio ayer.
-Ainoa, vamos, tenemos que desayunar.-gritó Diana.
-Ya vooooooooy-grité.
Me tenía que poner algo porque solo llevaba el bikini puesto.
Abrí mi maleta. Iba a ponerme la camiseta que me puse ayer con unos pantalones cortos vaqueros.
-¡Mierda!-grité.
No me había dado cuenta de que el tirarefrescos se chocó contra mi y me manchó con su refresco.
-¿Qué pasa ahora?-mi hermana Diana se estaba impacientando.
-¡Que ahora no me puedo poner mi camiseta favorita para ir a la playa porque el gilipollas de Javier me tiró su refresco encima!-grité enfadada.
-Joder, pues ponte otra. Te has obsesionado con él. Enserio no dejas de criticarlo. Seguro que encima te gusta.-hizo un gesto de desprecio.
-Sí, ¿por qué no?-dije sarcástica.
Me puse otra camiseta y bajamos a desayunar. Llevé a Teresa de la mano porque si no, podía irse por cualquier sitio y perderse por el inmenso hotel. En la puerta del comedor estaba nuestro padre esperando asique supusimos que mamá y Clara ya había cogido mesa. Entramos y desayunamos todos juntos.
Después de desayunar fuimos a la playa. Allí nos pusimos en un sitio libre que había. Nada más llegar nos bañamos todas juntas ya que mi padre se quedó leyendo el periódico en un silla que llevamos bajo la sombrilla. Antes de bañarnos hinchamos las colchonetas con formas de animales para Teresa y Clara y las colchonetas normales de colores para Diana, Cristina y para mí.
Después de bañarnos nos tumbamos en las toallas. Teresa se puso a gimotear porque quería un helado y me tocó acompañarla junto con Clara que también se encaprichó de que quería uno.
Al volver del chiringuito, a medio camino iba asintiendo sobre todo lo que me estaba contando Clara que la verdad no tenñia ni idea ya que había perdido el hilo de la conversación hace bastante.
De repente noté el cuerpo de alguien chocando contra en mio y su fría bebida caendo sobre mi cuerpo. Genial. Miré hacia arriba y vi el rostro de alguien ya conocido para mi.
-¡Joder!-gritó.-¡Mierda!
Se paró de repente para mirarme y se quedo asombrado.
-Hombreeeeee...-dije yo con una sonrisa forzada.-¿Que ha sido esta vez?¿Un cubata?-dije sarcástica.Entonces me puse seria y noté que me ponía roja por el enfado- ¡Primero me manchas mi camiseta preferida y ahora mi bikini preferido!¡Genial!¡ Avisame la proxima vez que me vallas a tirar algo para que me ponga lo que menos me gusta!-grité.
-¡Anda Ainoa!Yo también me alegro de volver a verte-dijo con chulería.
Su torso desnudo relucía a la luz del sol y por un momento me quedé mirando sus abdominales marcados. Volví a la realidad.
-S-si-dije.
-¿Qué?-dijo Javier confuso.
Entonces me fui arrastrando casi a Teresa y a Clara de la mano. Esta vez estaba colorada pero no por estar enfadada.
Cuando llegamos a donde estaba el resto de la familia todos me miraron sorprendidos.
-Estas...roja-dijo Diana confusa.
-Tengo...calor-dije.
-Aaah...-dijo aún mirando.
Todos dejaron de mirarme.Entonces Teresa soltó:
-Javier la a vueto a tidar un refreco.
Todos la miramos asombrados. Entonces sin poder ocultar más la vergüenza fui a bañarme para bajar también la temperatura de mi cuerpo.
Allí vi a Javier metiendose en la playa a lo lejos. Sonreí pero enseguida me puse seria.Genial. Esto no podía ir peor. Suspiré.
-Ainoa, vamos, tenemos que desayunar.-gritó Diana.
-Ya vooooooooy-grité.
Me tenía que poner algo porque solo llevaba el bikini puesto.
Abrí mi maleta. Iba a ponerme la camiseta que me puse ayer con unos pantalones cortos vaqueros.
-¡Mierda!-grité.
No me había dado cuenta de que el tirarefrescos se chocó contra mi y me manchó con su refresco.
-¿Qué pasa ahora?-mi hermana Diana se estaba impacientando.
-¡Que ahora no me puedo poner mi camiseta favorita para ir a la playa porque el gilipollas de Javier me tiró su refresco encima!-grité enfadada.
-Joder, pues ponte otra. Te has obsesionado con él. Enserio no dejas de criticarlo. Seguro que encima te gusta.-hizo un gesto de desprecio.
-Sí, ¿por qué no?-dije sarcástica.
Me puse otra camiseta y bajamos a desayunar. Llevé a Teresa de la mano porque si no, podía irse por cualquier sitio y perderse por el inmenso hotel. En la puerta del comedor estaba nuestro padre esperando asique supusimos que mamá y Clara ya había cogido mesa. Entramos y desayunamos todos juntos.
Después de desayunar fuimos a la playa. Allí nos pusimos en un sitio libre que había. Nada más llegar nos bañamos todas juntas ya que mi padre se quedó leyendo el periódico en un silla que llevamos bajo la sombrilla. Antes de bañarnos hinchamos las colchonetas con formas de animales para Teresa y Clara y las colchonetas normales de colores para Diana, Cristina y para mí.
Después de bañarnos nos tumbamos en las toallas. Teresa se puso a gimotear porque quería un helado y me tocó acompañarla junto con Clara que también se encaprichó de que quería uno.
Al volver del chiringuito, a medio camino iba asintiendo sobre todo lo que me estaba contando Clara que la verdad no tenñia ni idea ya que había perdido el hilo de la conversación hace bastante.
De repente noté el cuerpo de alguien chocando contra en mio y su fría bebida caendo sobre mi cuerpo. Genial. Miré hacia arriba y vi el rostro de alguien ya conocido para mi.
-¡Joder!-gritó.-¡Mierda!
Se paró de repente para mirarme y se quedo asombrado.
-Hombreeeeee...-dije yo con una sonrisa forzada.-¿Que ha sido esta vez?¿Un cubata?-dije sarcástica.Entonces me puse seria y noté que me ponía roja por el enfado- ¡Primero me manchas mi camiseta preferida y ahora mi bikini preferido!¡Genial!¡ Avisame la proxima vez que me vallas a tirar algo para que me ponga lo que menos me gusta!-grité.
-¡Anda Ainoa!Yo también me alegro de volver a verte-dijo con chulería.
Su torso desnudo relucía a la luz del sol y por un momento me quedé mirando sus abdominales marcados. Volví a la realidad.
-S-si-dije.
-¿Qué?-dijo Javier confuso.
Entonces me fui arrastrando casi a Teresa y a Clara de la mano. Esta vez estaba colorada pero no por estar enfadada.
Cuando llegamos a donde estaba el resto de la familia todos me miraron sorprendidos.
-Estas...roja-dijo Diana confusa.
-Tengo...calor-dije.
-Aaah...-dijo aún mirando.
Todos dejaron de mirarme.Entonces Teresa soltó:
-Javier la a vueto a tidar un refreco.
Todos la miramos asombrados. Entonces sin poder ocultar más la vergüenza fui a bañarme para bajar también la temperatura de mi cuerpo.
Allí vi a Javier metiendose en la playa a lo lejos. Sonreí pero enseguida me puse seria.Genial. Esto no podía ir peor. Suspiré.
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